¿Veganos en tu cena navideña? Estas recetas podrían servirte

La cena navideña es estresante, y más cuando alguien necesita un menú especial, pero las comidas veganas pueden ser disfrutadas por todos
vegana
Ensalada de col rizada con lentejas y calabaza, una opción p  vegana
Isa Chandra Moskowitz
Autor: Isa Chandra Moskowitz | Otra fuente: 1
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Nota del editor: Isa Chandra Moskowitz es la anfitriona de ‘The Post Punk Kitchen’ y autora de múltiples libros de cocina veganos, incluido ‘Isa Does It: Amazingly Easy, Wildly Delicious Vegan Recipes For Every Day Of The Week’.

(CNN) — Lo más probable es que en tu vida haya un vegano para quien todos los productos anumales están fuera de los límites, y quizá ese vegano amenaza con una visita a tu mesa esta Navidad.

La cena navideña es estresante, y más cuando alguien necesita un menú especial.

Pero una de las grandes cosas sobre las comidas veganas es que todos la pueden disfrutar (siempre y cuando no sean alérgicos a los cacahuates o al trigo).

Si su primer pensamiento es poner los ojos en blanco o algo como "esa es su decisión, no tengo por qué cocinar para ellos", o si crees que pueden sobrevivir con ensalada con salsa de arándanos, bueno, honestamente no los invites. En algún lugar hay una mesa acogedora donde las lentejas inundan, y recibirán a tu vegano.

¿Deberías salir y simplemente comprar un pavo de tofu? Creo que la mayoría del lado vegetariano reconocerá tu gesto como algo entre generoso y la cosa más generosa del mundo. ¿Pero qué hay de darlo todo?

Hay algunas cosas increíblemente fáciles que puedes hacer para transformar tu cena no vegana en un verdadero festín para todos tus invitados. Haz que el relleno sea vegano, utilizando aceite de olivo en lugar de mantequilla. Prueba con aceite de coco en los camotes batidos. Incluso la cacerola de judías verdes, sí, esa con cebollas crujientes en la parte superior, puede volverse vegana. Una mezcla creativa de aceites hace una costra de hojaldre fabulosamente desmenuzable para todas tus necesidades de pie. El puré de papas con leche de almendras es totalmente delicioso. Y he salvado muchas cenas con salsa de hongos.

Haz algo grandioso por los animales y el planeta mientras muestras a los veganos en tu vida que los amas más que al pastel de calabaza, o al menos de la misma forma.

Recetas veganas para las festividades

Ensalada de col rizada con calabaza y lentejas

6 porciones

El truco con comer col rizada cruda es trabajar realmente duro con tus manos, como si la masajearas (que es un masaje profundo, que se ve algo divertido). Trabájala en cada paso, incluido cuando la aclaras y drenas. Utiliza tus manos para sacudir las hojas para sacar el agua, casi como exprimir una esponja. No te preocupes, ¡la col rizada lo puede soportar! De hecho, después podrías sentirte un poco como te sientes después de un masaje: tierno, relajado y listo para ser cubierto con vinagreta.

450 gramos de calabaza

1 cucharada de aceite de olivo

¼ de cucharadita de sal

225 gramos de col rizada, sin tallos, rasgada en pedazos pequeños (aproximadamente ocho tazas)

1 ½ tazas de lentejas cocinadas (o una lata de 425 gramos, enjugadas y escurridas)

Vinagreta:

2 cucharadas de vinagre de vino blanco

3 cucharadas de aceite de olivo

2 cucharadas de jarabe de agave (o jarabe de maple)

1 cucharadita de mostaza dijon

1 ½ cucharaditas de jengibre fresco, finamente picado (o microcepillado)

1 diente de ajo, finamente picado (o microcepillado)

¼ cucharada de sal

Asa la calabaza:

Precalienta el horno a 218.3 grados centígrados. Pela la calabaza y divide la parte redonda de la parte larga. Corta la parte redonda a la mitad y quítale las semillas. Rebana todo en pedazos de 1.2 centímetros a 1.9 centímetros.

Cubre una bandeja grande para hornear con papel para horno. Extiende la calabaza en una sola capa y rocía aceite de olivo. La capa única es importante porque si la bandeja para hornear está demasiado llena la calabaza no se volverá café, se pondrá al vapor y se volverá blanda. Espolvorea con sal y mezcla con tus manos para cubrir.

Ponla en el horno durante aproximadamente 25 minutos, volteando más o menos cada 15 minutos. Estarán listas cuando estén ligeramente cafés en el exterior y tiernas en el interior. Quítalas del horno y déjalas afuera para enfriar.

Mezcla la ensalada:

Revuelve la vinagreta en un tazón grande, todo entrará así que asegúrate de que sea lo suficientemente grande para que quepa toda la col.

Añade la col rizada y tómate un minuto más o menos, utilizando las manos, para poner la vinagreta en las hojas y mézclala. Añade la calabaza fría y las lentejas y revuelve para cubrir. Dale unos minutos para que se instalen los sabores y después prueba para ver si le falta sal, posteriormente sirve.

Notas de la receta:

Para el jengibre y el ajo, vas a querer que casi sean una pasta. Un rallado funciona perfectamente para esto, o puedes picarlas.

Opción de 15 minutos: ¿No te gusta la calabaza, o sólo buscas algo un poco menos laborioso? Reemplaza la calabaza asada con manzana. Sólo pela dos manzanas, como la abuela y córtalas en pedazos de 1.2 centímetros.

Hazlo por adelantado: Asa un revoltijo de calabaza una noche o dos antes como guarnición para la cena y utiliza las sobras (aproximadamente dos tazas) para esta ensalada.

Sopa de ñames con jengibre y vainilla

Vainas de vainilla y jengibre que se toman de la mano en un camote cremoso, con ráfagas de lima iluminando su camino y sólo un toque de calor.

1 cucharada de aceite de olivo

1 cebolla amarilla mediana, cortada en cuadrados medianos

2 cucharadas de jengibre fresco partido

1/2 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo

1.3 kilogramos de ñames granate, pelados y cortados en pedazos de 2.5 centímetros

4 tazas de caldo de verduras

1/2 cucharadita de sal

1 vaina de vainilla, dividida y raspada (consejo: utiliza un cuchillo para carne)

1 cucharada de jarabe puro de maple

2 cucharadas de jugo fresco de lima

Precalienta una olla de sopa de 3.7 litros a fuego medio. Sofríe las cebollas en aceite con una pizca de sal durante aproximadamente tres minutos, hasta que estén casi transparentes. Añade jengibre y hojuelas de pimiento rojo y sofríe otro minuto más o menos.

Añade ñames, caldo de verduras y sal. Cubre y hierve. Una vez que está hervido, baja el fuego un poco a fuego lento y cocina hasta que los ñames estén tiernos; usualmente más o menos cinco minutos.

Una vez tiernos, añade las vainas de vainilla. Utiliza una licuadora de inmersión para hacer puré la sopa hasta que esté suave. O transfiere la sopa en partes a una licuadora o procesador de alimentos para hacer puré. Asegúrate de dejar que se escape el vapor entre pulsaciones para que no se acumule vapor y te explote. Después regresa la sopa a la olla.

Añade jarabe de maple y lima y prueba para ver si hace falta sal. Si es necesario, rebájala con un poco de agua. Puedes comerla inmediatamente, pero el sabor se desarrolla mucho si se asienta. La lima se suaviza y la vainilla se vuelve más pronunciada, especialmente al día siguiente. Sirve adornada con lima, si quieres. También podrías querer hacer un remolino de coco, o algo parecido, si te sientes elegante.

Galletas de chispas de chocolate con romero

Sirve para 24 galletas

¡Una combinación sublime que sabe a Navidad!

1/2 taza de aceite de coco refinado, suavizado

2 cucharadas de romero fresco ligeramente empaquetado y finamente picado

1/4 taza de azúcar granulada

1/3 taza de azúcar morena

1/4 taza de leche de almendras (o tu leche favorita no láctea)

1 cucharada de semillas molidas de lino

2 cucharaditas de extracto puro de vainilla

1 1/3 tazas de harina

1/2 cucharadita de sal

1/2 cucharada de bicarbonato de sodio

1/2 taza de chispas de chocolate semidulces

Precalienta el horno a 176.6 grados centígrados. Ligeramente engrasa dos bandejas grandes para hornear.

En un tazón grande, utiliza un tenedor para batir el aceite de coco y el romero, hasta que estén relativamente suaves. Añade el azúcar, y bate durante un minuto más o menos. Añade la leche de almendras y semillas de lino y bate de nuevo, durante 30 segundos más o menos. Añade la vainilla.

Añade aproximadamente la mitad de la harina, al igual que la sal y el bicarbonato y mezcla. Añade el resto de la harina, junto con las chispas de chocolate y mezcla hasta que se vea como, bueno, masa para galletas.

Vierte aproximadamente dos cucharadas de masa en moldes para galletas en cucharadas redondas. Alisa suavemente con las manos. Hornea durante 10 a 12 minutos, hasta que la parte de abajo sea café dorada. Deja enfriar en las bandejas durante más o menos tres minutos, después transfiere a estantes de refrigeración para enfriar el resto.

Hamburguesas rellenas

Sirve para seis hamburguesas

Puedes convertir estas hamburguesas en una entrada simplemente al servir con salsa y sin el pan.

2 cucharadas de aceite de olivo, divididas

Una pequeña cebolla amarilla, partida en cuadrados medianos

2 tallos de apio, en rodajas finas

226.7 gramos de hongos cremini, en rodajas finas

2 dientes de ajo, picados

Pimienta negra fresca

1 cucharadita de tomillo seco

1 cucharadita de salvia seca

4 tazas de baguete cortadas en cubos

1 taza de caldo de verduras

1/2 taza de avellanas

1 taza de lentejas cafés o verdes cocinadas (una lata de 453 gramos, enjuagadas y escurridas)

3/4 cucharaditas de sal

1/4 taza de arándanos secos

Para servir:

6 rollos de masa fermentada

Col rizada [o tus vegetales verdes preferidos]

Mayonesa vegana (comprada o hecha en casa)

Precalienta un sartén grande no adherente (preferentemente de hierro) a fuego medio-alto.

Sofríe la cebolla en una cucharada de aceite de olivo durante aproximadamente tres minutos con una pizca de sal, hasta que casi sean transparentes. Añade hongos, apio, ajo, pimienta negra, tomillo y salvia durante siete a 10 minutos, hasta que los hongos hayan liberado la mayoría de su humedad.

Añade cubos de baguette y salpica en la otra cucharada de aceite. Mezcla el pan y cocina durante cinco minutos más o menos, agitando a menudo, para dorar ligeramente le pan.

Añade el caldo de vegetales y utiliza tu espátula para hacer puré el pan en el caldo, para que absorba todo el liquido y parezca un relleno. Deja que se cocine durante aproximadamente tres minutos más, para absorber todo el sabor.

Mientras todo se cocina en el sartén, coloca las avellanas en el procesador de alimentos y aplasta hasta que estén cortadas (no en puré). Los pedazos deben de ir desde diminutos hasta del tamaño de un chícharo. Pasa las avellanas a un tazón grande. (No hay necesidad de limpiarlo para el siguiente paso).

Añade las lentejas al procesador de alimentos y hazlas puré hasta que estén relativamente suaves. Ahora añade la mezcla de pan del sartén en el procesador y aplasta 10 a 15 veces. Quieres que la mezcla quede junta, pero todavía deben verse los hongos y apio, no debe ser un puré.

Pasa esto al tazón con las avellanas. Añade los arándanos y la sal. A los arándanos les gusta pegarse así que asegúrate de separarlos. Combina fuertemente, utilizando las manos si es necesario, para formar una mezcla firme pero maleable. Prueba para ver si hace falta sal y pimienta.

Deja que la mezcla se enfríe completamente. Refrigera durante 15 minutos más o menos, sólo para ayudar a que se ponga firme y dejar que los sabores se fundan un poco.

Enjuaga el sartén y precalienta a fuego medio. Enrolla las hamburguesas en seis porciones iguales del tamaño de pelotas de tenis. Lava tus manos a menudo y mantenlas un poco húmedas durante este proceso para que las hamburguesas no se te peguen a las manos.

Aplana en hamburguesas gruesas de 3.8 centímetros. Cocina en una capa delgada de aceite durante aproximadamente cuatro minutos de cada lado.

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Sirve con panes y vegetales verdes y mayonesa. ¡Para morir de felicidad!

Las recetas fueron utilizadas con permiso de Isa Chandra Moskowitz.

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