Nueva tecnología en modelo Boeing 787

El modelo usa fibras de carbón para aligerar el peso de la nave y ahorrar combustible; además su rediseño incluye la adaptación de servicios para hacerlos más cómodos para el pasajer
Con tecnología de punta y toda la comodidad. (AP)
SEATTLE (AP) -

Boeing Co. ha atraído cientos de órdenes de compra para su nuevo avión 787 al poner énfasis en el uso de fibras de carbón para reemplazar el aluminio convencional y aligerar el peso de la nave, que consume menos combustible y tiene costos de mantenimiento más bajos.

Además, Boeing ha rediseñado todo el interior del aparato, desde sus filtros de aire hasta sus generadores eléctricos, pasando por la iluminación de alta tecnología en su cabina de pasajeros y nuevos sistemas de entretenimiento, con la mirada puesta en la comodidad y la reducción de costos.

El 787 tiene menos cableado que el 767, casi del mismo tamaño, lo cual lo hace más barato y más fácil de reparar, contando con más espacio para equipaje y para los asientos.

Los sistemas de entretenimiento en vuelo serán más ligeros, con monitores en la parte posterior de los asientos.

El avión consumirá combustible de manera más eficiente y tomará menos energía de sus motores porque sus sistemas serán alimentados casi exclusivamente por generadores de alto voltaje, en lugar del sistema que emplea aire succionado por las turbinas.

Los sistemas electrónicos de vuelo, encargados de guiar la nave en vuelo, son más pequeños que nunca, más o menos una cuarta parte del tamaño de los del Boeing 777, el último diseño radicalmente nuevo de la empresa, que empezó a ser usado en 1995.

En la cabina de vuelo, pantallas suspendidas al alcance de la vista de los pilotos les permitirá aterrizar el avión con mayor precisión, lo que de acuerdo con las aerolíneas les ahorrará una sorprendente cantidad de dinero, al gastarse menos los neumáticos del tren de aterrizaje.

Sus características tienen más que ver con la comodidad

Hay programas diseñados para ayudar a la nave a responder con mayor rapidez a las ráfagas de viento que suben o bajan y pueden causar mareos en los pasajeros.

El sistema de iluminación de la cabina podrá simular el amanecer, pasando del azul marino al naranja cálido y de ahí al blanco.

En lugar de cortinas, las ventanas tendrán controles que los pasajeros o las azafatas podrán activar para oscurecerlas o aclararlas. Las ventanas serán más grandes de lo acostumbrado, pues un estudio demostró que los pasajeros están más tranquilos si tienen una vista clara del horizonte.

Y por primera vez  habrá un sistema de purificación del aire que tiene como fin eliminar los contaminantes emanados por toallas de manos, fijador de cabello, perfume y el vinilo del equipaje.

Los ingenieros que diseñaron ambos sistemas trabajaron conjuntamente de una forma poco acostumbrada, dijo Mike Sinnett, director de sistemas del 787.

''Es diferente a todo lo que hayamos hecho antes y, como resultado, creo que hemos encontrado el justo medio en muchas mas áreas de las que habríamos logrado normalmente'', dijo Sinnett.

En un laboratorio, los ingenieros prueban los programas de computadora que manejarán la nave para arreglar cualquier posible problema antes de que los sistemas físicos sean enviados a los fabricantes. Otro laboratorio cuenta con maquinarias que simulan las condiciones de vuelo, haciendo que los sistemas se comporten como si estuvieran en un avión. Cada uno de los laboratorios es importante para detectar posibles problemas antes de que la nave empiece a volar.

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