¿Hay mundo más allá de Windows?

Los fabricantes de computadoras se emancipan gradualmente del dominio de Microsoft; lo hacen produciendo su propio software o utilizando sistemas operativos libres.
La versión Linux de la HP Mini 1000 se venderá en 379 dólare
Jon Fortt -

Parece que sí y los fabricantes de computadoras están preparándose para cruzar la frontera. Así lo indica la nueva versión Linux de la ultraportátil Mini 1000 de Hewlett-Packard, que llegará a las tiendas a partir de enero por un precio de 379 dólares. Esta laptop no desplazará por si sola al software de Microsoft pero es un ejemplo del ocaso que le depara al icónico sistema operativo. 

Desde los comienzos de las computadoras personales (mucho antes de que llegaran YouTube, Google, la conexión por cable o DSL) el sistema Windows de Microsoft ha dominado la escena. Nos hemos acostumbrado tanto a una existencia controlada por Microsoft que su terminología ya forma parte del lenguaje cotidiano.

Pero hoy hay cada vez más evidencias de que el dominio de Microsoft en el reino de las computadoras ya no es lo que era: el sistema operativo Macintosh de Apple está ganándole terreno a Windows, mientras que HP y Dell –los mayores fabricantes mundiales de PC- están invirtiendo en el desarrollo de su propio software para independizarse de Microsoft.

La transición es aún más patente en el creciente mercado de teléfonos inteligentes y laptops: los smartphones más populares -como los de Research in Motion y Apple- no necesitan Windows, y  más del 35% de las mini laptops de hoy corren con un sistema operativo diferente a Windows.

“Si observas los productos más exitosos en la industria electrónica verás que el software juega un papel importantísimo” explica el director general de notebooks en HP, Kevin Frost. Él señala que la introducción de Linux en su portátil Mini 1000 no significa que HP esté dando la espalda a Microsoft, “pero francamente vemos la categoría de las portátiles mini como una línea donde lo que importa es la marca, no el procesador ni el sistema operativo” afirma.

La imagen y el funcionamiento de la minilaptop de HP es el fruto de un grupo de expertos que buscan productos más sencillos e intuitivos que los ofrecidos por los ordenadores que corren con Windows. Es un hecho que HP está gastando cada vez más en la investigación y desarrollo de software.

Como también lo hace Dell. Su portátil Inspiron Mini 9 basada en Linux se vende por 349 dólares y usa el mismo procesador Intel que lleva la Mini 1000 de HP. El portátil de Dell lleva una pantalla más pequeña que la de HP, pero el ordenador ya está disponible actualmente.

Estos son dos ejemplos de que HP y Dell están experimentando con otras opciones más allá de Windows. Hace 10 años ningún fabricante se hubiera aventurado a ello, sujetos a las demandas de Microsoft y a sus pretensiones de crear un mundo con Windows en todas partes (autos, ropa, cocinas, salas). “Microsoft tenía el control absoluto. Pocas empresas manufactureras de equipo original intentaron hacer cosas originales, y fueron reprimidas por hacerlo. Las manufactureras le tenían un miedo atroz a Microsoft” señala el analista Rob Enderle. Y pone como muestra a Packard Bell, que intentó modificar algunos detalles de Windows, cosa que no le gustó nada a Microsoft y por lo tanto el proyecto se esfumó.

Lo que ahora se esfumó es el miedo. Cuando los miembros de la industria comparten sus temores y ambiciones casi siempre mencionan el iPhone. Apple puede ser una empresa pequeña, pero le ha mostrado a la industria que es posible tener usuarios felices y buenas ganancias.

También Intel está emancipándose, en lugar de enfocarse al software de Microsoft para los dispositivos que usen su chip Atom, el gigante ha invertido en Linux. ¿Por qué? Porque se trata de un software libre donde todos pueden alterar el código, y así Intel puede asegurarse de que los productos con su procesador que corran con Linux se adapten totalmente y ahorren batería, explica Anand Chandrasekher, directora de Ultra Mobility Group en Intel.

Sin embargo, ninguna de estas medidas sugiere el fin de Microsoft. Windows todavía está presente en 9 de cada 10 computadoras vendidas y es muy rentable para Microsoft (en el último trimestre la división Windows Client reportó 4,200 millones de dólares en ventas, un leve aumento en relación al año anterior). Además la compañía tiene 20,000 mdd en el banco, ubicándose como una de las firmas tecnológicas más ricas, y es una de las pocas que invierte fuertes sumas de dinero (8,000 mdd el año pasado) en la investigación de tecnologías del futuro.

Por lo tanto, Microsoft no se va, sino que se adaptará a las nuevas tendencias de software por Internet y será lo bastante sabia para reconocer que ha dejado de ser el amo del universo software. Parafraseando la primera frase del libro de Fareed Zakaria “El mundo postamericano”: No se trata de la caída de Microsoft, sino del florecimiento de las otras empresas.

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