¿Cuestión de fe o engaño?, la polémica práctica del exorcismo en México

En Veracruz, una iglesia realiza misas de "evangelización" donde el demonio es expulsado del cuerpo de sus fieles
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| Otra fuente: QUO

A la iglesia de San Miguel Arcángel, en Veracruz, México, llegan personas enfermas o que creen estar poseídas.

¿Será un demonio la causa de sus tormentos o se trata de algún padecimiento psiquiátrico?

En una misa de "evangelización" que dura tres horas, el padre Francisco Javier Ugalde atiende a quienes supuestamente guardan el demonio en su interior.

Hay cuerpos que se desvanecen, vómitos, gritos, llantos. Por toda la iglesia hay auxiliares del sacerdote conteniendo fuerzas salidas de no se sabe dónde, mientras el padre sigue lanzando frases en una lengua incomprensible, combinada con el latín. "¡En nombre de Jesucristo, exorcísote bruja, nahual, hechicero, mentirosos... Vade retro, Satanás!".

En la revista QUO número 193 encontrarás la historia completa sobre el pueblo de los exorcismos.

Al acto llegan personas en cualquier estado de salud —en sillas de ruedas, con evidencias de discapacidad mental y otros que parecen ausentes— con la esperanza del milagro de la sanación y el exorcismo.  

Sin embargo, nada de lo que ocurre en la iglesia de San Miguel Arcángel corresponde a lo que ordena el Ritual de los Exorcismos, que la Iglesia católica define como "un rito de oración", mediante el cual los sacerdotes "piden a Dios la liberación de los que pueden estar poseídos por el demonio", explica monseñor Luis Felipe Garrido, obispo de Veracruz.

Pero la gente cree y acude a la iglesia, y lleva a sus enfermos y ofrece testimonios de sanación que el padre Ugalde anuncia al final de su misa: un niño que padecía un cáncer y luego desapareció, un padre enfermo que sanó. Si no salen aliviados, al menos sí esperanzados.

Ni el obispo de Veracruz ni el sacerdote Rafael González, vicario judicial de la arquidiócesis de Xalapa, justifican la misa de exorcismo y sanación.

"Las misas de sanación no existen, son una expresión incorrecta. En sus documentos la Iglesia nunca se refiere a ellas", afirma monseñor Garrido. Incluso están prohibidas por el arzobispo de Xalapa, explica el padre González, y "no es correcto lo que allí sucede".

El padre de Xalapa recomienda recurrir a médicos, psicólogos y psiquiatras, antes de decidir si se trata de una posesión diabólica. "Cuando la ciencia dice: aquí ya no podemos, entonces el exorcista puede hacer algunas pruebas para comprobar la posesión", añadió.

Algunos de los "signos de la posesión demoniaca" que enmarca el texto respaldado por la Iglesia son: "hablar con muchas palabras en una lengua desconocida, movilizar cosas distantes u ocultas, manifestar fuerzas por encima de la naturaleza de la edad o condición del sujeto poseso".

Incluso, también instruye a los sacerdotes a tomar en cuenta otras posibles señales, como "la aversión vehemente a Dios, al Santísimo Nombre de Jesús, a la Bienaventurada Virgen María y a los santos, a la Iglesia, a la Palabra de Dios, a los objetos sagrados, a los ritos, especialmente sacramentales y a las imágenes sagradas".

El doctor Eduardo Calixto, investigador del Instituto Nacional de Psiquiatría, explica que la neurobiología tiene identificados 10 tipos de trastornos de la personalidad, que pueden confundirse con síntomas de posesión, algunos de ellos son la esquizofrenia, la psicosis y la depresión.

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"Si la Iglesia siguiera sus procedimientos, no tendría que curarse en salud, atendiendo enfermos mentales", señala Roberto Blancarte, investigador experto en religión de El Colegio de México, quien no descarta que los sistemas de exorcismo puedan ser renovados.

Este es un fragmento de un artículo publicado en la edición de noviembre de 2013 de la revista QUO, que es parte de Grupo Expansión, una empresa de Time Inc. La firma edita en México 17 revistas y 11 sitios de internet, entre ellos CNNMéxico.com.

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