¡Abrocha tu cinturón! 11 pistas de aterrizaje llenas de emoción

Estas pistas sobresalen por su construcción en lugares riesgosos o por lo difícil que puede ser aterrizar en ellas
La NASA ayudará al despegue 'sin retraso' de aviones
Autor: Tom Jordan
(Reuters) -

Llegar a una terminal aérea no suele ser un evento memorable.

Excepto en una de estas pistas aéreas espeluznantes/increíbles.

Aeropuerto Internacional Princesa Juliana, St. Maarten, Caribe

Los vacacionistas vuelan al Caribe para unas vacaciones relajadas, pero llegar a los aeropuertos de la región puede tener un efecto opuesto. La naturaleza compacta de muchas de las islas fuerza a que las pistas se construyan en ubicaciones inventivas.

En el Aeropuerto Princesa Juliana de St. Marteen (nombrado en honor de la realeza holandesa), la pista comienza a pocos metros de distancia de la orilla del océano, y los aviones entran lo suficientemente bajo en la playa como para atravesar un juego de voleibol.

Aeropuerto Courchevel, Francia

A diferencia de los pasajeros con destino al Caribe, los esquiadores y aficionados al snowboarding que aterrizan en Courchevel usualmente van por adrenalina.

En invierno, la pista de aterrizaje en el altipuerto del resort francés, a más de 2,000 metros sobre el nivel del mar, está cubierta de nieve.

Los aviones vuelan a través de un canal entre montañas, aterrizan en una pista corta y con una gran pendiente, para terminar con una bajada vertical que casi podría ser un salto en esquí.

La escena es tan dramática que fue escenario de la película de James Bond, El mañana nunca muere.

Pista Aérea Matekane, Lesoto

Esta pista termina abruptamente al borde de una caída de 600 metros.

Solo los aviones ligeros utilizan la pista de aterrizaje en esta meseta plana remota en el sur de África.

Los aviones a veces no ascienden al final de la pista, y caen algunos metros antes alcanzar la velocidad de vuelo y remontar.

Aeropuerto Juancho E. Yrausquin, Saba, Caribe

Compite con St. Maarten por las emociones en los aeropuertos del Caribe. El Aeropuerto Juancho E. Yrausquin, en la isla de Saba, tiene una de las pistas de aterrizaje más cortas del mundo.

Enclavada en un afloramiento rocoso al pie de una montaña y con el final de la pista sumergiéndose en el mar, el aterrizaje aquí es una experiencia dramática.

Aeropuerto Internacional Gibraltar

En el monolito gigantesco de piedra, el territorio británico de Gibraltar, de 6.2 kilómetros cuadrados, no hay otro lugar dónde poner a un aeropuerto, excepto a la sombra del Peñón.

El espacio es tan limitado, que la pista divide la carretera principal del territorio.

Ya que los aviones tienen prioridad sobre los automóviles en la jerarquía de vehículos, el camino está cerrado cada vez que un avión despega o aterriza.

Aeropuerto Internacional Barra, Hébridas Exteriores, Escocia

En lugar de pensar dónde construir una pista de aterrizaje cuando no tienes mucho espacio, la Isla Barra de las Hébridas Exteriores tomó un enfoque diferente: no se molestó en hacer una.

Los pilotos esperan hasta que la marea se vaya y entonces aterrizan en la playa. Según reportes, es el único aeropuerto en el mundo en el que los vuelos programados aterrizan en la arena.

Entre los vuelos desde y hacia Glasgow, el público tiene acceso a la playa/pista.

Aeropuerto Paro, Bután

Si hubiera premios para pistas remotas rodeadas de paisajes dramáticos, el Himalaya llenaría un estante.

En el lugar de honor podría estar el único aeropuerto internacional en el reino montañoso de Bután.

Al descender en un valle estrecho rodeado por picos de 6,000 metros, los pilotos, que tienen que estar entrenados especialmente para aterrizar aquí, aterrizan sus aviones en una curva cerrada antes de descender sobre casas rurales.

Aeropuerto Internacional Kansai, Osaka, Japón

Aterrizar en un portaaviones parece emocionante, pero usualmente tienes que unirte a la fuerza aérea para hacerlo.

Puedes experimentar una experiencia similar en el Aeropuerto Internacional Kansai de Japón, donde las dos pistas parecen flotar en el agua en la Bahía de Osaka.

Esta isla artificial fue construida especialmente para ser aeropuerto, con el fin de minimizar la contaminación acústica para los residentes de la ciudad. Ambas pistas tienen más de tres kilómetros de largo y están conectadas a tierra continental por un puente de cuatro kilómetros.

Pero desde el aire, es la mejor forma de obtener ese sentimiento de Top Gun en un avión comercial.

Aeropuerto Harstad/Narvik, Noruega

En los alrededores del Aeropuerto Harstad/Narvik en la región de Evenes, Noruega, los aviones vuelan sobre lagos congelados y montañas cubiertas de nieve.

Llegar al asentamiento de Hammerfest, en el extremo noreste del país, se siente como aterrizar en una pista de hielo.

Aeropuerto Madeira, Funchal, Portugal

El aeropuerto internacional de Madeira se ve como si hiciera trampa en una competencia de pistas difíciles.

Su dramáticamente corta pista corre entre una ladera empinada y el mar, y se apoya en pilates sobre el agua para hacerla lo suficientemente larga para un aterrizaje seguro.

Agrega turbulencias frecuentes en el Atlántico y tendrás una llegada lo suficientemente dramática como para hacer que el pasajero más calmado vaya directamente por una copa de vino fortificado.

Aeropuerto Malé, Maldivas

El aeropuerto Malé tiene estilo y drama.

Construida en su propio atolón, Hulhulé, la pista solo está a 1.8 metros sobre el nivel del mar.

¿Quieres más noticias como esta?
Recibe nuestros artículos sobre viajes, moda, lujo, cultura y estilo.

Después de descender sobre el archipiélago Maldivas de 26 islas, los aviones parecen volar tan cerca del mar a la hora del aterrizaje, que es como si rozaran el agua.

¿Alguna vez has aterrizado en uno de estos aeropuertos? ¿Conoces uno que debería estar en nuestra lista? Deja un comentario.

Ahora ve
Mashpi Lodge en Ecuador, un resort sostenible en medio del bosque
No te pierdas
×