Los desastres silenciosos afectan a millones de personas en Latinoamérica

Huracanes, inundaciones, olas de frío, sequías y el mal de Chagas son algunos de los desastres que no atraen atención mediática ni recursos
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MADRID (AFP) -

América es uno de los continentes más afectados por los “desastres silenciosos”, es decir, catástrofes que afectan a millones de personas pero que pasan inadvertidas para la opinión pública internacional y no reciben recursos suficientes para apoyar a quienes lo necesitan.

"Terremotos, huracanes, inundaciones, olas de frío, sequías...la variedad es enorme", de acuerdo con Gabriela Perullo, responsable para América de la Cruz Roja española, quien participó en la presentación de la campaña lanzada por la organización y financiada por la Unión Europea (UE) con el fin de superar ese olvido.

En América Latina, la Cruz Roja española trabaja con las organizaciones locales para ayudar a las víctimas y preparar a la población a afrontar el desastre, de manera que la recuperación sea más rápida y menos traumática.

Algunos de los desastres mencionados no se pueden predecir pero otros sí, como la temporada de huracanes en Cuba, Haití, República Dominicana y algunas islas, según Perullo.

Otro desastre que es difícil pero posible predecir es como el tsunami en la zona costera de Chile. Otros desastres silencioso son el mal de Chagas, el cual afecta a 35 millones en Latinoamérica, y las inundaciones en Ecuador, Perú y Bolivia; las olas de frío en Perú que matan entre 150 y 160 personas (un tercio niños), y la sequía en Honduras, enumeró Perullo.

El caso de Colombia es especial, porque ahí se padece por las minas y los desplazamientos. En algunos estados centroamericanos, como Nicaragua, Guatemala y Honduras, los programas se enfocan a que haya una diversificación de los cultivos y a dar alternativas de vida a los campesinos.

"El 91 % de los desastres se mantiene olvidado", de acuerdo la directora de Cooperación Internacional de la Cruz Roja española, María Alcázar.

La clave es prevenir los efectos de los desastres trabajando en la preparación, lo que "es mucho más económico que invertir en la respuesta al desastre sin preparación" ya que "el número de catástrofes no para de aumentar", de acuerdo con Alcázar.

En 1992, se registraron 221 catástrofes naturales con 78 millones de afectados y pérdidas por valor de 70,000 millones de dólares, pero sólo dos décadas después, en 2011, fueron 336 los desastres, 209 millones los afectados y 366,000 millones de dólares las pérdidas, según cifras del Centro de Investigación sobre Epidemiología de los Desastres.

Las inundaciones en Filipinas y Mozambique, la crisis humanitaria en el Sahel o los refugiados en Tanzania son otros "desastres olvidados" en los que trabaja la Cruz Roja.

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