Videoconferencias, juntas del futuro

A pesar de que cualquiera puede montar un sistema, aún se necesitan proveedores profesionales; Tanberg, asegura haber aumentado 77% su mercado durante el año pasado y sigue creciendo.
Hoy se pueden hacer videoconferencias con apenas 500 dólares  (Foto: )
Nelly Acosta

¡Vaya anécdota! A las 0:45 AM del 25 de septiembre de 1997, el auditorio de la Facultad de Medicina de la UNAM estaba a su máxima capacidad, esperando la que fue la primer videoconferencia en México, con el Centro de Noesiterapia de Valencia. Pocos recuerdan el tema, pero lo que parece no olvidarse es lo que sucedió antes y durante los 17 minutos de transmisión: técnicos angustiados, cables pegados al suelo e intentos fallidos de enlace, en los que sólo llegaba la voz o la imagen de un doctor, en cámara lenta. El futuro había llegado, pero con demasiados desperfectos.

A 10 años de distancia, el escenario es diferente. Parece que no hay nada más sencillo que charlar cara a cara con quien se desee, sin importar en qué parte del mundo se encuentre, basta una PC con internet y una cámara web, o, incluso, un videoteléfono. Según Ken Ebeling, analista de Marketing Surveys, aunque el mercado de videoconferencias nunca ha sido medido a rigor, en sus inicios era una industria elitista y millonaria: era un lujo, pues requería una inversión enorme, un técnico de planta y hasta la construcción de un área especial.

En la actualidad, de acuerdo con cálculos de la firma noruega Tandberg, se pueden hacer videoconferencias con apenas 500 dólares, sin la necesidad de técnico alguno. La pregunta obligada es: Si hoy cualquiera puede hacerlo, ¿significa que peligra el negocio de quienes se aventuraron a crear esta necesidad? “Para nada. Es la evolución lógica de las tecnologías: primero llegan a las grandes multinacionales y usuarios con recursos para pagar. El mercado ha llegado al estudiante y al pequeño empresario, hay más mercado que atender”, dice Ebeling.

La prueba: alrededor de 60% de los usuarios de PC tienen cámara web, con la que hacen pequeñas conferencias visuales, a nivel personal, laboral y escolar. A nivel empresarial, aunque no existe el dato preciso, el analista calcula que 70% de las grandes empresas cuenta con este recurso, y 40% de las medianas en todo el mundo.

Al respecto, Iván González Robayo, gerente general de Tandberg para México y Centroamérica, asegura que el mercado de la comunicación visual ha aumentado en los últimos años, en buena medida porque los costos bajaron mucho. “Que un individuo o una microempresa lo haga con su cámara web, desde su mensajero, no nos quita clientes”, comenta.

Explica que el auge de esta tecnología parece explotar en la academia, con las escuelas virtuales y en la parte médica, principalmente en países y zonas en donde no existe la infraestructura telefónica para crear comunicación. Es el caso de casi toda América Latina.

Tanberg, que tiene una participación enorme del mercado empresarial de videoconferencias en México, asegura haber aumentado 77% su mercado durante el año pasado. “Primero la demanda venía de los grandes corporativos. Pero hoy, en México como en todo el mundo, tenemos demanda en proyectos de protección civil, plataformas petroleras, telemedicina y hasta construcción”, señala Robayo. “Las anécdotas fallidas del pasado, ya sólo las recordamos por nostalgia y para morirnos de la risa”.

Ahora ve
No te pierdas