Un mito, que vacuna contra el VPH aliente la actividad sexual en jóvenes

La población estudiada que recibió la dosis no mostró un aumento en la tasa de embarazos o enfermedades de transmisión sexual
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Autor: Val Wadas-Willingham
(Reuters) -

Hay mucha controversia sobre la vacuna del VPH (Virus del papiloma humano). Debido a que la vacuna Gardasil está diseñada para proteger a los jóvenes contra esta común enfermedad de transmisión sexual, algunas personas creen que la inoculación le da a los adolescentes la aprobación de tener sexo.

Los investigadores afirman que no es así.

El VPH es conocido por ser la causa de varias enfermedades, incluyendo cáncer de boca y garganta, verrugas genitales y cáncer cervical. Desde 2006, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos han recomendado que todas las niñas de 11 y 12 años de edad reciban la vacuna contra el VPH para protegerse. La Academia Americana de Pediatría también aconseja que las niñas y niños de esa edad se les aplique la vacuna para combatir la cepa del virus.

Pero según un nuevo estudio de Kaiser Permanete/Universidad Emory en Estados Unidos, publicado en la edición de esta semana de la revista Pediatrics, la vacuna aún tiene que ser adoptada por el público en general. Para 2010, menos de la mitad de las niñas elegibles para la vacuna había recibido una dosis.

Los investigadores creen que puede ser en parte porque algunas personas que se oponen a la vacuna erróneamente creen que también protege contra el embarazo y otras enfermedades de transmisión sexual, lo que abriría la puerta para que los preadolescentes se involucren en actividades sexuales a una edad temprana.

El estudio concluyó que vacunar a los niños a la edad de 11 y 12 años no aumenta la actividad sexual en las niñas.

Los investigadores observaron el número de embarazos, infecciones de transmisión sexual y uso de anticonceptivos en más de 1,300 preadolescentes que recibieron la vacuna.

Los investigadores las siguieron durante tres años y no encontraron un aumento significativo en alguna de estas cuestiones.

“Nuestro estudio encontró una tasa muy similar de prueba, diagnóstico y asesoramiento entre las niñas que recibieron la vacuna y las niñas que no la recibieron”, dijo el médico Robert Bednarczyk, un epidemiólogo en Emory y el autor principal del estudio. “No vimos incremento en embarazos, infecciones de transmisión sexual o asesoramiento anticonceptivo; de los cuales todos sugieren que la vacuna contra el VPH no tiene un impacto en el aumento de la actividad sexual”.

Los autores señalan que aunque se conoce que tener sexo a una edad temprana con múltiples parejas es un factor de riesgo para obtener la infección de VPH, su estudio es el primero en encontrar que vacunarse no modifica el comportamiento sexual de estas jóvenes.

“Es importante que hagamos saber a los médicos y padres que pueden dejar a un lado sus miedos”, dice Bednarczyk. “La vacuna no parece cambiar la actitud de una joven hacia el sexo y… recibir la vacuna es una buena forma de proteger a un niño o adulto joven, una vez que lleguen a sus años sexuales”.

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