Lectura electrónica: ¿el fin del papel?

Algún día de un futuro no muy lejano podrías leer tu periódico en un dispositivo electrónico; esta tecnología, en forma de una portátil pieza de plástico, podría acelerar la muerte del papel.
Michael V. Copeland

"Nunca te pelees con alguien que compra tinta por barril". El consejo de Mark Twain era acertado en su tiempo, pero suena por completo pintoresco en estos días. El mundo editorial impreso lucha contra compañías como Google y Yahoo que venden publicidad vía cualquier artefacto con Internet. Y sabemos como va esa contienda: Los compradores de tinta por barril luchan por su vida.

Detrás de todas las lamentaciones está el hecho de que el Internet todavía no se ha convertido en la mina de oro que la industria editorial de 300,000 millones de dólares esperaba. Los ingresos en línea aumentan, pero no lo bastante rápido como para compensar la decadencia de los anuncios impresos. Incluso el New York Times, un periódico que ha aumentado su personal en línea mucho más que la mayoría, necesitó una reciente infusión de efectivo de 250 millones de dólares por parte del multimillonario mexicano de las telecomunicaciones, Carlos Slim, para mantenerse andando.

Entonces, si el Internet no puede hacerlo ¿qué puede salvar al New York Times o a tu revista favorita de desvanecerse? Cada vez más, editores como News Corp., Hearst y Time Inc. (el dueño de Fortune) apuntan hacia la generación venidera de los así llamados lectores electrónicos. Éstos son aparatos de mano similares al Kindle de Amazon o el Sony Reader, que usan "tinta" electrónica vertida en una pantalla nítida para brindar una experiencia que se aproxima a la lectura en papel -sin el costo del papel, la impresión y la distribución.

Sin embargo, el Kindle y el Sony Reader son más indicados para libros, ya que sus pantallas de seis pulgadas diagonales en blanco y negro en pocas palabras no ofrecen una experiencia de lectura lo suficientemente buena ni un medio publicitario apto para revistas y periódicos. Pero al menos media docena de compañías, que incluyen a gigantes como Hewlett-Packard y Fujitsu, y a nuevas empresas como Polymer Vision, FirstPaper, y Plastic Logic; desarrollan una nueva cosecha de lectores electrónicos, algunos de los cuales comenzarán a llegar al mercado este año. Diseñados con los requerimientos de los periódicos y revistas en mente, estos lectores ofrecerán pantallas más grandes (para facilitar la navegación a través de los artículos), actualización inalámbrica (algo que el Kindle convirtió en un requerimiento), mejor resolución y, más adelante, color y video.

Estos artefactos parecen sacados de la película de Tom Cruise Minority Report (Sentencia Previa). Imagina descargar de modo inalámbrico un número de tu revista favorita a una pantalla de plástico de 8 por 11 pulgadas que es ligera y tan durable como para meterla en tu portafolio, llevarla a la playa o leer en tu sillón reclinable un domingo por la mañana. La resolución de cada página es tan clara como la que encuentras en las revistas de hoy y las fotografías aparecen en colores llamativos. Cambia la página con un toque de tu dedo y un anuncio de, digamos, BMW aparecerá. Toca la imagen del Serie 3 azul marino, y un video mostrará al auto deslizándose por las colinas de Bavaria.

"Todo suena como ciencia ficción", dice Kenneth Bronfin, quien encabeza el grupo de medios interactivos de Hearst, compañía que publica periódicos como el San Francisco Chronicle y revistas como Esquire, "pero la tecnología, excepto por el video, ya está disponible". Cuando le preguntamos si las publicaciones de Hearst aparecerían en un lector electrónico, Bronfin fue evasivo: "No puedo contarles los detalles". Sin embargo, los miembros de la industria dicen que Hearst está a punto de lanzar un lector electrónico inalámbrico con una gran pantalla a la medida de los periódicos y las revistas. Los editores podrán vender los dispositivos de Hearst con el nombre de sus marcas, así como configurar su apariencia y tacto y decidir la manera de venderles el contenido a los usuarios.

Encontrando un modelo de negocios

La tecnología, en su mayoría, funciona. La pregunta es, ¿funcionará el modelo de negocios? Hasta ahora los cálculos parecen prometedores. El analista de Citigroup, Mark Mahaney, estima que desde que Amazon lanzó el Kindle en el 2007, ha vendido 500,000 unidades a 399 dólares cada una (ahora 359) -un negocio de alrededor de 200 millones de dólares. La máquina se agotó durante las vacaciones de navidad. Asimismo, la venta de los libros electrónicos de Amazon -puedes bajar la novela de Edgar Sawtelle a tu Kindle por 9.99 dólares, contra 15.57 por la versión impresa de pasta dura- se ha disparado. Amazon no revelará las cifras, pero los editores dicen que las ventas de los libros electrónicos, a pesar de ser aún un pequeño negocio, se cuadriplicaron en el 2008.

"Sabíamos que no podíamos superar al libro en su propio terreno", dice Steve Kessel, Vicepresidente Senior de medios digitales globales de Amazon. "Necesitábamos hacer cosas que los libros no pudieran hacer. Tenemos Internet 3G [inalámbrico], que te permite buscar el significado de una palabra o trasladarte de un pasaje a Wikipedia".

El Kindle podría ser la salvación de los libros, pero las revistas y periódicos tienen un modelo de negocios diferente debido a que dependen de los ingresos generados por las subscripciones de los lectores y la publicidad, y esas tendencias no son alentadoras. La contracción de la industria sucede en un momento en el que los precios de los periódicos son altos y los costos postales aumentan. Los lectores electrónicos podrían reducir dramáticamente esos costos. Comprar papel y tinta, imprimir, y entregar un periódico o revista puede representar más del 50% del costo general de producción de la publicación. Los lectores electrónicos también resultaron ser buenos para el ambiente -menos árboles se cortan para hacer papel.

¿Pueden los publicistas abandonar el papel y conservar al mismo tiempo una buena porción del dinero de las subscripciones y la publicidad? No será fácil. Nadie ha descubierto todavía el modelo de negocios perfecto. Una posibilidad es que los editores le den la licencia de su contenido a un vendedor de lectores electrónicos, tal como Plastic Logic o Amazon, o a un proveedor de Internet inalámbrico como AT&T o Verizon Wireless. Estas compañías venderán y administrarán los lectores electrónicos inalámbricos y les ofrecerán a sus clientes montones de contenido del mismo modo que una compañía de cable lo hace. Podrías comprar subscripciones a revistas y periódicos individuales o a paquetes de contenido sobre entretenimiento, deportes, negocios -o todos ellos.

Verizon Wireless hace un gran esfuerzo para abrir su red a lectores electrónicos, dice Anthony Lewis, Vicepresidente de Desarrollo Expansivo de la compañía. "Quiero ver todo tipo de lectores electrónicos en mi red, y lo verán suceder antes de lo esperado", dice Lewis. "El cómo las sociedades entre los fabricantes de dispositivos y los proveedores de contenido serán diseñadas aún está por verse".

Lo que la mayoría de los editores no querrían ver es que alguien más controlara su contenido. Cuando la 20th Century Fox de News Corp. quería vender sus películas en iTunes, Apple exigió que la compañía del león compartiera sus ingresos. Después de una larga sucesión de acaloradas negociaciones, Fox al fin ganó una porción de las ganancias con la que podía vivir. El Presidente y CEO de News Corp., Rupert Murdoch, analiza a fondo los lectores electrónicos. Siempre ha creído que el rol de los medios es entregarles a los consumidores sus periódicos y revistas convenientemente, en tantas plataformas como sea posible. Hoy, eso significa que la compañía tal vez tenga que involucrarse en el negocio de los lectores electrónicos, tanto del lado del hardware como del software.

Eso genera algunos cuestionamientos complejos. Cuando la próxima generación de lectores electrónicos llegue al mercado, éstos costarán hasta 800 dólares. ¿Estará un cliente dispuesto a comprar un dispositivo con el que podrá leer sólo el Wall Street Journal, el New York Post, y otras propiedades de News Corp.? Es probable que no. Eso significa que cualquier editor de medios impresos que entre al juego de la distribución de los lectores electrónicos tendrá que ofrecer un sistema abierto en el que se pueda descargar cualquier revista o periódico. El editor que quiera controlar la distribución deberá firmar licencias con competidores que probablemente prefieran ofrecer su propio catálogo de lectores electrónicos. Prepárense para una batalla campal.

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