Una neurocirugía podría ser la 'cura' a la anorexia y la bulimia

La alternativa representa una posibilidad de abatir desórdenes psiquiátricos que son altamente resistentes a otros tratamientos
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Cuando ni la terapia o los medicamentos funcionen contra los trastornos alimentarios, el quirófano podría ser una posibilidad para curarlos.

La neurocirugía funcional es un procedimiento quirúrgico realizado en el cerebro para abatir la anorexia nerviosa y la bulimia. Es considerada una alternativa de tratamiento a desórdenes psiquiátricos crónicos que no responden a medicamentos ni tratamientos psicológicos y donde el riesgo de muerte es elevado.

A través de un aparato llamado estereotáctico se localiza exactamente la zona que ocasiona la perturbación obsesivo-compulsiva, dentro de la cavidad craneana.

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Para evitar errores, antes de realizar la intervención real, en cada caso se hace una operación virtual en tercera dimensión, explica el neurocirujano mexicano Manuel Hernández Salazar, quien encabeza el grupo de especialistas pioneros en este tipo de cirugía en México.  

De acuerdo con los síntomas de cada paciente, el especialista en procedimientos de mínima invasión escoge el circuito de neuronas dañadas y, por medio de un generador de radiofrecuencia que genera calor, efectúa una termoablación o destrucción por medio de calor, sin afectar el resto de las neuronas que se encuentran en buen estado.

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La cirugía, que puede durar hasta dos horas, es llevada acabo en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), donde comenzó a ser practicada en 2004.

De ser necesario, la misma neurocirugía puede ser realizada por segunda ocasión. Según el neurólogo Hernández Salazar, las primeras pacientes fueron operadas dos veces, con un intervalo de tres meses, porque algunas mostraban reincidencia o agresividad.

El psiquiatra Oscar Meneses, adscrito al Departamento de Psicología del Centro Médico, señala que para que un paciente tenga acceso a una intervención de este tipo, debe ser calificado por un comité de evaluación integrado por un grupo interdisciplinario de expertos en neurología, fisiología, psicología, neuropsicología y psiquiatría.

"Se valora que la enfermedad sea crónica e incapacitante, que cause sufrimiento, deterioro funcional, familiar, social y laboral", añadió Lucía Ledesma Torres, neuropsicóloga clínica y miembro del equipo médico interdisciplinario.

La cirugía todavía se encuentra en lo que se denomina fase experimental en el campo médico; es decir, aún no se le considera un procedimiento estándar, aquel que ya cuenta con altos niveles de evidencia que respaldan su efectividad.

De acuerdo con Hernández Salazar, hasta ahora todas las operaciones realizadas han sido exitosas. Los pacientes mejoraron sus hábitos alimenticios, desapareció en ellas la dismorfobia (un trastorno mental que distorsiona la imagen del cuerpo), y disminuyeron o eliminaron su ansiedad y el consumo de medicamentos.

Este es un fragmento de un artículo publicado en la edición de agosto de 2013 de la revista QUO, que es parte de Grupo Expansión, una empresa de Time Inc. La firma edita en México 17 revistas y siete sitios de internet, entre ellos CNNMéxico.com.

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