La palabra 'bullying', ¿un término que se usa con exceso?

Algunos investigadores y educadores señalan la necesidad de saber cómo utilizar el término y diferenciarlo de otras cuestiones
Anonimato, un arma de doble filo en redes sociales
Autor: Jamie Gumbrecht
(Reuters) -

La misma palabra se utiliza para describir la interacción entre los compañeros antipáticos de oficina y las razones por las que los niños dejan de jugar juntos o los estudiantes se suicidan tras ser victimizados.

Todo padre, maestro y niño conoce la palabra bullying. Pero algunos investigadores dicen que el término ha sido mal utilizado en los últimos años, pues se empela para describir cada lesión, insulto y pelea o como sinónimo de "molestar". Algunos incluso dicen que la palabra ha sido buleada.

"Al llamarle a todo bullying, en realidad no reconocemos la seriedad del problema", dijo la psicóloga Elizabeth Englander, fundadora y directora del Centro de Reducción de la Agresión de Massachusetts, en Estados Unidos.

"Es uno de los efectos secundarios desafortunados de crear una campaña de concientización: todos quieren adoptarla", dijo.

Qué es realmente el bullying

Comenzó hace algunos años, cuando las historias aterradoras de bullying llegaron a los medios y se comenzó a hacer labor de concientización al respecto. Los educadores, legisladores, padres y niños intentaron darle sentido en medio de la evolución de las redes sociales. Pero en el camino, a veces las personas confundían el bullying con los momentos desafortunados (pero normales) de comportamientos agresivos, desconsiderados o hirientes.

Muchos educadores y científicos sociales definen el bullying como un abuso intencional y repetitivo de parte de una persona poderosa hacia un blanco menos poderoso.

La palabra obtiene reacciones rápidas en casi todas las escuelas actualmente, lo cual es útil. Pero a veces, los niños se pierden una oportunidad de aprender a enfrentar conflictos menores por su propia cuenta.

"La etiqueta bullying es realmente incendiaria", dijo Englander. "Intensifica todo emocionalmente. Dificulta abordar realmente, racionalmente, cuál es la mejor solución".

Las personas más dañadas por el uso excesivo de la palabra bullying, dijo Englander, son los jóvenes que están más desesperados; los que viven casos muy reales y traumáticos de bullying, cuyo dolor podría pasar desapercibido en la abundancia de casos reportados.

"Estar aislado y que se rían de ti cruelmente todos los días puede ser devastador social y académicamente, porque quien es blanco de bullying soporta el presente y teme constantemente el futuro", escribió Englander en el libro Bullying and Cyberbulling. "Es esta crueldad implacable y la naturaleza cruel de un ambiente así la que se suaviza cuando incluimos cada insulto o disputa social bajo la rúbrica de bullying".

"Si todos son una víctima", escribió, "entonces nadie es una víctima".

'No era tan sencillo'

Incluso después de años de entrenamiento, puede ser difícil desentrañar los hilos de un posible caso de bullying.

Becki Cohn-Vargas, una educadora durante más de dos décadas, recordó cómo los conflictos entre estudiantes nunca resultaban ser lo que parecían al principio. Un niño que perpetraba el bullying podía expresar remordimiento, y luego volver a bulear a sus compañeros. Una niña se quejaba de bullying por parte de un niño al que alguna vez molestó. Los estudiantes LGBT en una escuela conocida por su atmósfera agradable admitían atormentar diariamente a otros. Los estudiantes religiosos eran atacados y los estudiantes seculares también. En todo el patio de la escuela y la sala para almorzar, los estudiantes podían marginar y degradar a otro niño sin decir una palabra.

Identificar a un niño como bully o víctima era difícil y peligroso.

"Como directora, los padres venían a la escuela a hablar conmigo, y cuando investigabas a fondo, no era tan sencillo", dijo Cohn-Vargas. "No es como si hubiera bullies malos y niños buenos. Cada niño es capaz de hacer algún tipo de comportamiento bullying".

Las personas deben cuidar cómo utilizan la palabra bullying, dijo Cohn-Vargas, pero eso no significa que deban dejar de hablar de ella. Como directora de la organización Not in Our School (No en nuestra escuela), ahora aboga por prevenir el bullying y crear espacios de aprendizaje positivos, al enseñar a los niños las culturas de los otros y alentarlos a hablar si creen que alguien será dañado por las acciones de otra persona.

Englander sugiere a los maestros y padres hablar inmediatamente con los estudiantes si ven un comportamiento que viola las normas sociales, ya sea que ocurre por primera vez o si es parte de una situación de bullying, los jóvenes necesitan escuchar de inmediato que no está bien hablar en secreto de otras personas o molestarlas.

Una cosa es entrenar a los maestros y miembros del personal de la escuela, pero puede ser difícil entrenar a las personas fuera de la escuela, especialmente a los padres.

"Ahora vemos a muchos padres que intentan generalizar lo que es el bullying; cualquier momento en el que los niños se hacen algo entre sí, 'llamémoslo bullying y lidiemos con eso de esa forma'", dijo Kevin Ouinn, presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios de Recursos Escolares de Estados Unidos.

¿Quieres más noticias como esta?
Recibe nuestros artículos sobre viajes, moda, lujo, cultura y estilo.

En la preparatoria donde trabaja reciben más reportes de bullying que antes, pero también dedican tiempo a investigar si son realmente roces de una vez, ofensas menores, actividades criminales que deberían ser manejadas por la policía o actos de bullying que tienen que reportarse a la administración.

"Lo último que queremos es comenzar a convertir en un sospecho a cada niño de la escuela", dijo. "Tienes que entrenar a los maestros, al personal, dar información a los padres", concluyó.

Ahora ve
Aston Martin quiere llevar el lujo de sus autos al sector inmobiliario
No te pierdas
×