Un viaje a Hong Kong no equivale a un viaje a China

Técnicamente, Hong Kong y China son lo mismo, pero en muchos sentidos podrían resultar bastante diferentes para los turistas
Hong Kong distrito financiero
Hong Kong distrito financiero  Hong Kong distrito financiero
(Reuters) -

El gobierno británico devolvió Hong Kong a China en 1997. Sin embargo, una gran fiesta real de despedida y unas costillas servidas sobre un trozo de papel no necesariamente desentrañan más de 150 años de historia.

Sí, técnicamente China y Hong Kong son el mismo país, aunque este último tenga la etiqueta de Región Administrativa Especial, lo que significa que el gobierno chino reconoce las diferencias económicas y políticas.

Sin embargo, desde el punto de vista de un turista, ¿haber visitado Hong Kong “cuenta” como haber experimentado China realmente? ¿Qué significa ese sello en tu pasaporte? Por si no lo sabías, cuando visitas Hong Kong, no ponen el sello oficial de China en tu pasaporte.

Toma en consideración las cinco impresiones iniciales de un turista y emite tu propio juicio.

1. La comida

Hong Kong presume de tener el “restaurante con estrellas Michelin más barato del mundo”, lo que lo vuelve un paraíso para el viajero aficionado a la comida.

El territorio está cuajado de buenos sitios para comer, desde la cima de las montañas hasta los extremos del puerto (incluyendo el restaurante flotante, Shun Kee).

Además, la comida es segura. Hong Kong no tiene los problemas de seguridad alimenticia que existen en la China continental. Puedes estar seguro de que tu har gow en verdad tiene camarón.

Sin embargo, tierra adentro la variedad es más amplia. Aunque en Hong Kong la especialidad es la comida cantonesa, las ciudades continentales ofrecen platillos auténticos de una gran variedad de cocinas regionales de China. Es allí en donde uno debe ir para hacer realidad las fantasías culinarias. Si quieres saber qué apariencia tiene una cabeza de conejo frita o se te antoja un pescado frito en aceite de chile, tienes que ir a China para encontrarlos.

Clasificación de igualdad: Es como comparar a Anthony Bourdain con Gordon Ramsey. Ambos son ruidosos y francos y pondrán a prueba tus límites. Pero nunca pensarías que son iguales.

2. Choque cultural

El choque cultural en Hong Kong consiste básicamente en sorprenderte al ver gente que lleva sombrillas en un día soleado, que trae un cubre bocas puesto y que come dim sum de patas de pollo.

En la China continental te enfrentarás con una realidad en la que conviven los pantalones sin entrepierna para niños, los facekinis y la gente en cuclillas.

Clasificación de igualdad: Tan parecidos como un mango y un durián.

3. Las fiestas

El alcohol corre a raudales en las fiestas a ambos lados de la frontera. Para el viajero promedio que visita Hong Kong y la China continental, será inevitable que en algún momento ingiera alguna sustancia alcohólica. El alcohol es abundante y ubicuo, y aumentará tu popularidad entre los locales. Por las noches lo usual es visitar varios bares y clubes, sin más riesgo que arruinar tu reputación tras una sesión nocturna de karaoke.

En cuanto a los precios, la cuestión no es el costo de ir de fiesta, sino qué tan poco puedes gastar sin perder la dignidad. La cerveza puede costar hasta 30 centavos de dólar (cerca de 5 pesos) en la China continental. En Hong Kong, beber alcohol es un poco más caro.

Clasificación de igualdad: En ambos lugares, los viajeros despertarán a la mañana siguiente con una punzante jaqueca y un ligero dolor de estómago. Sin embargo, en el continente les quedará dinero de sobra para recuperar la confianza con un desayuno grasoso.

4. La interacción con los locales

Los turistas sienten que los locales son tan cordiales como curiosos, ya sea en Hong Kong o en la China continental. Pedir información no es una tarea titánica y normalmente te ayudarán con una sonrisa y se esforzarán por ayudarte a llegar a donde quieres.

El idioma es la principal diferencia. En Hong Kong, la gente normalmente tiene un buen manejo del inglés, así que en ese aspecto es más fácil comunicarse con los locales. Además, la gente de Hong Kong está acostumbrada a la gente de apariencia extranjera gracias a los muchos años de dominio británico. También dominan el arte citadino de esquivar a los fuereños, especialmente cuando andan apresurados en un día laboral.

Clasificación de igualdad: Interactuar con los locales en Hong Kong y la China continental es como conocer a hermanos de madres diferentes: por fuera parecen diferentes, pero en realidad son muy similares.

5. Servicios amigables con los turistas

La visa para visitar China es más cara que la de Hong Kong, así que de entrada, los turistas pueden pensar que es más difícil visitar China que Hong Kong.

Si te apegas a las ciudades principales como Beijing o Shanghái, los servicios turísticos son muy similares a los de Hong Kong. Las cadenas internacionales de hoteles ofrecen el mismo nivel de servicio, los agentes de viajes son igual de hábiles y el personal de los restaurantes es igualmente servicial.

Si un turista se halla en problemas, probablemente se dará cuenta de que en ambos sitios la policía es de poca ayuda y los hospitales son tan caros como en cualquier lugar.

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La principal diferencia estriba en que si un turista se aventura a ir solo a las zonas rurales de China deberá recurrir a sus instintos de supervivencia para salir de cualquier lío. Aunque no se puede comparar con una aventura al estilo Bear Grylls, sí será una odisea.

Clasificación de igualdad: Con dinero se pueden obtener buenos servicios en las grandes ciudades, ya sea Hong Kong o Shanghai. De otra forma, vas por tu cuenta.

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