Protege tu privacidad en la oficina

La oficina no es un espacio privado, reconocerlo podrá ahorrarte vergüenzas o cosas peores; te damos algunos tips para separar tu información personal de los asuntos laborales.
En un descuido puedes hasta perder tu empleo. (Especial)
Jeanne Said

Actualmente, la frontera entre tu vida privada y tu vida laboral es difusa. ¿Quién no hecho alguna vez algo como esto? 

En los viajes de negocios, usas la laptop de la compañía para conectarte a Internet y pagar facturas, incluyendo la de tu terapeuta.

Durante el desayuno, envías un correo a un amigo desde tu cuenta Yahoo diciéndole que piensas quejarte de tu jefe en Recursos Humanos.

Revisas correos del trabajo desde tu computadora personal en casa, envías un memo, y luego visitas algunas páginas de empleo que un colega te recomendó.

Todos estos pueden ser grandes errores. Es posible que creas que lo que haces es privado, pero cuando lo haces en la oficina, con equipo de la compañía o incluso con tu propia computadora (si está conectada a la red de la empresa), no lo es.

Gracias a una lista creciente de tecnologías que monitorean la productividad e investigan conductas censurables -como filtrar los secretos de la compañía, tu patrón puede saber mucho sobre ti.

No todas las empresas monitorean exhaustivamente, pero sin un contrato o una normativa que diga lo contrario, debes aceptar que tu empleador puede registrar cada número de teléfono al que llamas, cada tecla que presiones y cada página que visites desde su computadora. Y que puede, además, colocar rastreadores GPS en los teléfonos celulares y coches de la compañía, así como comprobar qué haces en tu computadora casera si es que usas software VPN (red privada virtual) para conectarte a la red de la empresa.

Asume que el jefe puede despedirte si se entera de algo que no le gusta, pues “No conoces cuál es el límite de tolerancia de tu empresa” explica la ejecutiva de Recursos Humanos Cynthia Shapiro, autora de “Corporate Confidencial”. De cualquier manera, tendrás poca defensa legal en caso de un despido si trabajas en el sector privado.

La solución

Es imposible que vivas siendo observado como un personaje de Orwell; todos terminamos haciendo cosas personales mientras trabajamos, ¿y quién no se queja del jefe de vez en cuando? Es poco probable que las empresas conviertan su “Vigilante tecnológico” en un desagradable juego de “Te atrapé” a menos de que les des una buena razón. Aún así, si aprecias tu empleo, asegúrate de que tu vida privada no perjudique tu vida profesional.

Responde los correos impropios inmediatamente. Si los amigos te envían al trabajo una broma o foto ofensiva, “no responderles puede ser interpretado como si estuvieras de acuerdo” explica Shapiro, así que contesta enseguida desde el correo de la empresa diciéndoles que te parece inapropiado y pídeles que no se repita.

No hagas, digas ni escribas nada en la oficina que no desees que tu jefe sepa. Buscar empleo, discutir asuntos médicos o preguntar cuándo es la próxima reunión de tu grupo de alcohólicos anónimos son buenos ejemplos de lo que debes evitar, incluso cuando usas tu correo electrónico personal o llamas desde la oficina a la hora del almuerzo; estos son los consejos que da Frederick Lane, autor de “The Naked Employee: How Technology Is Compromising Workplace Privacy” (El empleado desnudo: Cómo la tecnología pone en riesgo la privacidad en la oficina). Y si realmente estás harto del jefe y quieres fastidiarlo, mantente callado. Eso también aplica fuera de la oficina: bloggear sobre tu trabajo puede ser terapéutico, pero si rastrean tus posts y a la empresa no le gusta lo que dices…

Desconéctate de la tecnología de la empresa. Si usas tu computadora personal para trabajar a distancia, desconéctate de la red de la empresa cuando termines, sugiere Nancy Flynn, directora general de ePolicy Institute. Guerreros del Internet: no realicen negocios personales usando la laptop de la compañía. Aunque sientas que estás quirúrgicamente unido a esa maldita máquina, pertenece a la empresa, y los chicos del departamento de informática pueden enterarse de lo que hiciste en ella.

Medidas para los ligeramente paranoicos

Cuídate del chismoso de la oficina. Pide un escudo y una protección para la pantalla de tu computadora. Si te alejas de tu escritorio, desconéctate, así se cerrarán todos tus archivos y necesitarás la clave para abrirlos otra vez. Limpia tu historial y vacía el caché de páginas almacenadas.

Evita copiar o faxear documentos personales. Es fácil distraerse y dejar una hoja a los ojos de todos. ¿Tienes que hacer una llamada importante? Retírate y usa tu celular.

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