Microsoft reinicia su sistema

Después del desastre de Vista, la firma mejoró su manera de hacer software para lanzar Windows 7; ¿será suficiente la innovación y un cambio de actitud para competir contra su rival Google?
steve-ballmer-microsoft2-ap.jpg  (Foto: AP)
Jeffrey M. O'Brien

Bill Gates, fundador y presidente de Microsoft, está llevando a cabo su misión global de erradicar enfermedades en todo el mundo, y el sucesor que él eligió, el director ejecutivo Steve Ballmer, lleva casi diez años intentando mover a la compañía más allá de sus dos grandes flujos de dinero: el sistema operativo Windows, y la aplicación productiva de Office. Hasta ahora, no va tan bien. La incursión de la compañía en la Web, como con MSN, sólo ha acentuado la hegemonía de Google y de Yahoo!. En cuanto al software para teléfonos inteligentes, existe Apple, RIM y todos los demás. Para reproductores MP3, el Zune de Microsoft apenas merece algo de atención. Incluso su franquicia principal ha sufrido: las ventas de PCs han bajado junto con la crisis económica, y los ingresos fiscales de Microsoft para 2009 se estiman en 58,400 millones de dólares, en comparación con los más de 60,000 millones de dólares registrados en el año fiscal 2008; asimismo, la compañía falló en sus estimaciones de ingresos por más de 1,000 millones de dólares.

El fracaso más grande bajo la batuta de Ballmer fue autoimpuesto: se supone que Vista sería un éxito comercial de la recreación de Windows, la marca de los sistemas operativos de Windows de principios de la década de los 80. Cada cierto tiempo la compañía da a conocer un nuevo sistema operativo, cuyo nombre representa el año de su lanzamiento (Windows 95, Windows 98) o es una abreviación creativa (como Windows XP, por "experiencia"). Vista tenía un apodo amigable en el mercado y una interfase sencilla, nuevas estructuras de seguridad, un mejor sistema de almacenamiento de documentos y mucho más. 

Después de seis prolongados años de proceso de desarrollo, muchas riñas internas, inicios falsos, fechas límite incumplidas y promesas rotas a los socios, el equipo de ingeniería logró crear 50 millones de líneas de códigos, las comprimieron para que cupieran en una caja y el resultado fue lanzado al mundo a principios de 2007.

El momento no pudo haber sido peor; Vista necesitaba hardware de última tecnología para poder operar incluso mientras los usuarios cambiaban sus computadoras de escritorio por notebooks. El complejo sistema operativo no era compatible con impresoras, cámaras Web y con todo tipo de dispositivos. Quienes lo compraron regresaron de inmediato a Windows XP. Varias empresas decidieron no instalar la actualización. Lo peor fue que Vista impulsó el arranque de la computación nube, guiada por Google, y cuya visión del futuro incluye una banda ancha omnipresente, un buen buscador en la Web y todo lo demás que haya en Internet; no se necesita un sistema operativo sofisticado. "Vista fue el mayor fracaso en la historia de la compañía", dijo un ex ejecutivo. "A la gente le avergonzaba decir que trabajaba con Vista".

Pero también hay buenas noticias: el 22 de octubre Vista estará a salvo a las espaldas de Microsoft. Ese día, la compañía dará a conocer a su sucesor, Windows 7, y lo mejor de todo es que no es una porquería, de hecho es bastante bueno. Para toda la fiesta que se le hace a cada versión nueva del iPhone, el Kindle, o el próximo beta de Google, Wave, Windows 7 promete ser el mejor lanzamiento del año. A los críticos les encanta, y los gestores de tecnología de la información están listos para comprarlo. Un sondeo reciente realizado por Credit Suisse dice que una cuarta parte de los clientes corporativos planean actualizar sus sistemas operativos en un plazo de dos años. Los analistas creen que el nuevo sistema operativo podría aumentar los ingresos de Microsoft en más de 3,000 millones de dólares y prender el ecosistema entero que está construido en Windows, desde fabricantes de computadoras como Dell y Hewlett-Packard, hasta vendedores, revendedores y técnicos computacionales. Podría ser la vacuna que todo el sector estaba esperando.

Un caluroso día de septiembre en Redmond, Washington, durante una conferencia en Building 34 (el epicentro económico del noroeste), Ballmer no estaba listo para rendirse todavía. Una recuperación en las acciones significa muy poco frente al impresionante desempleo, pero mantiene las esperanzas porque cree que su versión de Windows triunfará. "Es un producto excelente, lo hicimos lo mejor que pudimos. ¿Va a aumentar el gasto de los negocios de todo el mundo? No lo prometo", dijo, "aunque creo que las cosas se están volviendo menos cautelosas. Hay una esperanza que dice que tal vez esto es parte de la recuperación".

De regreso del abismo

Es sólo una pizca de optimismo de un ejecutivo que ha sido pesimista con respecto a la economía, lo que indica que los ánimos están cambiando en una de las culturas corporativas más reconocidas y frecuentes. Por muy malos que hayan sido los años de Vista, Microsoft parece estarse recuperando. El colapso de Wall Street impactó a la compañía, y la administración reaccionó con una inmediatez poco característica. "Durante una o dos semanas todo parecía estarse deteniendo", dijo Chris Liddell, director financiero, "y dijimos que había que hacer las cosas de forma distinta; la compañía había despedido a 5,000 empleados y había fijado un plan de 10 puntos para recortar gastos inútiles, desde asignaciones de ventas hasta viajes y entretenimiento".

Mientras tanto, los ejecutivos pasan por ciclos de desarrollo; el verano pasado la compañía tuvo "un año de lanzamientos de productos como ningún otro en la historia de Microsoft"; desde entonces, Ballmer y sus colegas remodelaron el servidor de Windows y dieron a conocer la línea para reproductores MP3: Zune HD. Revisaron a Windows Mobile, Office, Internet Explorer, Xbox Live, Bing (su nuevo motor de búsqueda) e introdujeron Azure, un zambullido en el territorio enemigo de la computación nube. Microsoft también iba a iniciarse en las ventas minoristas, una zona conquistada desde hace tiempo por su némesis, Apple.

Bob Muglia, presidente de la división de servidores y herramientas, dijo que es parte de lo que llama Microsoft v.3, pues se dice que a una compañía le toma tres lanzamientos para que un producto tenga éxito. "Ahora que ya salió Windows 7, este es el inicio oficial de una época de liderazgo maduro, de un enfoque competitivo y una competencia agresiva, y creo que verán los resultados: se trata de nosotros recuperando el encanto".

Si Steve Ballmer tiene algún atributo de un gran líder, es su capacidad de inspirar a las tropas, que es exactamente lo que pasó en un centro de convenciones en julio, en el centro de Nueva Orleans. El Big Easy guardaba calor veraniego, los locales estaban libres, dando la bienvenida a los 5,000 socios de Microsoft (vendedores, constructores, desarrolladores de software) que se reunieron en la conferencia organizada en su honor. Por supuesto que Ballmer es el acto principal; anteriormente había tenido participaciones memorables vistas en You-Tube, como cuando se vuelve loco o como cuando intenta hacer un baile stomp.

La misión es contagiar a la gente de optimismo. Ballmer tuvo un año difícil; se redujo (modestamente) su sueldo, pero sus socios siguen enredados en la recesión. "Éste es el año más fenomenal en el que hemos hecho lanzamientos tecnológicos", dijo, hablando de razones para no perder la esperanza en 2010. Microsoft promete seguir invirtiendo 9,000 millones de dólares más en investigación y desarrollo, aumentar su inversión en apoyo a sus socios y seguir luchando contra su competencia, porque eso es lo que mejor hacen. "No nos vamos a casa", dice, "sólo seguiremos apareciendo una y otra vez: somos tenaces, tenaces, tenaces, ¡boom!".

Eso no es del todo cierto. La compañía se ha acobardado más de una vez; rechazó el Microsoft Money (un producto financiero diseñado para hacer que Quicken desapareciera); a Soapbox, el olvidado posible aniquilador de You-Tube; el olvidado sistema operativo BOB para niños; PCs en pastilla; televisores con capacidad Web y otras cosas. Aún así, la compañía ha entrado a varios mercados, desde buscadores hasta consolas de juegos, siempre ofreciendo una perspectiva fresca. "Novell dijo que el mundo quería sistemas operativos con un solo propósito", dijo Ballmer. "Dijimos que no, que el mundo necesitaba sistemas operativos multipropósitos. Lotus y WordPerfect dijeron que el mundo estaba basado en caracteres, y nosotros dijimos, no, hay que darle la oportunidad a los gráficos. Apple dijo que el mundo era propiedad de una combinación de software y hardware, y nosotros dijimos que no, que el mundo necesitaba ser una opción abierta".

El enemigo

Dichos logros han hecho que la compañía tenga una reputación de obsesión con la competencia, y Ballmer hace poco por borrar esta imagen. A diferencia de varios ejecutivos de su categoría, él dice lo que piensa, lo que incluye llamar a Google "una casita de naipes", o referirse a Linux como "un cáncer que se adhiere a todo lo que toca". En alguna ocasión se rió ante las cámaras burlándose de que el iPhone jamás tendría éxito, pero en su negocio principal, no hay competencia real. Varias versiones de Windows funcionan en más del 95% de todas las PCs, así que cuando se trata de prevenir otro Vista, Ballmer tuvo que encontrar al enemigo.

Windows 7 es muy distinto a Vista; saldrá a tiempo, después de un ciclo de desarrollo de tres años. Es compatible con varias versiones previas y tiene todos los protocolos de seguridad satirizados en la publicidad de Mac. Es elegante, casi tan fina como el sistema operativo de Mac, y tiene algunas nuevas aplicaciones innovadoras, como apoyo para monitores al tacto y Aero Shake, que permite a los usuarios limpiar el escritorio sacudiendo el cursor. Tal vez lo más impresionante es que necesita menos energía que Vista, lo que ocurre poco con sistemas operativos nuevos. Su mayor logro está en su alcance y ambición: Ballmer dice que aprendió algo de Vista, que ya no es recomendable querer abarcar algo tan grande, como re-imaginar productos tan sofisticados e interconectados como Windows.

Así que presionó control-Z y trajo a un nuevo genio, Steven Sinofsky, para que supervisara la ingeniería. Sinofsky se dio a conocer por cumplir con las fechas límite mientras supervisaba el grupo Office de 2000 a 2007. Un ejecutivo cercano dice que sus cambios consisten en resetear o reiniciar, pues ocurren mucho durante una transición. "Lo que hicimos fue dar al equipo de desarrollo la claridad de la que probablemente adolecían". Con Vista, los equipos trabajaron de forma simultánea sabiendo que había horarios que cumplir. Cuando las aplicaciones separadas se unían, muchas veces no eran compatibles. "El objetivo era producir un plan para las aplicaciones, pero no sólo un plan, también motivación, la razón del negocio", dijo el ejecutivo.  

Sinofsky supervisó la prueba beta más grande de la historia (más de 8 millones de usuarios), creó un blog para dar a conocer cualquier detalle y estuvo abierto a sus socios. El equipo se deshizo de las ineficiencias e hizo que todo fuera funcional, lo que le ganó a Sinofsky fuera presidente de la división de Windows. Según Credit Suisse, 58% de los clientes corporativos estaban insatisfechos o muy insatisfechos con Vista. Con Windows 7, el 21% está insatisfecho y no hay nadie muy insatisfecho. Los fabricantes de computadoras también están contentos. "Con Vista, las expectativas eran altas, y la reacción de los clientes no fue positiva", dijo Satjiv Chahil, vicepresidente de mercadeo global en el Grupo de Sistemas Personales de HP. "Esta vez la respuesta ha sido muy positiva, justo que lo que el mercado esperaba". En realidad, Windows 7 es lo que Vista debió haber sido desde el principio.

El Software se apaga

Con todo en orden, Microsoft puede regresar a su sistema imperialista. Ballmer prometió fundar su nuevo motor de búsqueda, Bing, con el 10% de ingresos operativos en los próximos cinco años (11,000 millones de dólares potenciales). ¿Por qué hacer algo tan riesgoso cuando ya perdió tanto dinero en línea? Porque la oportunidad es muy simple como para ignorarse. Microsoft cree que el mercado de búsquedas global valdrá hasta 80,000 millones de dólares. Ballmer reconoce que hay más poder que energía en ser el líder. Google.com es lo que solía ser Windows, una palanca por medio de la cual se distribuyen productos, que es lo que Google hace de forma tan efectiva. "Promueven You-Tube, Chrome; si fuera por nosotros, la gente lo llamaría una ventaja injusta".

Bing representa la mejor esperanza de la compañía por mantener su ventaja injusta. Ballmer cree que Google, a pesar de su gran participación en el mercado, es vulnerable. "Hay varios aspectos negativos como Google Books, monopolización, etc.", dijo con un sentimiento anti Google. "Si quitan todo eso deben preguntarse si la experiencia realmente cambió, si es más fácil encontrar lo que buscaban, si hay posibilidades de hacerlo mejor. Creo que hay una oportunidad real de hacerlo, y alguien puede hacerlo, así que, ¿quién tiene la mejor opción?".

Microsoft lanzó Bing en mayo, y confirma la afirmación de Muglia, que la compañía está más enfocada en los clientes. En vez de la página minimalista de Google, Bing muestra fotos impresionantes de varias partes del mundo. Al igual que Google, el sitio es una catapulta, pero tiene lo suficiente para hacerte sentir más ligero. Los visitantes ven más información que en los resultados de Google y muestran videos sin tener que hacer clic. Bing es más intuitivo, y sus búsquedas son en tiempo real, un gran punto a favor para Twitter.

Los ingresos han sido prometedores. Antes de Bing, el motor de búsqueda de Microsoft, Live Search, tenía 8% del mercado, según ComScore. Después de tres meses, tiene 9.3%; mientras tanto, la participación de Google ha caído 0.4%. Durante el verano, Microsoft creó un acuerdo para que Bing tuviera funciones cruzadas con Yahoo. Una vez que el acuerdo entre en curso, las acciones de Bing podrían elevarse a cerca de 30%. "Es muy bueno para empezar", dijo Yusuf Mehdi, vicepresidente del grupo de audiencia de Microsoft en línea. "Lo mejor es que funciona bien con algunos grupos, como niños de primaria y mujeres, porque el diseño y la sensación son buenos".

Claro que se espera mayor tráfico publicitario. Craig Macdonald es el director de operaciones de la empresa de compra de medios Covario. Gasta 250 millones de dólares al año en publicidad para clientes como McAfee, Intel y Procter & Gamble. Al principio le impresionó la estética de Bing, pero se decepcionó. "Vimos un aumento de 15% a 20% en impresiones, pero un aumento de 39% en el costo de adquisición".

Microsoft puede estarse beneficiando del sentimiento anti Google de Ballmer. A nadie le gusta el monopolio, y la marca Web favorita de todos se ha vuelto un proveedor gratuito a los ojos de las telecomunicaciones, libros y de las industrias mediáticas. Algunos de los socios de Google también han desertado. "Con Google todo es opaco, no sabes si las cosas van bien o mal, y es imposible lidiar con eso", dijo el presidente de un sitio Web que al año genera más de 10 millones de dólares en publicidad de AdSense en Google. "Los que no están en Google se están volviendo un contrapeso".

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No es obvio que Microsoft esté en combate con algunos de los competidores más feroces del mercado. Hay poca similitud con la cultura emprendedora de Silicon Valley. Varios ejecutivos están bronceados por sus fines de semana esquiando, en la playa o en Machu Pichu, y la gente llega a tiempo a sus reuniones, sonríe y es muy cortés. Si la calidad de vida fuera la métrica más importante para un recién graduado que intenta decidirse entre trabajar en Redmond o Redwood City, en realidad no tendrían opción.

 

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