¿Quieres atesorar este momento en tu memoria? No lo fotografíes

Investigadores sugieren que tomar fotografías en realidad disminuye los recuerdos sobre los objetos fotografiados
Elizabeth Landau
Autor: Elizabeth Landau
(Reuters) -

Tomar fotos podría reducir lo que recordamos sobre los objetos que fotografiamos, según un nuevo estudio publicado en la revista Psycological Science.

“Las personas simplemente sacan sus cámaras”, dice la autora del estudio, Linda Henkel, investigadora en el departamento de Psicología en la Universidad Fairfield en Connecticut, Estados Unidos. “Simplemente no prestan atención a lo que ven, como si capturar la fotografía realmente fuera más importante que estar ahí”.

También descubrieron que hacer zoom a los objetos ayuda a preservar el recuerdo de estos, incluso más allá del detalle sobre el cual hicieron zoom.

¿Las fotografías dañan la memoria?

Para el primer experimento, los participantes fueron al Museo de Arte Bellarmine. Una tercera parte de ellos nunca había ido antes al museo. Visitaron 30 objetos que abarcaron medios como la pintura, escultura, joyería y cerámica.

A un grupo se le instruyó leer el nombre de cada objeto en voz alta, observar el objeto durante 20 segundos y luego tomar una fotografía del objeto. Los otros participantes observaron un objeto durante 30 segundos sin tomar una fotografía.

Al siguiente día, a los participantes se les pidió escribir los nombres de todos los objetos que recordaban del museo, y que indicaran qué fotografiaron. Podían describir cualquier objeto cuyo nombre no pudieran recordar.

Después, se les dio una lista de 30 objetos y se les pidió indicar cuáles esos habían visto, cuáles habían fotografiado y cuáles no estuvieron en su recorrido del museo. También respondieron preguntas sobre detalles de los objetos y completaron una prueba de reconocimiento de fotografías de objetos, algunos de los cuales vieron en el museo y otros no.

Las personas obtuvieron peores resultados en pruebas de reconocimiento y de recuerdo de detalles de los objetos que fotografiaron, en comparación con los objetos que solo observaron. 

“Cuando nos distraemos y confiamos en la cámara para que ella sea la que recuerde, entonces no recordamos tantos objetos”, dijo. “No recordamos tantos detalles sobre los objetos”.

Este estudio tuvo una muestra pequeña: 27 estudiantes universitarios participaron en la primera parte, y 46 en la segunda. Ambos grupos fueron en su mayoría mujeres. Para fortalecer las conclusiones, esta investigación necesitaría ser replicada con muchas más personas y una proporción de sexo más equilibrada, sin mencionar un mayor rango de características demográficas como la edad.

Pero es un comienzo interesante que se enfoca en las distintas formas como el cerebro procesa información: en un nivel automático, al tomar fotografías, y en un nivel más significativo, al enfocarse en un objeto en específico o algo con una asociación personal, dijo Paul D. Nussbaum, neuropsicólogo clínico en la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh en Estados Unidos.

Es ese nivel más profundo el que permite que los recuerdos se formen, dijo Nussbaum: “Mientras más involucramos nuestro cerebro en procesar un estímulo y mientras más personal es ese procesamiento, más sólida es la formación de la memoria y el recuerdo”.

El zoom protege la memoria

En el segundo experimento dieron a los participantes 25 segundos para ver cada objeto, además de tiempo extra para fotografiar lo que se les pedía. Eso significaba que tenían tiempo extra con los objetos que tuvieron que fotografiar. A algunos también se les pedía hacer zoom en partes específicas de los objetos.

Al siguiente día, los participantes tenían que indicar, de una lista de nombres de objetos de arte, cuáles eran parte del recorrido al que habían ido.

Para los objetos que recordaban, a los participantes se les pedía que dijeran si habían fotografiado el objeto o solo lo habían visto, y responder dos preguntas sobre los aspectos visuales del objeto.

Henkel encontró un efecto similar en el primer experimento: los objetos fotografiados tendían a asociarse con una disminución en la memoria sobre estos.

Pero aquí está el giro inesperado: hacer zoom en una parte del objeto preservó la memoria de los participantes sobre ese objeto, y no solo sobree la parte en la que se enfocaron. La precisión era casi la misma, sin importar si los participantes solo observaron objetos o hicieron zoom en partes individuales.

Henkel explica que cuando haces zoom en una parte del objeto, atrae tu atención visual al área, pero también piensas en el objeto como un todo.

El panorama completo

Quizá es un poco más complicado que un simple: “tomar fotografías es malo para tu memoria”.

Esa es una buena noticia, debido a que las personas tomaron más de 3,000 millones de fotografías en 2012, según un estimado citado en el estudio, y 300 millones de fotografías se suben a Facebook diariamente.

Aun así, dice Nussbaum, “me pregunto a veces cuánto podemos perdernos cuando dependemos de tantos gadgets tecnológicos en lugar de utilizar nuestros cerebros”.

“Si vamos a depender en ese dispositivo externo de memoria de la cámara para recordar por nosotros, tenemos que tomar ese paso extra y observarlo”, dice Henkel.

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Vale la pena observarlos realmente.

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