¿Vivirías con alergias por amor a tu mascota?

¿Hasta dónde llegarías para mantener a tu perro en casa o en seguir con una pareja cuya mascota te produce alergia?
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Autor: Elizabeth Landau
(Reuters) -

El amor implica dar y recibir, y algunas veces, un suministro de sprays nasales, inhaladores, pastillas y pañuelos de papel.

Para quienes padecen de alergias a las mascotas, alrededor del 10% de la población en Estados Unidos, según la Academia de Alergia, Asma e Inmunología (ACAAI) entablar una relación con alguien que ya tiene un compañero peludo, puede presentar muchos cambios.

¿Puedes lograr que la mascota se quede fuera de la habitación? ¿Estás de acuerdo en tener que hacer limpieza adicional? ¿Es éste un factor decisivo para la relación?

Cuando adoras completamente a una mascota y a su dueño(a), podrías voluntariamente padecer de una nariz congestionada. O ambos podrían probar varias clases de mascota hasta que encuentres a una que te deje respirar.

La búsqueda de una mascota saludable

Bethany y Ronald Johansen de Nueva Jersey, quienes tienen 14 años de casados, conocen esto muy bien.

A ambos les encantan los perros y crecieron con un compañero canino (pero el de Ronald hizo que terminara en el hospital). Sus reacciones asmáticas en su infancia eran tan severas, que una vez pasó dos meses en una tienda de oxígeno. La familia no se dio cuenta hasta más tarde que sus síntomas venían de su setter irlandés, Kelly.

Bethany Johansen regaló a su perro de 13 años por el bien de la salud de su esposo cuando se casaron; éste fue un sacrificio que les afectó a ambos (aunque el perro permaneció con los padres de ella y Bethany los visitaba todos los días durante su hora de almuerzo). La pareja vivió sin mascotas durante varios años, pero ambos querían agregar animales a la familia.

Lee: Los bebés que crecen con mascotas desarrollan menos alergias

"Ha sido un proceso de tener mascotas en la casa, tratando de encontrar a una con la que pueda vivir sin que se me cierre la garganta", aseguró Ronald Johansen, de 32 años.

Habia conejos, hámsters y cerdos de guinea pero ninguno le iba a Ronald. Un erizo dejaba afiladas espinas de 5 centímetros por toda la casa, y los niños se paraban en ellas.

Tuvieron perros en abundancia, como un Shih Tzu y un Poodle, los cuales supuestamente son “hipoalergénicos" porque no sueltan tanto pelo como otros caninos. Pero las personas son alérgicas a diferentes proteínas de perros, y según la ACAAI, no parece que exista una raza en particular que sea mejor para las personas alérgicas.

A Ronald Johansen no le ha ido bien con ninguna. A veces, le empieza a picar la garganta solo minutos después de haber estado cerca de un perro.

Regalar a su poodle llamado Javier fue particularmente difícil para Isaac, el hijo de la pareja, quien compartía el asiento trasero del auto con el perro y lo llevaba a sus juegos de béisbol. Pero el niño también padecía de asma y tenía síntomas de alergia cuando estaba cerca del canino, algo que trataba de ocultar de la familia.

"Cuando estornuda, lo hace ocho veces seguidas, y yo pienso: 'Esto no va a funcionar'", aseguró Bethany Johansen.

La familia le ha encontrado casas a otras mascotas con las que no han podido vivir.

La recomendación de los alergólogos

Los alergólogos como el Dr. Clifford Basset, director de la clínica Allergy & Asthma Care of New York, y miembro de la ACAAI, entienden la difícil situación por la que pasan los amantes de las mascotas que son alérgicos.

Hay varios cambios en el estilo de vida que pueden dar algo de alivio, afirma. Bassett recomienda compra un filtro de aire HEPA (recogedor de partículas de alta eficiencia), el cual puede absorber las partículas irritantes de perros y gatos. También recomienda comprar una aspiradora estilo HEPA.

En las alfombras se acumula caspa de las mascotas, así que es preferible que los pisos sean de materiales como linóleo, madera y baldosa. Si no, aspirar con frecuencia, sacudir y realizar otro tipo de limpieza podría ser que una habitación esté en mejores condiciones para los alérgicos.

Designar el dormitorio como un lugar libre de mascotas también puede ayudar, según Bassett. Por supuesto, eso puede ser difícil para quienes nos gusta acurrucarnos con nuestros amigos peludos.

Para tratar los síntomas, un doctor podría recetar antihistamínicos, sprays nasales y gotas para ojos, al igual que inhaladores para el asma. Dependiendo de la persona y las circunstancias, controlarse a sí mismo de esta manera podría ser suficiente.

Una solución más a largo plazo son las inyecciones contra la alergia, las cuales pueden ser efectivas en desarrollar la tolerancia hacia las mascotas. Funcionan particularmente bien cuando el mantenerse alejado de los animales y las medicinas no dan buenos resultados, de acuerdo con Bassett. Sin embargo, las inyecciones son una inversión; las necesitarás durante al menos tres años, aunque las mejorías empiezan después de seis meses de inyectarte semanalmente, según la ACAAI.

Qué tan bien responden las personas a esta inmunoterapia depende de qué tan sensible es la persona, y qué tan bien pueden evitar los desencadenantes ambientales, dijo la ACAAI.

"Me gusta decirle a las personas que usaremos las inyecciones si evitar a los animales no es adecuado o no es posible", según Bassett.

Algunas personas con alergias y asma tienen reacciones tan serias que realmente deberían evitar por completo al animal que les causa el problema, dicen los expertos, particularmente los niños que sufren de ataques de asma severos.

Convivir con gatos

Jordon Goulder, de 24 años, de Oakland, California, entiende la situación.

Cuando conoció a su novio, Etai Rahmil, él tenía un gato, Dilla. Ella pensaba que se enfermaría mucho si pasaba gran cantidad de tiempo en su casa, y no estaba segura de que la relación funcionaría a causa de su alergia a los gatos.

Cuatro años y medio después: la pareja vive en un pequeño apartamento al norte de California no solo con uno, sino con dos gatos atigrados de pelo corto.

Rahmil ayuda al encargarse de la casa de desechos y a hacer gran parte de la limpieza, como sacudir y aspirar, ya que esto afectaría a Goulder. Ella se siente mejor ahora que ambos viven juntos y ya no tienen compañeros de habitación.

Los síntomas de Goulder, entre ellos la sibilancia (sonido que hace el aire al pasar por las vías respiratorias congestionadas), comezón en la piel, ojos llorosos y estornudos, dependen de qué tanto juega con los gatos y de si los deja dormir con ella sobre su almohada o debajo de las sábanas.

Goulder toma dos medicinas distintas contra la alergia, y utiliza dos inhaladores. Los doctores por lo general le dicen que regale a los gatos, pero algunos comprenden el amor que siente por los animales.

"Nunca le recomendaría este estilo de vida a otra persona, pero amo a mis gatos y ¡no cambiaría mi vida por nada!", escribió en su iReport.

Goulder también tiene asma, la cual puede verse agravada por resfriados y otros factores ambientales, pero los gatos la empeoran. Dos veces en el transcurso de su relación se ha despertado a media noche con un ataque se asma, y ha tenido que ir a la sala de emergencia.

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