¿Tu hijo o alumno sufre acoso escolar? Estas son las señales...

Objetos rotos o perdidos e inventar excusas para no ir a la escuela son dos focos rojos para identificar que un niño sufre de acoso escolar
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Autor: Melva Navarro | Otra fuente: CNNMéxico

El caso de Héctor Alejandro Méndez, un adolescente de 12 años que murió en Tamaulipas por golpes que recibió de sus compañeros este mes, ha puesto en la mira el nivel de la violencia que se vive en las escuelas del país.

Tanto si eres un padre de familia como si eres maestro puedes detectar y detener casos de acoso escolar ya que existen indicadores físicos y conductuales de que un menor es molestado, de acuerdo con expertos.

¿Cómo sé si es acoso?

Se puede decir que un niño o adolescente sufre de acoso si es blanco de burlas constantes de uno o varios de sus compañeros de escuela, explicó la maestra Silvia Covarrubias Zermeño, profesora de Psicología del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México.

Las agresiones pueden ser físicas: empujones, golpes directos o con objetos. Verbales: insultos y sobrenombres. Sociales: aislar a un alumno con chismes y rumores o señalar abiertamente que no se le hable; o de forma cibernética: burlarse o señalarlo a través de las redes sociales.

¿Cómo detectar si un niño/a o adolescente sufre 'bullying'?

De acuerdo con la psicóloga Edith Guerrero, especialista en psicoterapia para adolescentes del Centro de Atención Psicoterapéutica (CATANI) en la Ciudad de México, existen conductas físicas y conductuales con las que se puede detectar que un joven es víctima de este acoso. En el aspecto físico:

-Los niños o adolescentes acosados tienden a encorvarse

-No tienen mucho contacto visual con sus compañeros

-Tienen poca energía y miran mucho hacia el suelo.

En materia de conducta, Guerrero y Covarrubias Zermeño coinciden en las siguientes acciones:

-Empieza a aislarse, ya no se juntan ni en el receso ni en clases con los demás compañeros o prefieren quedarse cerca de los adultos en su tiempo libre.

-Tienden a decir que no quieren ir a la escuela porque se sienten mal, inventan excusas y enfermedades.

-En casa pueden encerrarse en sus cuartos o buscar aislarse

-En el salón casi no hablan o se siente inseguros

-Llegan a sus casas con objetos rotos o perdidos

-Bajan sus calificaciones.

“No siempre que bajen las calificaciones son síntomas de falta de estudio, todas las cuestiones a nivel emocional de niños y adolescentes se reflejan en las calificaciones, el niño está más preocupado de que no le hagan daño y el adolescente también”, explicó Covarrubias Zermeño.

Para Guerrero, no es fácil que los niños o adolescentes comuniquen las agresiones a sus padres pues a veces no les dan la importancia que tienen. "Ellos creen que se merecen que se estén burlando de él o que solamente están jugando pero lo lastiman, porque generalmente en las escuelas la información sobre bullying no es concreta, no hay preparación ni de los chicos, ni de los maestros" para atender estos casos, explicó.

Aunque no siempre es fácil que se comuniquen con sus padres, hay menores que sí llegan a pedir ayuda. “Hay que poner mucha atención en las quejas de los niños. Creerles que están viviendo una situación de este tipo”, señaló Covarrubias.

¿Cómo detectar si tu hijo/a es un agresor?

Los padres o maestros también pueden detectar si un niño o adolescente es capaz de agredir a otros y así implementar medidas para evitar acciones violentas, coincidieron las especialistas.

De acuerdo con Guerrero, un agresor:

-Es una persona muy impulsiva

-No acata las reglas de los maestros, transgreden límites

-Son líderes, hay grupos de chicos o chicas que los siguen

En el caso de los agresores “hay algo que está pasando en su casa, en el contexto donde están viviendo, generalmente han sufrido antes algún tipo de acoso o abuso físico, psicológico y por eso lo están repitiendo en la escuela”, explicó Guerrero.

¿Cómo debe actuar un padre de familia ante un caso de acoso escolar?

-Si su hijo/a es víctima de acoso:

-Enseñarle a poner límites y decir “no”

De acuerdo con Covarrubias una forma en que los padres pueden evitar el acoso es enseñar a sus hijos a defenderse y a respetar a los demás. “Generalmente de los niños que se abusa en las escuelas son aquellos que no pueden poner límites, que no le pueden decir 'no' a alguien, hay que enseñarles a respetarse, a quererse”, explicó.

-Darle confianza para hablar y explorar el problema

Si un padre considera que su hijo/a está siendo acosado/a es importante hablar con él para entender si se trata de una agresión que puede detenerse si el menor aprende a poner límites o si la situación es peligrosa y puede llegar –o ha llegado- a la agresión física.

 “¿Cuántas veces te ha pasado?, ¿hay otros que te molesten?, ¿hay alguien más a quien molestan?”, son algunas de las preguntas que pueden hacerle para explorar el problema, explicó Covarrubias.

-Si el niño o adolescente no quiere hablar o el menor admite que las agresiones son fuertes y físicas el padre debe ir a la escuela y hablar con su profesor y autoridades escolares para detener la violencia, consideró la especialista

-Llevar al menor a terapia.

“Si el niño está cayendo en una depresión sí conviene llevarlo a terapia, o cuando la agresión ha sido mayor: si ha sido golpeado o abusado sexualmente entre los mismos menores”, explicó Covarrubias. En el tratamiento aprenderá “a poner límites y desahogar toda la impotencia que tiene de estar viviendo esta situación”.

-Si su hijo/a es un(a) agresor(a)

-Poner un alto a las burlas.

“Los niños no son fácilmente empáticos”, explica Covarrubias, sin embargo este valor puede enseñarse desde casa parando de inmediato las burlas. Si el niño se burla enfrente de sus papás de compañeros, familiares u otros adultos explicar parar esta conducta, “tenemos que enseñar a la tolerancia, esa es la salvación”, señaló la especialista.

-Recibir terapia familiar

¿Cómo puede actuar un maestro ante un caso de acoso?

Si un maestro se ha percatado de que en su salón existen casos de acoso escolar es importante actuar antes de que existan situaciones mayores y lamentables. Para Covarrubias estos son pasos elementales:

-Poner reglas claras de lo que sí está permitido y no en el salón de clases, entre ello cero tolerancia a las burlas

"Si entre todos cuentan un chiste y todos se rien, qué bien, pero cuando uno se divierte a costa del otro, hay que parar eso en el primer momento", explicó Covarrubias.

-Inspirar confianza a los niños para que hablen

Acercarse a los niños que considera están siendo acosados y poner un alto a los acosadores. 

-Proponer vigilancia permanente

La vigilancia en la escuela debe ser en patios, baños y en el horario de salida, donde los menores puedan sentir que tienen el espacio para agredir a los otros

-Hablar de las acciones de acoso con sus superiores

-Hablar del caso de acoso con los padres de familia del menor y del agresor

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-Establecer sanciones: que se queden sin recreo, que los suspendan.

"Es en mucho responsabilidad de la escuela tener una preparación, tener la información necesaria, visualizar los indicadores de los chicos: víctimas y agresores, mandar llamar a los papás y ver qué se puede hacer", considero Guerrero. 

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