Cómo terminar con tu boda o 'correr' a alguna de tus damas

Terminar con los planes de un enlace matrimonial o deshacerte de ciertos miembros puede ser una tarea difícil, aunque mejor a largo plazo
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Autor: Kat Kinsman
(CNN) -

Raramente hay un día más brillante en la vida de una persona que el día en el que ella y su amado deciden casarse.

Pero en los días y meses entre el compromiso y la boda, el deleite inicial puede atenuarse, y problemas potenciales pueden estallar bajo la atención de todos.

El fotógrafo que parecía ideal para documentar tu día especial de repente parece un poco costoso.

El mejor amigo de la infancia que siempre imaginaste que estaría a tu lado en el altar de repente parece un niño aburrido. E incluso que tu futuro esposo/a haga un compromiso de toda la vida parece una sentencia de cadena perpetua.

Hay muchas emociones en momentos de estrés, pero a veces estas crisis pueden ser señal de que la unión; ya sea con un proveedor, invitado, miembro de tu cortejo nupcial o tu ser amado, no está destinada a durar.

Romper con un miembro de tu cortejo nupcial

Para la “agente de celebridades” Kim Tumey, expulsar a algunas damas de honor de su boda fue una decisión fácil, pero no se presentó sin algo de drama. Tres de las parientes de su prometido asumieron que serían parte de la ceremonia.

Tumey estuvo de acuerdo con esto hasta que el trío acudió a Facebook para quejarse sobre el costo de las habitaciones de hotel y cuán feos creían que eran sus zapatos y vestidos, y; terriblemente, incluso revelaron el vestido de la novia antes del gran día.

Tumey les dio la noticia por teléfono y presentó algunas palabras de elección mientras les recordaba a las partes que la ofendieron, “ni siquiera les pedí que estuvieran en mi boda, por Dios”.

Las exdamas de honor se negaron incluso a asistir al evento, y las relaciones permanecen ásperas hasta esta fecha.

La organizadora de bodas y estrella de Wedding Island de TLC, Sandy Malone, ha visto que esto sucede de vez en cuando.

La ruptura a veces se deriva de una “degradación” de madrina de bodas a dama de honor, y raramente eso sale bien, dijo Malone. “Aunque actúan como si estuvieran felices de ser damas de honor, están amargadas y actúan como mocosas todo el fin de semana.

De repente se ponen psicóticamente exigentes sobre su propio cabello, o no siguen el código de vestimenta de accesorios solicitada, o me acosan todo el fin de semana mientras intentan decirme qué hacer. Sin embargo, no son mi cliente, la novia sí.

“Aconsejo tomarte tu tiempo y escoger cuidadosamente a tu cortejo nupcial porque realmente es de mal gusto cambiar la alineación después de que fue publicada a menos que sea por una razón muy, muy buena”, dijo Malone.

La fotógrafa Veronica L. Yankowski adjudicó su situación incómoda a la ingenuidad. “Cuando estaba comprometida en 1999, era joven y creía que el mundo giraba alrededor de mí”, dijo.

Su cuñada mostraba poco interés en ella o en la boda, así que Yankowski la sacó, al decir que entendía que su trabajo hacía que estuviera demasiado ocupada para participar.

Sin embargo, una amiga de mucho tiempo, proporcionó un mayor obstáculo emocional. “Mi madrina vivía en otro estado. Nunca fue a hacerse las pruebas de vestido, ni regresaba mis llamadas telefónicas y también parecía desinteresada. Era una amiga de muchos años y esto me molestó”, dijo Yankowski.

Después de meses de perderse fechas importantes, Yankowski le pidió que dejara el cortejo. La relación se vio afectada, y nunca se recuperó completamente.

Romper con un proveedor

Sin embargo, los problemas no terminaron allí. Yankowski terminó una relación de ocho años y medio tres meses antes de la boda (después de un aplazamiento inicial por parte de su prometido), y en medio de la vorágine emocional, tuvo que enfrentar un gran golpe financiero.

“Perdimos mucho dinero en depósitos; más de 10,000 dólares (132,989 pesos)”, dijo. “Mis padres estaban molestos de que nunca ofreció volverles a pagar lo que pusieron, y yo solo quería seguir adelante. Le supliqué a algunos de mis proveedores que regresaran los depósitos y solo uno lo hizo, la empresa de limusinas porque tengo entendido que todavía podían eliminar la fecha”.

El fotógrafo con el que trabajo durante ese momento afirmó que regresaría un depósito de 1,000 dólares (13,298 pesos) debido a su relación personal y profesional, pero el cheque nunca llegó, dice.

Yankowski aprendió y creció de esa experiencia y ahora, como proveedora, insiste en un depósito no reembolsable para asegurar una fecha. “Por más que me sienta mal por la pareja, oye, he estado allí, también soy madre soltera, y tengo una hija que mantener. Todavía necesito practicar una etiqueta justa de negocios”.

Encontró que las personas no tienden a discutir, e incluso fue contratada en el último minuto por una pareja que no estaba satisfecha con su fotógrafo original. “Ocurre”, dijo.

La especialista de relaciones públicas, Bevin O’Rourke, vio una pérdida de 16,500 dólares (219,432 pesos), junto con su relación, cuando su compromiso terminó después de seis meses. Aunque la iglesia que reservó le regresó el depósito de 3,000 dólares (39,896 pesos), los encargados de la banda, el vestido, los vestidos de las damas de honor, las invitaciones y el lugar de la recepción se quedaron con al menos algo del depósito.

Sin embargo, cuando hizo una conexión personal con los proveedores, algunos pudieron hacer una excepción. El lugar tenía otra boda apartada ese día y redujo la cuota (después de que se puso a llorar y compartió su historia), y la tienda de vestidos emitió un crédito de 1,000 dólares (13,298 pesos) que su hermana pudo utilizar a finales de ese año.

Sin embargo, O'Rourke no se arrepiente ni por un centavo de esto. “Preferiría lidiar con una pérdida que con la agonía y ansiedad que experimentaría antes de caminar hacia el altar si hubiera seguido adelante, con miedo de que tomaba la decisión equivocada”, dijo.

Romper con invitados a la boda

Aunque invitados como los de Tumey pueden terminar desinvitados, con un montón de drama, usualmente no hay un baño de sangre involucrado.

Rob Farrow, un experto en bodas que desarrolló la aplicación de planeación en la nube, Aisle Planner, con su esposa (quien también es una organizadora de bodas), vio a clientes “modificar” sus listas de invitados debido a divorcios, disputas de negocios, diferencias personales, pero nada tan dramático como un ataque físico que ocurrió en su antiguo lugar de bodas, un destino de alta gama en Hawai, Estados Unidos.

“Tuvimos a una parte del cortejo que se metió en una pelea la noche antes de la boda, y una de las damas de honor apuñaló a uno de los padrinos”, dijo. “No hace falta decir que la dama de honor fue desinvitada, y tuvimos que contratar seguridad extra ese día para asegurarnos de que no apareciera y entrara en el segundo round”.

Y, a veces los invitados optan por salirse por su propia cuenta, al dejar plantados a los novios y pagando por muchas habitaciones sin utilizar, comidas y más. Hace algunos años, Farrow estaba a cargo de planear bodas lujosas para un empresario prominente que se casaba con una mujer 40 años menor que él.

Todo el proceso de planeación para el destino de la boda se basó en un conteo de 80 invitados, que representaba a las familias de ambas partes. Varias semanas antes de la boda, la familia del novio organizó una intervención, y la familia de la novia también decidió boicotearla, recuerda Farrow.

“En el día de la boda estaban la novia, novio y dos invitados, quienes estaban un poco sorprendidos de estar allí solos”, dijo Farrow.

“Pudimos reducir el catering, incluso el personal y servicio de comida en el último minuto, pero la banda muy costosa y de alto perfil, florista, equipo y decoración se quedaron allí. Los vuelos, habitaciones de hotel, automóviles de renta para 80 invitados tampoco fueron utilizados”.

Aun así, la boda salió sin problemas, dijo Farrow, y después de 10 años, la pareja todavía está felizmente casada.

Romper con tu futuro novio o novia

Esta puede ser la decisión más difícil que una persona tomará, y la médico Nancy Irwin, una terapeuta, sugiere una reflexión cuidadosa de antemano. Sugiere buscar consejo de un profesional, como un terapeuta, consejero o líder espiritual, y definitivamente no un amigo o familiar que lo abordará con cierto grado de sesgo.

Hacer una lista, dice Irwin, puede ser una herramienta útil. “Un buen lugar para comenzar es hacer una lista de lo que quieres en un matrimonio y en una pareja, cuáles son tus objetivos. Escribe cuáles son tus dudas. Escribir estas cosas te permite comenzar a obtener claridad sobre qué funciona y qué no funciona en tu relación”.

Y si decides que es tiempo de partir, Irwin sugiere hacerlo en persona, en un lugar seguro y privado, con la menor cantidad de palabras posible. Considera algo como: “Esta no es una decisión precipitada. La pensé muy cuidadosamente. Duele demasiado, pero sé que es lo mejor para nosotros. No puedo casarme contigo”. Posteriormente siéntate, y ofrece ayudarle a hacer llamadas telefónicas, cancelar el catering, regresar los regalos y ocuparse de otras logísticas.

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Después, dice Irwin, es momento de ocuparte de ti. “No puedes evitarlo. Tienes que pasar por eso. Es horrible, pero no será tan horrible como un divorcio, cuotas legales, problemas de custodia de los hijos o sentirse como un fracaso”.

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