La 'Generación Y' se adueña de los trabajos y reinventa las oficinas

Las personas que nacieron de 1979 a 1997 prefieren lugares más libres, creativos y dan menor importancia al lugar que a las actividades
Oficinas
Autor: Susanne Gargiulo
(Reuters) -

Podría ser el fin de las viejas salas de juntas y el inicio de nuevas oficinas, a medida que la Generación Y se alista para transformar la forma en que trabajamos en los próximos 10 años.

En Estados Unidos, se prevé que quienes nacieron entre 1979 y 1997 conformen la parte más grande de la fuerza laboral dentro de una década y con ello, el cambio de oficinas y la naturaleza del trabajo en sí.

“Enfrentamos un gran cambio generacional, a medida que los baby boomers (las personas que nacieron entre 1946 y 1964) dejan la fuerza laboral, y eso significa que tenemos que repensar nuestro espacio de trabajo”, dice Michael O'Neill, director de investigación sobre los lugares de trabajo para Knoll, Inc.

Para finales de la década, el balance en Estados Unidos cambiará de aproximadamente un 50% de baby boomers y un 25% de trabajadores de la Generación Y a un 25% de baby boomers y un 50% de trabajadores de la Generación Y, según un informe de 2010 de Knoll, una empresa de muebles para el trabajo.

“Ese es un cambio masivo, y ocurrirá en menos de ocho años”, dice O’Neill.

Para entender cómo necesitarán cambiar los espacios de trabajo para acomodar y atraer a esta nueva generación de trabajadores, O’Neill y Knoll observaron los patrones de trabajo y preferencias de más de 15,000 empleados en 40 países, y a través de cuatro generaciones.

Sus descubrimientos revelaron varias diferencias generacionales.

Por ejemplo, la Generación Y da mayor importancia a tener un “lugar de trabajo atractivo” y presta menos atención a la “calidad de las salas de juntas”, mientras que los baby boomers califican estas características de manera opuesta, dando mayor importancia a las salas de juntas.

“A los baby boomers les gustan las juntas estructuradas, cara a cara”, dice O’Neill. “Así es como usualmente realizan las cosas. Y si es así como realizas las cosas, la calidad de los espacios de juntas será importante para ti”.

Por otra parte, a los miembros de la Generación Y les gustan las juntas rápidas, casuales y con tintes sociales. Su uso de tecnología en la interacción socava aún más la importancia de juntas largas y espacios formales, de acuerdo con O’Neill.

En cuanto a su prioridad principal en un lugar de trabajo atractivo, la Generación Y mezcla su vida privada y personal, y les gusta que un lugar de trabajo se sienta residencial y al mismo tiempo como un hogar, dice O’Neill, explicando que los baby boomers no esperan o quieren espacios que evoquen la conexión emocional del hogar.

“Tienden a separar su vida laboral y su vida personal”, dice, añadiendo que su enfoque está más en la función y en los espacios eficientes.

Así que, ¿cómo se manifestará esto en la oficina del futuro?

“Ya lo hace”, dice Alison Maitland, coautora de Future Work: How business can adapt and thrive in the new world of work (El trabajo en el futuro: cómo los negocios pueden adaptarse y prosperar en el nuevo mundo del trabajo).

“Es la idea de que el trabajo sea una actividad y no un lugar. Eso es más importante”, dice, “y ya ocurre en empresas como la oficina de Hamburgo, Alemania, de Unilever y la oficina de Microsoft en Amsterdam, Holanda“.

“El enfoque allí está en la colaboración e innovación, nadie tiene un escritorio permanente, y a los empleados se les anima a moverse y trabajar en un espacio que mejor se acomode a su actividad en cualquier momento”.

Sin embargo, enfatiza en que el cambio generacional es una de muchas variables que nos empujan a un nuevo mundo laboral. Los cambios en la tecnología, economía y negocios son parte del cambio.

“Solían existir fórmulas sobre cómo construir un edificio de oficinas para una cierta cantidad de personas”, dice O’Neill.

“Ahora, los diseñadores construyen una variedad más amplia de salas adaptadas a la función y dirección de cada empresa. Ves más espacios de juntas abiertos, muebles de sala cerca de espacios de circulación y ese tipo de cosas. Es un cambio del lugar de trabajo de un espacio para a uno para nosotros”.

Sin embargo, derribar todos esos muros puede ser un reto para los baby boomers.

“Duele cuando quitas la oficina”, dice O’Neill, “porque sientes que has trabajado toda tu carrera, y te has ganado eso. Para los baby boomers, la oficina es un símbolo de estatus. Para la Generación Y, es más probable que un símbolo de estatus sea si tienes o no la nueva iPad o un cierto nivel de libertad”.

La Generación X (aquellos que nacieron entre 1965 y 1978) es un grupo que creció con inseguridad laboral y financiera y tiene poco en común con la Generación Y o los baby boomers, cree O’Neill.

“Tienden a ser más escépticos. Su enfoque está en la seguridad; son más la generación que dice ‘muéstrame el dinero’”, dice.

Entonces, ¿cómo una empresa maneja este campo de diferentes generaciones y preferencias?

“Debes ser consciente de las necesidades y deseos de tus empleados”, dice Laura Sabattini, directora de investigación en Catalyst, una organización sin fines de lucro que trabaja para expandir las oportunidades de negocios para las mujeres.

“Evalúa al grupo específico porque hay mucha variación. Esa es una forma de comenzar a crear una fuerza laboral que es inclusiva”.

Matiland está de acuerdo: “las empresas que van a tener tres o cuatro generaciones en su lugar de trabajo realmente necesitan pensar sobre todos estos estilos y preferencias de trabajo diferentes. Caer para acomodar sólo a la Generación Y no será la forma más productiva y puede ser contraproducente”.

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