Más de 1,100 personas en EU tienen cáncer después del 11S

Según autoridades de salud de EU, los rescatistas, policías, bomberos, entre otros, aspiraron cancerígenos del polvo que dejó el atentado
11 de septiembre, memorial  11 de septiembre, memorial
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(Reuters) -

El 11 de septiembre de 2001, Reggie Hilaire era un policía novato. Trabajó en la Zona Cero durante 11 días al lado de sus colegas; muchos de ellos —incluido Hilaire— no llevaban puesta una máscara. Más tarde lo asignaron a un relleno sanitario de Staten Island, donde se estaban depositando los escombros del World Trade Center.

Durante unos 60 días, entre 2001 y 2002, el oficial de policía de Nueva York estuvo rodeado de polvo.

En 2005, le diagnosticaron cáncer de tiroides. Se sometió a cirugía y radioterapia. Unos meses después, su médico le dijo que también tenía mieloma múltiple, un cáncer sanguíneo que provoca la multiplicación de las células plasmáticas del cuerpo hasta que alcanzan niveles peligrosos.

Esa clase de cáncer usualmente ataca a una edad más avanzada. Hilaire tenía 34 años.

Se diagnosticó cáncer a más de 1,100 personas que trabajaban o vivían cerca del World Trade Center el 11S, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).

Hace unos meses, Hilaire recibió una carta del Instituto de Seguridad y Salud Ocupacional de los CDC, en la que le ofrecían oficialmente un seguro de gastos médicos bajo el Programa de Salud World Trade Center. Se ha certificado a unas 1,140 personas para que reciban tratamiento contra el cáncer bajo ese programa, dijo un representante a CNN.

Esas son las primeras cifras que se dan a conocer desde que se amplió el programa hace un año.

En septiembre de 2012, las autoridades federales de salud agregaron 58 tipos de cáncer a la lista de enfermedades con cobertura para personas que se expusieron a las toxinas en el sitio del World Trade Center luego de los atentados del 11S.

John Howard, administrador del Programa de Salud WTC, dijo en 2011 que el fondo de compensación no cubriría los tratamientos contra el cáncer.  En ese entonces, dijo que "los hallazgos científicos y médicos que se habían publicado" no eran adecuados para relacionar las exposiciones del 11S con el cáncer.

Otras personas argumentaron que en el polvo que rodeaba a la zona cero había cientos de compuestos químicos y entre ellos había carcinógenos conocidos.

Los investigadores han estado preocupados desde hace tiempo por los agentes potencialmente cancerígenos, como el asbesto que cubría las columnas inferiores de los edificios del Centro Mundial de Comercio y el benceno, componente del combustible para aviones que provocó incendios descontrolados cuando los aviones se precipitaron contra las torres gemelas.

Los científicos también estaban preocupados por el gran volumen de partículas y gases que los  trabajadores de los servicios de emergencias, los sobrevivientes y los habitantes de la zona inhalaron.

Sin embargo, a algunos funcionarios les preocupaba relacionar al cáncer con el 11-S demasiado pronto. Cuando se presentó la propuesta de agregar la cobertura para el cáncer, los expertos calcularon que el costo sería en total de entre 14.5 y 33 millones de dólares (185 y 422 millones de pesos).

Además, aunque su labor en la zona cero podría haber provocado el cáncer de algunas personas, también podría haber sido coincidencia: hubieran desarrollado cáncer de cualquier forma.

El largo retraso dificulta particularmente el estudio de la relación. El cáncer no se desarrolla rápidamente luego de inhalar algo tóxico como ocurriría con el asma. Por otro lado, la leucemia puede tardar entre cinco y seis años en desarrollarse y los tumores sólidos pueden tardar entre 10 y 20 años.

A final de cuentas, un estudio sobre los bomberos fue el que ayudó a persuadir al gobierno a que incluyera el cáncer en el Programa de Salud WTC. Los investigadores descubrieron que los bomberos que trabajaron en la zona cero tenían 19 % más probabilidades de desarrollar cáncer que los bomberos que no estuvieron allí.

Según el estudio de 2011, que se publicó en la revista médica The Lancet, el incremento se presentó dentro de los primeros siete años que siguieron al 11-S. Hubo un incremento sutil en unos cuantos cánceres en particular, entre ellos los cánceres gastroesofágicos y los cánceres sanguíneos como el mieloma múltiple y el linfoma no Hodgkin.

Una de las teorías sobre la forma en la que los cánceres pudieron haberse desarrollado tan pronto entre los  trabajadores de los servicios de emergencias es que las características únicas del polvo de la zona cero y la cantidad de sustancias químicas que contenía pudieron haber acelerado el desarrollo de la enfermedad.

El Programa de Salud WTC actuará como un seguro de respaldo para Hilaire, cuyo seguro principal —que obtiene por medio del ayuntamiento— ha estado encargándose de sus gastos médicos. Los médicos no están tratando el mieloma múltiple en este momento: no presenta síntomas, así que simplemente lo están vigilando. Pero cuando empiece a causar problemas —y lo hará, de acuerdo con sus médicos—, iniciarán un tratamiento.

Para Hilaire, el recibir la carta de bienvenida al Programa de Salud WTC significó más reconocimiento que ayuda.

"Estudiaron mi historial clínico… determinaron las causas y el efecto", dijo. "Después de años de decir: 'No sabemos, no estamos seguros', finalmente dijeron: 'Sí, allí fue donde surgió'".

Además, Hilaire sabe que el programa será de gran ayuda para quienes no tienen un buen seguro de gastos médicos: personas que vivían o trabajaban en la zona y a quienes desde entonces se les ha diagnosticado. Dijo que piensa que la cantidad de personas que tiene o tendrá cáncer relacionado con el 11S es mucho mayor que 1,140, algo que solo podrá saberse con el tiempo.

El Programa de Salud WTC se creó como resultado de la promulgación de la Ley de Salud y Compensación James Zadroga 9/11.

La Ley Zadroga, que se aprobó en el Congreso estadounidense en diciembre de 2010, está diseñada para proporcionar servicios médicos y compensación a los trabajadores de los servicios de emergencias que se expusieron a los productos químicos tóxicos mientras trabajaban en la zona cero.

El presidente Barack Obama promulgó la ley de 4,200 millones de dólares (53,760 millones de pesos) en enero de 2011. La ley tiene el nombre del oficial de la policía de Nueva York que murió a causa de una enfermedad respiratoria que se atribuyó a su labor en medio de las sustancias químicas tóxicas que había en el sitio del atentado.

Los trabajadores de los servicios de emergencias, los sobrevivientes de los ataques y quienes vivían cerca del sitio del 11S que cumplan con los requisitos específicos son candidatos a recibir cobertura, según los CDC.

También se extendió el programa recientemente para incluir a los trabajadores de los servicios de emergencias del atentado contra el Pentágono y de Shankville, Pennsylvania, en donde se estrelló el vuelo 93 de United Airlines.

La gente de esos lugares sigue inscribiéndose, así que el Instituto de Seguridad y Salud Ocupacional no tiene cifras exactas sobre la cantidad de personas afectadas, según dijo un representante a CNN.

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Para conocer los requisitos para incorporarse al Programa de Salud WTC, visita www.cdc.gov/wtc.

Jacque Wilson, Miriam Falco, Stephanie Smith y Elizabeth Cohen colaboraron con este reportaje.

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