¿Plan de vida?, ayudar a veteranos de guerra que no se valen por sí mismos

Muchas veces los veteranos estadounidenses se ven en grandes problemas al volver a casa y pocos reciben ayuda
Un héroe para héroes de guerra
Kathleen Toner
Autor: Kathleen Toner
STATESVILLE, CAROLINA DEL NORTE (Reuters) -

Se suponía que iba a ser un patrullaje de rutina para Dale Beatty, un integrante de la Guardia Nacional en servicio al norte de Iraq.

Pero cuando el Humvee en el que estaba se desvió un poco del camino, su vida cambió en un instante.

"Recuerdo haber visto que toda la arena que había sobre el tablero del Humvee voló por los aires. Eso es prácticamente lo último que recuerdo", recordó Beatty, ocho años después. "Después hubo una gran explosión, mucho dolor".

El vehículo activó una mina antitanque y se elevó casi 15 metros. Cuando Beatty volvió en sí, sus piernas estaban atrapadas bajo los escombros. A los pocos días le amputaron ambas por debajo de la rodilla.

Era una lesión que cambia la vida, pero desde el principio Beatty tuvo una actitud positiva al respecto.

"Por alguna razón, siempre he sido capaz de ver lo afortunado que soy", reflexionó, y señaló que sus lesiones le han permitido usar prótesis en las piernas. "No es como perder una uña. Pero... es justo como tiene que ser. He conocido a personas que han resultado más lastimadas que yo y que han vivido una vida plena y satisfactoria. Así que no tengo excusa”.

Beatty pasó un año recuperándose en el Centro Médico Militar Walter Reed, en Washington, y esperaba construir una casa para su esposa y sus dos pequeños hijos cuando volvió a Statesville, Carolina del Norte. Sin embargo, dada su nueva realidad —dos prótesis de piernas y, a veces, una silla de ruedas— no estaba seguro de cómo iba a lograrlo.

Fue entonces cuando intervino un miembro de su iglesia que había oído hablar de la situación que enfrentaba Beatty.

Convenció a la Asociación de Constructores del condado de Iredell —de la que era miembro— de que ayudaran a Beatty a construir un hogar apto para minusválidos, con puertas anchas y baños a los que pudiera entrar en silla de ruedas. El padre de Beatty donó el terreno y los voluntarios lo ayudaron mientras Beatty los supervisaba.

"Toda la congregación me ayudó y trabajó conmigo, fue una gran sensación", dijo Beatty, quien ahora tiene 34 años.

Durante la construcción, Beatty consultó a su amigo John Gallina, un contratista con el que había servido en la Guardia Nacional y quien conducía el Humvee cuando activó a la mina. Gallina sufrió una lesión cerebral traumática en la explosión y más tarde se le diagnosticó trastorno de estrés postraumático. Aunque sus heridas eran menos visibles que las de Beatty, también luchaban por adaptarse a la vida después de la guerra.

Cuando la casa quedó terminada, Beatty y Gallina decidieron "devolver el favor" y ayudar a otros veteranos con discapacidad. En 2008, reunieron sus pagos por incapacidad militar y echaron a andar Purple Heart Homes, una organización sin fines de lucro que hasta el momento ha modificado o ayudado a proveer casas para 17 veteranos discapacitados en varios estados de la Costa Este de Estados Unidos.

"Hay miles de veteranos justo aquí entre nosotros", dijo Beatty. "Las personas no se dan cuenta de las necesidades que hay allá afuera."

En la última década han surgido varias organizaciones no lucrativas para ayudar a los veteranos de las guerras de Irak y Afganistán con sus problemas de vivienda. Pero según el Departamento para los Asuntos de los Veteranos, las dos guerras representan solo un pequeño porcentaje —menos del 15%— de la población total de veteranos.

La organización de Beatty y Gallina ayudará a cualquier elemento discapacitado de las fuerzas armadas que haya sido herido durante su servicio militar, aunque hayan pasado varias décadas.

"Los veteranos de la Guerra del Golfo tienen muchos problemas y sabemos que hay personas que se lesionaron en Bosnia, Kosovo... Vietnam", dijo Beatty. "Solo queríamos nivelar el 'campo de juego'".

David Morrell, quien vive cerca de donde vive Beatty, en Harrisburg, Carolina del Norte, sirvió en tres ocasiones con las Fuerzas Especiales en Vietnam y perdió una pierna a causa de las complicaciones derivadas de la exposición al Agente Naranja. Cuando Beatty y Gallina oyeron que a menudo tenía que entrar a su baño a gatas porque su silla de ruedas no cabía por lo estrecho de las puertas, decidieron ayudar.

"Habría sido feliz si tan solo hubieran podido hallar la manera de ensanchar la puerta", dijo Morrell. "El que construyeran una sección completamente nueva y un baño nuevo completo fue increíble".

Purple Heart Homes emplea mano de obra y materiales donados para ayudar a cualquier veterano discapacitado propietario de una casa; todas las reparaciones son gratuitas. Beatty y Gallina saben que proyectos tales como la adición de rampas o la renovación de baños puede hacer una gran diferencia para los veteranos y sus cuidadores.

"Queremos hacer esos cambios que les facilitan la vida, la hacen más segura, simplemente mejor", dijo Beatty.

Beatty y Gallina también quieren ayudar a aquellos que no pueden comprar su propia casa; muchos de ellos pertenecen a la generación más joven. Aunque la organización ha construido un par de casas desde los cimientos, también ha desarrollado un programa para trasladar a los veteranos a propiedades embargadas donadas por los bancos y los ayuntamientos. El grupo selecciona una propiedad  para los veteranos discapacitados y luego colabora con una organización comunitaria que puede reunir voluntarios para remodelarla.

Este apoyo local es una parte esencial de Purple Heart Homes. Beatty y Gallina creen que el trabajo con los miembros de la comunidad es importante para los veteranos, quienes a menudo se sienten aislados y retraídos socialmente.

"Cuando las personas agradecen (al ir) a tu casa para pintar una pared, te dicen algo muy diferente que cuando te estrechan la mano y te invitan una bebida", dijo Gallina. "Y ese apoyo continúa aunque el proyecto esté terminado".

Demond Taylor es un veterano de la guerra de Iraq que sufre de trastorno de estrés postraumático, entre otras cosas. Su futuro hogar en South Euclid, Ohio, está todavía en proceso de remodelación, pero ya siente los beneficios del proyecto.

"Cada vez que me doy la vuelta, hay una nueva persona que dice hola", dijo Taylor. "Esta es la primera vez desde que llegué a casa que realmente sentí el 'gracias', el 'te deseo lo mejor'".

Cuando terminan las obras de renovación en estas casas donadas, la casa se valúa y Purple Heart Homes ayuda al veterano a obtener una hipoteca por el 50% de su valor o menos. Beatty y Gallina descubrieron que muchos veteranos luchan contra el mal historial crediticio, por lo que al hacer pagos mensuales reducidos, son capaces de mejorar su puntaje de crédito y lograr una plusvalía.

Beatty cree que es una solución que ayuda a los veteranos y a sus comunidades.

"Estamos devolviendo el valor a las propiedades al no regalarlas y estamos dando valor al veterano", dijo Beatty. "Esta es una ayuda, no una limosna".

Con las donaciones y subvenciones, Purple Heart Homes ha crecido rápidamente desde su fundación hace cuatro años. Hoy en día, la organización no lucrativa tiene 12 proyectos más en construcción y otros 13 programados para este año. El grupo cuenta con más de 300 solicitudes en trámite y recibe cerca de cuatro o cinco a la semana.

Beatty y Gallina dicen que su nueva misión, más que ofrecer viviendas accesibles a los veteranos, trata de alentar a las comunidades a involucrarse con aquellos que sirvieron a su país.

"Mi bisabuelo estuvo en la Primera Guerra Mundial, el abuelo estuvo en la Segunda Guerra Mundial, mi padre estuvo en Vietnam. He visto los uniformes colgados en los armarios", dijo Beatty. "Otras personas no tienen conexión... solo (queremos) abrirles los ojos a las personas".

Kevin Smith es un veterano de Vietnam originario de Newton, Carolina del Norte, quien sufrió lesiones en la rodilla y la espalda en un accidente a bordo de un portaaviones. Durante décadas, se sometió a docenas de operaciones y poco a poco se hizo más retraído, en parte porque tenía miedo de caerse por las escaleras del frente de su casa, que no tenían pasamanos.

"Durante 35 años, a nadie le importó", dijo Smith.

Pero cuando Purple Heart Homes construyó una rampa para sillas de ruedas frente a su casa, su vida cambió. Las modificaciones le facilitaron el moverse con seguridad y el gesto de buena voluntad conmovió profundamente a Smith.

"(Ellos) hicieron que me diera cuenta de que tengo un valor y eso tiene un significado", dijo.

Ahora Smith socializa frecuentemente con sus vecinos y otros veteranos. Él dice que todo se lo debe a Purple Heart Homes.

"Me hicieron volver a la vida... (y) me dijeron: 'bienvenido a casa'", dijo Smith, entre lágrimas. "Es genial estar en casa después de 40 años".

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Para Beatty y Gallina, su trabajo consiste en dar a todos los veteranos el mismo nivel de respeto.

"Independientemente de cuándo serviste, en dónde serviste... todos somos iguales", dijo Beatty. "Ellos solo necesitan saber que alguien se preocupa por ellos. No hubiéramos abandonado a alguien en el campo de batalla. ¿Por qué lo haríamos en casa?".

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