Los científicos prevén que el hijo de Guillermo y Catalina sea niña

Aunque hay algunos factores que parecen estar relacionados con el sexo de un bebé, los científicos aún no pueden predecirlo con certeza
La foto polémica de Catalina
Elizabeth Landau
Autor: Elizabeth Landau
(Reuters) -

Tal vez Enrique VIII debió haber estado atento de lo que comían sus muchas esposas si quería aumentar las probabilidades de tener hijos varones.

La cuestión del sexo de un niño tal vez no tenga tanto peso en la monarquía británica de la actualidad, pero el mundo está atento para saber si el hijo del príncipe Guillermo y de Catalina, duquesa de Cambridge, tendrán este mes un niño o una niña.

Con base en los estudios que se han realizado acerca de los factores que influyen para que un bebé sea niño o niña, un experto apostaría a que las probabilidades están en contra de que la duquesa dé a luz a un pequeño príncipe.

“Parece que la balanza se inclina ligeramente a favor de una niña”, dijo Fiona Mathews, directora del programa de Biociencias y Comportamiento Animal de la Universidad de Exeter, en Reino Unido.

Mathews y sus colegas descubrieron que el sexo de un niño no es algo totalmente dependiente del azar. En todo el mundo, nacen más niños que niñas cada día, dijo Mathews: entre 105 y 106 niños por cada 100 niñas.

Al parecer en parte tiene que ver con los hábitos alimenticios previos a la concepción, dijo Mathews a Elizabeth Cohen, de CNN. Los científicos no saben si la dieta u otros factores relacionados con el estilo de vida determinan el sexo del bebé, pero en las investigaciones se descubrieron algunas conexiones.

Mathews llevó a cabo un estudio con 740 mujeres durante las etapas tempranas de sus embarazos. Los investigadores les preguntaron qué habían comido antes de quedar embarazadas. Aquellas que habían consumido más calorías tenían mayores probabilidades de dar a luz a un niño.

Se necesitan más calorías para tener bebés varones porque los embriones masculinos se desarrollan más rápido que los femeninos y tal vez durante las etapas tempranas de la vida, los niños necesiten de un abasto de alimentos más rico a causa de su mayor ritmo de desarrollo, dijo Mathews. Los espermatozoides que llevan el cromosoma masculino nadan más rápido y, tras la concepción, el embrión se dividirá más rápido si el embrión es masculino.

El consumo de calorías podría proporcionar al cuerpo las señales que influyan en el sexo del niño, dijo. Las mujeres que generalmente suben de peso tienen mayores probabilidades de tener un niño, dijo Mathews.

“Al parecer llegamos a la idea general de que cuando las condiciones son realmente favorables, el embrión masculino puede sobrevivir y seguir desarrollándose”, dijo Mathews. “Tal vez si las condiciones son un poco más difíciles —si hay menos nutrientes— los embriones femeninos son los que logran sobrevivir”.

Al parecer el estrés también es un factor clave para determinar el sexo del bebé. Nacen más niñas después de las épocas de crisis como terremotos y otros desastres naturales, dijo Mathews. Las mujeres que tienen trabajos muy estresantes también parecen tener mayores probabilidades de tener una niña, dijo.

La ocupación del padre también podría influir. En un pequeño estudio que se publicó en 1999 en la revista Norsk Epidemiologi, se descubrió que la proporción de niños cuyos padres eran pilotos militares era significativamente menor, lo que respalda los resultados de los estudios que se hicieron en Estados Unidos en 1961 y 1987. Sin embargo, en un estudio alemán que se hizo en 1976 no se llegó a estos resultados. Ninguno de estos estudios puede demostrar que la ocupación del padre influye en el sexo del niño y se necesitan más investigaciones para fortalecer la conexión.

Claro que los pilotos y las mujeres estresadas tienen hijos varones; solo que estadísticamente las probabilidades son menores, según las investigaciones.

Los fieles seguidores de la monarquía británica probablemente estén pensando que Guillermo es un piloto de la fuerza aérea. Catalina tal vez esté estresada por estar a la vista del público. Todo indica que será niña, ¿cierto?

Sin embargo, la pareja real también tiene una característica que incrementa sus probabilidades de que sea niño. En un estudio sobre los multimillonarios se descubrió que es más probable que tengan hijos varones, en particular si el padre es el dueño de la fortuna. No se sabe si la pareja real entra en esta categoría, pero ciertamente son acaudalados.

Retomando el caso de Guillermo y Catalina, “parece que será niña, sin tomar en cuenta que son muy ricos, lo que predeciría que será varón”, dijo Mathews.

Por otro lado, la duquesa de Cambridge tiene otro punto a favor de que sea niña: náuseas matutinas. Al principio de su embarazo, tuvo una condición llamada hiperémesis gravídica, que esencialmente consiste en náuseas que provocan vómito y deshidratación. Esta condición está íntimamente asociada con tener una niña.

En un estudio que se realizó en la Universidad Estatal de Washington, se descubrió que las mujeres embarazadas a las que hospitalizaban por esta condición durante el primer trimestre del embarazo, tenían un 50 % más probabilidades de dar a luz a una niña en comparación con las mujeres que dieron a luz a un solo bebé y que no las hospitalizaron a causa de tal condición. Asombrosamente, las mujeres hospitalizadas durante al menos tres días tenían 80% más probabilidades de tener una niña.

No se sabe si todos esos factores relacionados con las niñas podrían acumularse para predecir con precisión si una pareja cualquiera tendrá una niña. Todos estos factores son probabilidades, no certezas.

Qué lástima que las mujeres de Enrique VIII estuvieran tan estresadas.

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John Bonifield, de CNN, colaboró con este reportaje.

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