¿Necesitas empleados? Contrata un robot

La automatización es hoy asequible para pequeños empresarios interesados en reducir costos; los robots industriales se han ocupado principalmente en las manufacturas de automotrices.
Hoy día, 171 mil robots trabajan duro en las fábricas nortea  (Foto: )
Mina Kimes

Hay dos trabajadores en la empresa manufacturadora Blue Chip que no descansan ni almuerzan. Estos empleados modelo no tienen salario, trabajan todos los turnos y son soldadores veloces. No es que su desempeño sea sobrehumano, es que simplemente no es humano. “Mis robots son maravillosos, desde que están con nosotros somos más competitivos y eficientes” afirma Steve Tatman, vicepresidente de ingeniería en Blue Chip.

Blue Chip gana 5 millones de dólares brutos al año fabricando piezas de repuesto para el ejército estadounidense. “Siempre creí que los robots estaban fuera de nuestra liga, por su precio” admite Tatman, propietario y operador de la empresa junto con su esposa, Tammy, presidente de la compañía. “Eran para mí un misterio,” pero eso tuvo que cambiar cuando Blue Chip consiguió un contrato del Pentágono para manufacturar miles de clavijas (herramientas en forma de L necesarias para cambiar las pesadas cadenas que llevan los tanques militares como calzado), entonces decidió explorar el mundo de la automatización. “A una persona le toma siete minutos soldar la clavija, a la máquina le toma 45 segundos.”

Como los robots nuevos eran costosos, Tatman buscó una alternativa más económica al contactar a RobotWorx (robots.com), una empresa en Marion, Ohio, dedicada a restaurar, vender e instalar sistemas robóticos usados. Los robots industriales de hoy semejan gigantescas cañas de pescar con engranajes, lejos de la ilusión antropomórfica de la ciencia ficción. Se distinguen por cargar enorme peso, realizar tareas repetitivas y operar en entornos peligrosos. “Ubicaremos a los robots en zonas radioactivas o los haremos trabajar durante largas jornadas” declara Keith Wanner, presidente de RobotWorx. “Así tus empleados no tendrán que exponerse a esas situaciones.”

Al principio, los empleados de Blue Chip se mostraron desconfiados con sus nuevos colegas, pero hoy ya son parte de la familia: “Los chicos los llaman R2D2 y C3PO” bromea Tatman, evocando a los personajes de la Guerra de las Galaxias. Los robots, agrega, no han reemplazado a los trabajadores humanos, pero han reducido la necesidad de incrementar el personal. “Los robots me ahorran el calor, los destellos y el humo en el proceso de soldaje” reconoce Darren Leister, el soldador que opera ambas máquinas.

Los robots industriales han sido un lugar común en las grandes operadoras manufactureras, como la industria automotriz. Hoy día, 171 mil robots trabajan duro en las fábricas norteamericanas, y la venta de los robots se ha disparado un 39% en la primera mitad del 2007, según informa la Asociación de Industrias Robóticas (roboticsonline.com). A medida que bajan los precios de estas máquinas, más fabricantes pequeños invierten en la automatización. Así, mientras las ventas a la industria automotriz cayeron un 30% en el 2006, los pedidos de otras industrias, sobre todo microempresas, ascendieron a un 44% de las ventas totales.

Hasta hace poco, la tecnología robótica progresaba tan rápido que los modelos antiguos no podían revenderse, explica Wanner. Por eso su empresa comenzó vendiendo sólo robots nuevos. En la actualidad, la industria ha madurado, y la vida de un robot manufacturador es más larga, así que desde hace 5 años Wanner decidió vender robots reparados a un precio excesivamente menor. RobotWorx tiene 500 robots en almacén, y registra ventas anuales de más de 10 millones de dólares. Cuatro años atrás, Wanner compró los dominios robots.com, usedrobots.com y robotsforwelding.com, hoy la mayoría de sus ventas provienen de Internet y otras estrategias de mercadotecnia online.

Robotics (rebotics.com), otro competidor en el segmento de la automatización, ha ampliado su mercado, “Tenemos clientes en México, Canadá y la India” afirma su propietario Bob Lieblang. Los robots de Robotics operar en industrias como ensamblaje, envasado y procesamiento de alimentos, realizando trabajos de soldaje, pintura y manejo de materiales.

El primer robot que Tatman compró fue una máquina de RobotWorxs de cuatro años de antigüedad, le costó 20,000 dólares, un modelo nuevo le hubiera costado 90 mil dólares. Su segundo robot, un jubilado de ocho años, le costó 60,000 dólares, nada comparado con los 150,000 dólares que cuesta una versión nueva. Cada robot reemplazó a cuatro soldadores humanos, trabajan 70 horas a la semana y producen entre 80 y 100 dólares por hora.

Tatman recuperó ambas inversiones en menos de un año. Luego de restar los gastos de mantenimiento y de otras operaciones, estima que cada uno de los robots le ha ahorrado 60 mil dólares en costos de manufactura durante los últimos cuatro años. (El sitio web de RobotWorx ofrece una calculadora para que los compradores estiman el retorno de inversión al comprar un robot.)

Hay clientes que dudan al momento de comprar un robot usado, pero las ventajas son las mismas que contratar a un empleado entrado en años: experiencia y fiabilidad. Hay, sin embargo, una advertencia: al igual que los autos de segunda mano, los robots usados necesitan cuidados. Tanto RobotWorx como Rebotics ofrecen contratos de un año de garantía y servicios que incluyen el entrenamiento sobre cómo usar las máquinas. Pero no todos los vendedores proporcionan ayuda al cliente, capacitación o partes de repuesto para sus robots usados. “Algunos robots usados pueden ser obsoletos, y no hay repuestos para ellos. Si algo no funciona, tienes que asegurarte de que puedes arreglar el robot” advierte Tatman.

En las oficinas centrales de Blue Chip, Tatman manifiesta su absoluta satisfacción con sus robots usados, ambos adornan el sitio web de la empresa como tantos otros artefactos de alta tecnología. “Con los robots en nuestro equipo, no necesito contratar tantos soldadores, pero sí me gustaría tener más robots” concede el dueño de R2D2 Y C3PO.

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