Blogueras con sobrepeso buscan ‘acomodarse’ a la moda sin ignorar la salud

Mujeres que aman la moda han abierto blogs con el fin de compartir que, independientemente del peso, puedes verte y sentirte bien
| Otra fuente: CNNMéxico

Laura Agudelo habla directo: “una gorda vanidosa, esencialmente eso es lo que soy”. Desde hace tres años tiene un blog sobre moda en Colombia, pero le es difícil encontrar ropa que le quede y "no sea aburrida".

Laura tiene 41 años, y empezó a ganar peso hace dos décadas debido a su "desorden" al comer y la falta de ejercicio, pero no se frustra. En 2010 creó un blog llamado La pesada de moda para dar solo un mensaje: “si usted es gorda y no hace nada por bajar de peso de manera saludable y razonable, pues no viva amargada”.

Como ella, otras mujeres han creado blogs para compartir sus gustos por la moda y desafiar los estereotipos de belleza, independientemente del peso, pues todas consideran que la salud es un tema aparte.

La mayoría de las creadoras de blogs de tendencia fatshion (un término que combina las palabras fat y fashion, gordo y moda) son estadounidenses, aunque también hay de España, Francia y algunos países de Sudamérica. México no figura en este mapa virtual, donde dominan las mujeres.

Charlotte Cooper, psicoterapeuta e investigadora británica que se describe como una factivist (activista de la gordura), dijo a CNNMéxico que el término fatshion fue creado en 2004 por Amanda Piasecki, una activista de Oakland, California.

"Ella empezó un blog con la intención de hablar sobre la política de la gordura y la moda, donde lo grotesco, lo feo, lo patético y lo ridículo pudiera ser también parte de la discusión", explicó Cooper en entrevista. "Lo que pasó es que este trabajo fue retomado por personas que no tenían la sensibilidad radical de Amanda y fatshion se volvió un sinónimo del consumismo".

Las blogueras explican que su idea no es hacer "apología de la obesidad" ni promover que tener sobrepeso estar bien.

"Mi blog no pretende ser un ‘gueto’ donde se reúnen mujeres con sobrepeso”, dice Elisabet, de 29 años, autora de Vístete que vienen curvas.  "El mensaje es: tienes kilos de más, sí, pero no por eso debes hundirte y refugiarte en casa. Ponte guapa, quiérete y si te apetece (o debes) adelgazar hazlo, pero mientras tanto, no te martirices". 

Laura Pereyra, creadora del sitio Yo la más gorda de todas: Cómo ser XL en un mundo small, aplaude la propuesta de los blogs de moda para mujeres con sobrepeso. Ella se convirtió en factivist luego de que le negaron un servicio médico por su peso.

"Considero que la aparición de estos blogs implicó una vuelta de mirada sobre la moda, porque antes todo parecía circunscribirse a modelos esbeltas, altas, hiperflacas", explica la comunicóloga argentina de 37 años. "Lo que plantean los blogs fatshionistas es mostrar que la belleza es de todos".

En ese sentido, las entrevistadas coinciden en que los comentarios de sus lectoras las hacen sentir que ejercen una influencia positiva.

"Al principio me sorprendía ver cómo con algo estético y frío, como puede ser la moda, se puede llegar a lo más profundo de las personas, llegando a cambiar su manera de verse y quererse, y esto me hace inmensamente feliz", dice Elisabet.

Alessandra González, una joven de origen mexicano pero residente en EU que inició con un canal de YouTube y ahora tiene un blog bilingüe de moda, concuerda: "Muchas chicas me comentan cosas como que mis videos les ayudan a su autoestima. Eso me inspira mucho a seguir con lo que estoy haciendo, ellas me inspiran mucho más a mí de lo que yo a ellas".

Alessandra, de 27 años, estudia una maestría en Estudios Latinoamericanos y abrió su blog en 2011.

Raquel, una española autora de los blogs SoyCurvy y DoubleCloth, dice que cuando alguien busca "soy gorda" en la web, quiere que la encuentren a ella.

"Pensamientos positivos y una idea de cambiar su estándar. (Es) el blog que me hubiera gustado encontrar con 16 años", precisa Raquel, quien ahora tiene 28 años.

Entre la estética y la salud

Antes de escribir sobre moda, algunas de estas blogueras probaron distintas formas para bajar de peso, incluidas dietas, ejercicios y productos. Pero dicen que llegó un momento en el que concluyeron que era mejor aceptarse y buscar estar saludables independientemente del número en la báscula.

“Me di cuenta que yo no podía vivir toda mi vida a dieta, pero me tengo que cuidar, porque mi cuerpo va a vivir conmigo los 90 años que pueda vivir”, afirma Raquel.

“Para mí, el blog es una forma de inspirar a otras chicas a que no se dejen consumir en esa lucha por mejorar nuestro aspecto físico. Sí, hay que luchar por mejorar nuestra salud, pero tampoco hay que dejar de vivir nuestra vida en el proceso”, concuerda Alejandra. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la obesidad y el sobrepeso son factores de riesgo para numerosas enfermedades crónicas, incluida la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Pero los factivists apuntan a que tener sobrepeso no necesariamente implica tener una mala salud.

Para Cooper, “la gente gorda es un grupo diverso” sobre el que no pueden hacerse conclusiones respecto a la salud.

“Creo que la relación entre la gordura y la salud es complicada y depende de muchos factores. Esa relación ha sido simplificada a vender productos para bajar de peso, para dar prestigio a los expertos médicos, para mostrar que los gobiernos ‘están haciendo algo sobre el problema’, y así sigue”, dice la autora de “Fat and Proud: the politics of size” (Gorda y orgullosa: la política de la talla).

“Lo que tiene más sentido, en esta etapa, es ver la promoción de la salud de una forma en que no se estigmatice a sectores de la sociedad, y que tome en cuenta las diferencias y la diversidad de las personas”.

Un estudio difundido en 2012 en el European Heart Journal se refirió precisamente a la posibilidad de que una persona tenga una buena salud metabólica independientemente de su peso. Sin embargo, el médico Francisco Ortega, a cargo de la investigación, aclaró que de cualquier manera el ejercicio es importante.

De modelos, lencería y Sofía Vergara

Algunos de estos espacios contienen imágenes de modelos de talla grande (plus-sized) o actrices con curvas, como Monica Belucci o Christina Hendricks.

Sobre si las fotografías de esas mujeres también representan un estándar de belleza inalcanzable, las opiniones difieren.

“La moda nos vende un ideal, un ideal de cosas bonitas, de vida estupenda”, dice Raquel, y agrega que espera que la gente lo entienda así.

Pereyra considera que la presencia de modelos de talla grande en los medios “abre el panorama”, pero que es importante estar conscientes de que también son parte de una estrategia de mercado.

Sin embargo, al menos en América Latina, la industria de la moda no les da muchas opciones a las mujeres con sobrepeso.

“Las latinas o las sudamericanas realmente tenemos un estereotipo de  ser mujeres bomba, súper sensuales, tipo Sofía Vergara, y no todas somos así”, dice Laura, del blog La pesada de moda.

“La gente cree que las gordas somos seres asexuados, pobres y con mal gusto”, agrega. “La ropa interior es una cosa terrible”.

Y Pereyra coincide: “Es un horror ver que aún existen casas de ropa que tienen con letras enormes ‘tallas especiales’ y que lo único que encontrás es ropa sin forma, sin colores, con estampados horribles”, dice Laura, de Yo la más gorda de todas.

El poder de la palabra "gorda"

La recomendación de varias de estas blogueras es igual: que otras mujeres dejen de llamarse "gordas" cuando no lo son, en especial aquellas que tienen amigas con sobrepeso.

"Muchas lectoras que no tienen sobrepeso leen el blog porque las libera", dice Raquel, quien incluso escribió un post al respecto: Por favor, no digas que estás gorda.

Elisabet, de Vístete que vienen curvasdice que si el enfoque “está bien hecho” no importa que se use el término, pero ella lo evita.

"El problema es que la mayoría de las personas que estamos o hemos estado gordas tenemos demasiados vínculos o recuerdos unidos a esta palabra, y por lo menos en mi caso, nunca son buenos".

Pero a Laura le da lo mismo: "Yo no me acuerdo de alguien que me haya querido ofender diciéndome gorda, por una sencilla razón, para mí la palabra gorda no es una grosería ni una mala palabra".

Sean activistas o no, lo cierto es que estas blogueras proponen un cambio de paradigma de la belleza y la moda: que el 90-60-90 es un estándar hecho para desafiarse.

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