Redes 3G crecen rápido en Latinoamérica

Cada vez hay más clientes de telefonía móvil en la región por el acceso a Internet desde el cel de cerca de 375 millones de clientes en el área, 50,000 ya utilizan la nueva tecnología.
La red 3G de América Móvil inició este año en México. (CNNMo
BARCELONA (CNN) -

El número de usuarios de las tecnologías UMTS/HSDPA de telefonía móvil está creciendo rápidamente en Latinoamérica, dado el creciente despliegue de las redes de tercera generación (3G) y la demanda de clientes empresas, dijo el lunes una asociación de telefónicas móviles.

En América Latina existen cerca de 375 millones de clientes de telefonía móvil, pero sólo unos 50,000 usan actualmente los servicios de UMTS/HSDPA que permiten el acceso de sus aparatos a Internet.

"La primera red de tercera generación fue desplegada en diciembre del 2006 y hoy tenemos 17 operadores que han lanzado sus redes UMTS/HSDPA en diez países" dijo Erasmo Rojas, director regional de 3G Americas para Latinoamérica y el Caribe.

"En un par de años, tendremos una masa crítica de clientes en nuestra región", agregó en una entrevista en el Congreso Mundial Móvil que se desarrolla en Barcelona.

Según la consultora Informa Telecoms & Media, a finales del 2008 habrá cinco millones de clientes UMTS en América Latina, una cifra todavía modesta comparada con los cerca de 10 millones de terminales UMTS existentes sólo en España.

Pero Rojas sostuvo que, tras un comienzo lento, el desarrollo de redes 3G ha ganado velocidad en los últimos meses con la apuesta de las grandes operadoras por la tecnología UMTS/HSDPA para incrementar la capacidad de sus redes celulares y elevar el ingreso promedio por cliente (ARPU, por sus sigla en inglés).

"No transcurre prácticamente ningún mes son que se anuncie el lanzamiento comercial de una nueva red 3G", asintió Chris Pearson, presidente de 3G Américas.

El pionero en implantar la tecnología fue el operador chileno Entel en diciembre del 2006 y le siguieron otros operadores regionales para proteger sus nichos y obtener ventajas competitivas.

Pero los operadores más grandes de la región, una vez recuperadas las inversiones en sus redes de segunda generación, se han sumado ahora a la batalla y lideran el despliegue de las redes 3G en América Latina.

La mexicana América Móvil, la principal operadora de telefonía celular de Latinoamérica, ofrece ahora servicios UMTS/HSDPA en ocho mercados, incluyendo México, Colombia, Argentina, Brasil y Chile.

Le sigue con algo de distancia su archirrival, el gigante español Telefónica, que dispone de redes 3G en cuatro países, aunque ya ha realizado pruebas en prácticamente todos los mercados en los que opera y que cuenta con su experiencia adquirida en Europa.

"La carrera (entre ambos) continúa, ahora en el mercado de datos", comentó Rojas.

Ambos operadores han anunciado este año inversiones de entre 3,000 y 4,000 millones de dólares para modernizar sus redes en la región.

América Móvil controla el 38% del mercado celular latinoamericano y Telefónica ostenta un 27%. La tercera operadora de la región es la división móvil de Telecom Italia, con un 12%.

Rojas comentó que la baja de los equipos móviles debería ser otro impulso para el desarrollo de las redes de tercera generación, dado que el ingreso promedio por cliente en Latinoamérica alcanza sólo a unos 15 dólares al mes, dijo Rojas.

"Esperamos anuncios alentadores por parte de los fabricantes sobre los precios de los terminales en la conferencia (mundial de telefonía móvil) en Barcelona", comentó Rojas.

En la actualidad, los teléfonos UMTS cuestan entre 500 y 700 dólares, un precio alto para una región donde el 80% de los usuarios de teléfonos celulares son clientes prepagos, sin contrato fijo, para controlar mejor sus gastos.

"Las operadoras se centran actualmente más en el mercado empresarial y postpago, que puede pagar este precio. Es sólo el 20% del mercado, pero suma 75 millones de potenciales clientes", explicó Rojas.

Pero no sólo las operadoras han descubierto este potencial, sino también los gobiernos del continente, que obtienen ingresos significativos con las subastas de licencias y espectro radio eléctrico necesario para que las compañías puedan ofrecer servicios celulares cada vez más sofisticados.

En diciembre, Brasil obtuvo unos 3,000 millones de dólares por la licitación de nuevas frecuencias y Venezuela, unos 400 millones de dólares.

México y Colombia serán los próximos en licitar nuevas licencias de telefonía móvil.

"El espectro es un bien natural para las operadoras celulares y la mayoría de los gobiernos en Latinoamérica obtiene un beneficio financiero significativo con estas subastas", dijo Pearson.

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