La muerte, celebrada pero no prevista en México

Por:
Juan Pablo Mayorga

La elaboración de testamentos y la anticipación de los servicios funerarios tienen registros bajos en un país donde se festeja la muerte

Heredar bienes, no problemas

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Sin Pie de Foto
GET. Muerte-testamento  Sin Pie de Foto  (Foto: Getty Images)

(CNNMéxico) — Aunque celebran la muerte, los mexicanos no tienen la costumbre de anticiparla con acciones financieras y legales que faciliten su partida a ellos y a sus conocidos.

Un ejemplo de esto son los testamentos. En 2011, se presentaron en el país 222,359 de estas disposiciones legales, una cifra que el año anterior había llegado a 190,935, según datos de la Secretaría de Gobernación. La suma de ambos años no alcanza las defunciones registradas solo en 2010, que el Inegi estima en 592,018.

La Ciudad de México tiene los registros más altos en este rubro. Es la única entidad que supera el millón de testamentos registrados, con poco más de un millón 235,000. 

Sin embargo, este índice es “muy bajo en comparación con su población”, dijo a CNNMéxico el presidente del Colegio de Notarios del Distrito Federal, Ignacio Morales Lechuga.

Una muerte sin testamento deriva en conflictos familiares, según Morales. “La falta de una definición o dejar esto en manos de la ley muchas veces provoca que alguno de los hijos ocupe el patrimonio de todos y esto empieza a separar a las familias”, dijo.

El notario público atribuye esto a “mitos alrededor del testamento”, como pensar que al hacer uno la gente va a morir. “El testamento lo asocian con la muerte, no con la vida ni con la protección de su familia”, indicó Morales. Otro mito consiste en pensar que un testamento está limitado a las personas adineradas, agregó. Aunque es posible hacer un testamento desde los 16 años, Morales lo considera “absolutamente necesario” hacerlo cuando una persona se casa y forma una familia.

Disponerse a bien morir

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Paciente hospitalizado
GET. Muerte-voluntad anticipada-hospital  Paciente hospitalizado  (Foto: Getty Images)

Al menos ocho entidades de México permiten a sus habitantes evitar una dolorosa prolongación de su vida por medios artificiales.

Esto es posible a través de leyes de voluntad anticipada, que permiten a cualquier persona elegir con antelación la ortotanasia (definida como una muerte correcta) a través de un trámite administrativo o un acto notarial.

En la Ciudad de México, donde esta legislación se aprobó a principios de 2008, se han registrado 743 documentos de voluntad anticipada, según cifras del gobierno local.

Se trata de un número bajo para la población capitalina, dijo a CNNMéxico la consejera jurídica del Distrito Federal, Leticia Bonifaz. “No obstante que ya tiene buen tiempo en vigencia no hemos logrado el efecto que quisiéramos, porque la gente no piensa (en prever la muerte), si cuesta trabajo que hagan testamento, pues más voluntad anticipada”.

Para Bonifaz, la renuencia de los mexicanos a pensar sobre sus últimos momentos de vida es “una cuestión cultural que hay que vencer", similar a practicarse revisiones médicas y dejar el pago de impuestos para el último día.

“Nos cuesta mucho enfrentar estas realidades”, aseguró Bonifaz. “Esta cosa de cultura de ‘a mí no me va a pasar’ es el mismo problema que tiene la Secretaría de Salud”.

Anticiparse a servicios funerarios

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Funeral
GET. Muerte-funeral  Funeral  (Foto: Getty Images)

Un funeral y un ataúd son elementos comunes en México tras un fallecimiento, pero su adquisición por anticipado no lo es.

La diversidad de empresas funerarias y la falta de un consejo que las coordine impiden conocer cifras precisas de los servicios funerarios prestados en el país, pero Óscar Padilla, director ejecutivo de la cadena de funerarias J. García López, estima que solo cuatro de seis personas han pensado en la contratación de un servicio anticipado, lo cual ni siquiera quiere decir que esas cuatro personas lo hayan hecho.

“Es muy pobre el tema de la previsión”, dijo a CNNMéxico Padilla, cuyo grupo funerario tiene ocho sucursales en la zona metropolitana de la Ciudad de México. “En nuestro grupo, del 100% de los servicios que atendimos solo el 30% adquirieron un plan con anticipación”.

Solo el 19% de las familias capitalinas destinan una parte de sus ahorros para gastos funerarios, según una encuesta realizada a fines de octubre por la agencia de investigación Master Research. Entre las 230 personas encuestadas, 48% de las que no ahorran para un funeral dijo que no se les había ocurrido hacerlo, 24% argumentó falta de dinero y 8% respondió que no le gusta pensar en que va a morir.

Los costos de las contrataciones funerarias varían según los servicios aquiridos y las empresas que los presten. El servicio completo puede ser gratuito como una prestación de las instituciones de seguridad social o puede ascender hasta 250,000 pesos en una funeraria privada.

A pesar de las variaciones, hay “ciertos conceptos básicos que no deben faltar en ningún paquete funerario”, según Padilla. Estos son los traslados del cuerpo, la asesoría personalizada, la sala de velación, el ataúd y la inhumación o cremación, según sea el caso. Las variantes adicionales son el tránsito final, la fosa en el cementerio o la urna para las cenizas.