Intel, un ejemplo de tecnología 'verde'

Desde hace 40 años los empleados y los productos de la firma son amigables con el ambiente; en los últimos siete años, Intel invirtió 20 mdd en proyectos de conservación de energía.
Para Intel la tecnología 'verde' no es una moda. (AP)
Regina Moctezuma G.
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Para muchas empresas la conciencia ecológica es una moda o una obligación, pero para Intel es una forma de vida. Por los pasillos de la tecnológica se contagia la filosofía ‘verde’, desde los empleados que en su mayoría manejan autos híbridos o de menor cilindraje, hasta sus microprocesadores que son eficientes en el consumo de energía.

Desde su creación hace 40 años, la firma líder en fabricación de microprocesadores, siempre ha trabajado bajo el concepto de tecnología sustentable.

“En nuestra planta de Nuevo México, el agua que usamos para los microprocesadores, se devuelve al mundo mucho más limpia de como la recibimos en un principio”, explica Jorge Gómez, gerente de Desarrollo de Negocios y Servicios Financieros de Intel México.

Los primero procesadores que lanzó Intel a principios de la década de los 80 ya manejaban sistemas para el ahorro de energía.

En enero de 2008 Intel anunció que compraría más de 1,300,000 kilowatts/hora por año de certificados de energía renovables (RECs) como parte de un enfoque multifacético para reducir su impacto en el ambiente. Esta acción lo convirtió en el mayor comprador corporativo de energía verde en Estados Unidos, de acuerdo con la Agencia de Protección del Ambiente, EPA por sus siglas en inglés.

El objetivo de la firma con la adquisición de energía renovable, es estimular al mercado para que utilice energía verde. La compra que hizo de RECs es equivalente a retirar más de 185,000 autos de las calles cada año o el equivalente para abastecer de electricidad a 130,000 hogares promedio en EU.

Intel promueve la eficiencia de energía con sus socios. Con Dell, por ejemplo, colaboran en el diseño de nuevos modelos para que tengan sistemas de enfriamiento y de baterías que duran hasta 19 horas, todo sin interferir en el desempeño del dispositivo.

A pesar de la crisis económica, Intel no pierde la visión ‘verde’ que lo caracteriza. Desde su concepción, los procesadores son pensados para utilizar menos metales y ser más limpios tanto en la manufactura de los mismos, como en su operación.

La firma confía en que la conciencia ecológica se está contagiando y las empresas entienden que el tener un impacto en su negocio, necesariamente va a conllevar a un efecto en el medio ambiente, explica Gómez.

En los últimos siete años, Intel invirtió más de 20 millones de dólares en cerca de 250 proyectos de conservación de energía que contribuyeron a ahorrar la energía suficiente para alimentar 50,000 hogares de los Estados Unidos.

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