El 'tanaturismo' te lleva a conocer la tragedia y el sufrimiento

Vacacionar en Auschwitz o en el Memorial dedicado al 11 de septiembre. ¿Por qué nos sentimos atraídos por los recuerdos de la muerte?
Katia Hetter
Autor: Katia Hetter | Otra fuente: 1
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Nota del editor: El 27 de enero se conmemora el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto porque en esa fecha, en 1945, el ejército soviético liberó el mayor campo de exterminio nazi, en Auschwitz-Birkenau, Polonia, que hoy es un sitio turístico. ¿Por qué visitamos estos lugares de tragedia? 

(CNN) — Las multitudes siguen visitando a los muertos.

Atraviesan las puertas de Auschwitz, abordan barcos que los llevan al Memorial USS Arizona de Pearl Harbor y caminan a través de campos de batalla y explantaciones de venta de esclavos.

El Memorial Nacional 11 de Septiembre, donde una vez estuvieron las torres gemelas, ya es una de las atracciones más populares de Nueva York, con más de 2 millones de visitantes desde su inauguración en 2011.

En una cultura donde la muerte se desinfecta y, con frecuencia, se relega a los hospitales y hospicios, lejos de la vida cotidiana de las personas, la tragedia hecha pública fascina lo suficiente para hacer de los memoriales una parada popular durante las vacaciones.

También conocido como tanaturismo, o turismo oscuro, esta tendencia consiste en viajar a lugares donde ha ocurrido muerte o sufrimiento. Estos lugares pueden incluir sitios del Holocausto, campos de batalla, prisiones, sitios de esclavitud, cementerios y otros lugares de gran sufrimiento.

Este tipo de turismo ya es lo suficientemente popular como para sustentar la existencia del Instituto para la Investigación del Turismo Oscuro, en la Universidad de Central Lancashire, Gran Bretaña.

“El turismo oscuro, en sus distintos matices, puede ofrecer a los individuos en sociedades seculares contemporáneas una manera de acercarse a los sucesos trágicos que perturbaron nuestra conciencia colectiva”, dijo Philip Stone, profesor de la Universidad de Central Lancashire y fundador del Instituto.

“El turismo oscuro simplemente ofrece una forma moderna de consumir la muerte de otros a distancia y en un entorno seguro y aceptado socialmente. Esto, combinado con el creciente interés de la academia y los medios en comercialización de la muerte, puede ser la razón por la que el turismo oscuro es tan popular". 

La fascinación de los turistas con la muerte no es nueva. Durante milenios, la gente ha rastreado las raíces de los santos y de otras figuras espirituales, quienes sacrificaron sus vidas por su fe.

Donde los romanos de la antigüedad animaron a los gladiadores a luchar a muerte, hoy los turistas visitan el Coliseo Romano. Donde las multitudes se reunían para ver los juicios y ejecuciones de las brujas de Salem, los turistas hoy aprenden las razones por las que las mujeres eran condenadas a muerte.

Por qué la gente visita a los muertos 

No es difícil comprender por qué la gente visita el Memorial Nacional 11 de Septiembre en la ciudad de Nueva York. Muchas personas aún recuerdan ese día claramente. Cuando una tragedia compartida sigue presente en la conciencia pública, la gente intenta hacer algo con esos sentimientos, dicen los expertos.

Dado que el 11 de septiembre “fue un momento compartido a nivel mundial, hay un fuerte deseo natural de visitar el sitio donde ocurrió”, dijo Joe Daniels, presidente del Memorial. “La gente recuerda las torres, el día que cayeron, el periodo de recuperación y una fosa vacía. La gente de verdad quiere formar parte de la historia y quiere venir a este lugar”.

Cuando los recuerdos de los hechos reales se desvanecen, mucha gente asiste a los memoriales para buscar respuestas de cómo pudo haber sucedido algo tan espantoso: ¿Cómo pudo Adolfo Hitler haber llevado a cabo el Holocausto? ¿Por qué los jemeres rojos de Camboya asesinaron a su pueblo?

Para los sitios de memoriales, se trata de un acto sobre la cuerda floja: ¿Cómo le muestras estos actos trágicos y crueles a un público que casi siempre está de vacaciones?

“Las visitas a los memoriales nos recuerdan los ideales que siempre están en la periferia de nuestra conciencia, pero que moldean nuestros valores: el sacrificio por otros (el Memorial USS Arizona), el valor frente al peligro (Vuelo 93), hablar acerca de la verdad de cara poder (Martin Luther King Jr.), asirse con fuerza a la esperanza a pesar del terror constante (Museo del Holocausto)", dijo Paul DePrey, superintendente del Monumento Nacional al Valor en el Pacífico, en honor a la batalla durante la Segunda Guerra Mundial en Pearl Harbor.

¿Quién decide el mensaje que dará un memorial?

La respuesta que obtiene la gente respecto a quiénes murieron y por qué depende de quién controla el mensaje del memorial. La gente que visitó el Memorial y museo de Auschwitz-Birkenau en la década de 1980, cuando Polonia estaba controlada por la Unión Soviética, habrá escuchado acerca de los católicos polacos que murieron ahí, de acuerdo con Daniel Eisenstadt, cofundador de la Fundación del Centro Judío de Auschwitz.

Al tener más libertad para hablar acerca de la historia en los campos, Auschwitz evolucionó hacia un recuento más preciso históricamente que incluía a los judíos como las principales víctimas de Auschwitz, y otros detalles de la masacre.

El paso del tiempo permite que los memoriales y museos incluyan otras visiones de los hechos. Conforme los homosexuales comenzaron a luchar por sus derechos civiles y sus problemas fueron llevados al centro del debate nacional, los museos memoriales del holocausto respondieron a las exigencias de que se incluyera a las victimas homosexuales en el recuento de los fallecidos y que se hiciera referencia a ellos en las exhibiciones.

La lucha de los descendientes afroamericanos de esclavos por asegurarse de que se represente en su totalidad la esclavitud en la historia también ha cambiado la manera en la que se presentan los memoriales en los estados del sur de Estados Unidos.

Impulsar una conducta apropiada

Conforme pasa el tiempo y la gente que padeció estas tragedias deja de estar presente para recordárselas a los visitantes e inspirarles decoro, los miembros de los equipos de los memoriales a veces tienen dificultades para asegurarse de que se siguen conductas apropiadas en los sitios que honran a los muertos.

Se espera que los 1.4 millones de visitantes que recibe Auschwitz anualmente muestren una conducta “apropiada de solemnidad y respeto” para proteger la reputación de las víctimas y del lugar. “El lugar exige respeto”, dijo Pawel Sawicki, portavoz de Auschwitz. “Cuando entras en una zona real con cercas, torres de vigilancia, cuando ves las ruinas de las cámaras de gas o las barracas (camas) de los prisioneros, generalmente no actúas de manera irrespetuosa. Al parecer ese es el gran poder de la autenticidad”.

Un nuevo enfoque en la vida

Cuando el abogado Daniel Eisenstadt visitó Auschwitz hace ya muchos años, le impactó el anonimato de los judíos que murieron ahí. Para él Auschwitz era “la máxima victoria póstuma de Adolfo Hitler”, dijo. “Toda la gente que visitaba el lugar sabía que las personas que habían sido asesinadas eran anónimas, lo cual correspondía con la idea general de Hitler acerca de los judíos”.

De este modo, junto con su amigo Fred Schwartz, fundó la Fundación del Centro Judío de Auschwitz, inaugurado en el año 2000 en una exsinagoga renovada de la vieja ciudad de Oświęcim, a unos kilómetros del campo.

Hoy en día es una subsidiaria del Museo de Herencia Judía de Nueva York y el centro educa a los visitantes internacionales, a los niños en escuelas polacas e incluso a los oficiales militares estadounidenses que visitan el lugar.

“Cada vez es mayor el enfoque de los memoriales en cómo vivió la gente del lugar y no en cómo murió”, dijo Eisenstadt.

¿Qué sitios de memoriales has visitado y por qué fuiste? Comparte tus experiencias en la sección de comentarios.

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