Caricaturas y colores 'pintan' el cielo mexicano en el Festival del Globo

El evento es el más importante de su tipo en América Latina y reúne 200 globos y cientos de espectadores en la ciudad de León, Guanajuato
| Otra fuente: CNNMéxico

Globos con figuras de Darth Vader, Bob Esponja y un elefante se elevaron la mañana de este sábado ante la mirada de fascinación de cientos de asistentes en el Parque Metropolitano de León, estado de Guanajuato.

Les siguieron un espantapájaros, un arlequín, un búho y un colibrí, decorados de varios colores. La escena modificó el paisaje en la zona ecológica de 362 hectáreas, donde el único bullicio habitual lo producen las aves que habitan la presa El Palote.

El Festival Internacional del Globo inició así el segundo día de su décimotercera edición, en la que participaron 200 globos aerostáticos manejados por pilotos de distintos países.

"Ya se hizo tradición aquí en León venir cada noviembre a los globos”, dijo Paola Cisneros, de 22 años, luego de tomarse fotos con su familia frente a una esfera de aire caliente de unos ocho metros de diámetro.

En los costados de la zona de despegue, hileras de casas de campaña mostraron la asistencia masiva al festival.

En ellas, algunos jóvenes asaron carne para pasar el día, en espera de los conciertos de las bandas Molotov y Nortec, durante la noche. En la jornada previa, el ambiente corrió a cargo de Pancho Barraza y la Banda El Recodo.

A unos metros, los carros eléctricos, las manzanas con caramelo y otras atracciones entretuvieron a los más pequeños.

"Casi no se ve en nuestro país este tipo de eventos, por eso es grato ver algo así”, dijo Hugo Ochoa, de 44 años, después de comer con su familia.

En las canastas ancladas a tierra, algunas chicas esperaron su turno para tener una foto con los pilotos. Más de un niño cerca se asustó con los repentinos estallidos de los quemadores de gas que mantienen los globos a flote.

Es difícil decir si el festival es mejor en tierra que en el aire. Apenas elevados a unos metros del suelo, el ambiente cambia y todo se vuelve más silencioso.

El piloto Christian Martínez calculó los disparos de gas necesarios para mantener en el aire su nave azul con el logotipo de una empresa telefónica.

"El globo funciona a partir de que se calienta el interior para que cambie la densidad (del aire) y podamos volar”, dijo Martínez, de 34 años, minutos después de mostrar sus documentos a supervisores de la autoridad de aeronáutica civil.

"Aproximadamente tengo unos 200 litros de combustible; tengo una autonomía de una hora o una hora 20 (minutos). Con esto pueden volar un piloto y tres pasajeros”.

Desde su primera edición en 2002, el Festival del Globo ha reunido a 2 millones de personas y se ha convertido en el más importante en su tipo de América Latina, según sus organizadores. El año pasado, su poder de convocatoria alcanzó para llenar al 100% la capacidad hotelera de la ciudad que aun es más conocida por su industria de zapatos y artículos de piel que por sus eventos y atracciones turísticas.

Del otro lado del parque, el piloto colombiano Iván Vázquez celebraba con compañeros su cuarta participación en el festival.

"Siempre me ha gustado, llevo cuatro años viniendo a volar acá y… (ojalá) me sigan invitando”, aseguró Vázquez, de 51 años. El vuelo de los globos "siempre es un espectáculo, es distinto siempre".

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