El implacable avance de la tecnología

La expansión de dispositivos y computadoras nos ha llevado a poseer más transistores que neuronas; debemos aprender a lidiar con los adelantos antes de que la tecnología se nos vuelva incomprensible.
tecnologia compu cel.jpg  (Foto: Photos to go)
Geoff Colvin

Yo tengo más transistores que neuronas. Es así para todos. Es algo que vale la pena considerar, porque indica el avance de un mundo nuevo y raro para el cual la mayoría no estamos preparados. Y será mejor que nos preparemos porque el mundo del canal ciencia ficción parece más y más posible.

Recuerdo lo feliz que estaba cuando me gané una radio con 5 transistores, y me preguntaba cuántos transistores poseo hoy. (Para quienes no lo recuerden, un transistor es un interruptor electrónico que está prendido o apagado, un cero o uno en el mundo digital.) Cuando yo hice este ejercicio hace 8 años, me sorprendió encontrar que el total era de entre 4,000 y 6,000 millones, incluyendo cada dispositivo en mi oficina y en mi familia de cuatro personas.

Pues las cosas han cambiado. En este momento uso una laptop de un año, con más de 37,000 millones de transistores. Mi computadora en la oficina tiene casi la misma cantidad. Mi iPod tiene más de 256,000 millones. Mi BlackBerry tendrá unos 1,000 millones. Mi Kindle, más de 16,000 millones. Luego tenemos el auto de mi familia, la lavadora, la tele, el reproductor de DVD, el microondas, la cafetera, el lavatrastos, el refrigerador, el módem, el router inalámbrico, las impresoras, el sistema de seguridad, el termostato; todos contienen transistores. Al menos decenas de millones en cada uno. Incluso sin contar los dispositivos familiares compartidos, mi conteo personal de transistores llega a los cientos de miles de millones.

Sólo para comparar, nuestros cerebros contienen unas 100,000 millones de neuronas, cada uno. Por sí misma, esa comparación no significa mucho: un transistor tiene una conexión que entra y sale, mientras que una neurona puede tener decenas de miles. Pero aquellos dispositivos están cada vez más interconectados vía Internet, que pronto estará dominada por dispositivos dispares que funcionarán, cada vez más, como uno sólo. Además, la comparación de transistores con neuronas nos ayuda a los menos conocedores a entender la penetración de la tecnología.

Consideren que en todo el mundo se produjeron en 2009 unos 10 millones de billones de transistores, que es 250 veces más que todos los granos de arroz consumidos el año pasado, según Applied Materials, que fabrica las máquinas que producen todos esos transistores. En Best Buy, un USB de 16GB (128,000 millones de transistores) cuesta 32.95 dólares; en el supermercado de la esquina, una bolsa de 5 libras (unos 2.25 kilos, o sea, unos 150,000 granos) cuesta 4.85 dólares. Por el precio de un grano de arroz, se puede comprar unos 125,000 transistores.

El ya bajo precio, en constante reducción, de los transistores, significa que están por todos lados, llevando a cabo nuevas tareas. Están en palos de golf (para analizar tu swing), en pelotas de golf (para ayudar a buscar las perdidas), y en el calzado deportivo (para ajustar el amortiguamiento en cada paso). Los ingenieros de Mercedes-Benz me dicen que un nuevo S550 usa entre 8,000 y 10,000 millones de transistores. Pisar el acelerador en una curva cerrada podría hacer que el coche se rehúse a acelerar por completo. El acelerador no está conectado al motor, sino a una computadora que quiere evitar que uno cometa una estupidez.

Los expertos más importantes ya consideran muy seriamente las implicaciones de las máquinas más inteligentes y capaces que nosotros. La Asociación para el Avance de la Inteligencia Artificial convocaron a un grupo de expertos en informática el año pasado para estudiar "las implicaciones de los sistemas que expresan estados de ánimo y emociones (por ejemplo, que parecen cuidar y nutrir), cuando tales emociones no existen en la realidad." El "estudio de la robótica autónoma" de la Marina estadounidense considera, por ejemplo, la posibilidad de que "quizá no podamos detener algunas cadenas de acontecimientos (potencialmente mortales) causadas por (...) sistemas que procesan información y que pueden ocurrir a velocidades que no podemos comprender." Imagina algo así como la caída de la Bolsa de valores el 6 de mayo, sólo que las computadoras tendrían metralletas.

Tenemos que comprender este futuro incomprensible. Una forma accesible de seguir al tanto de los desarrollos es observar al sistema de cómputo de IBM llamado Watson (bautizado así por Thomas Watson, el fundador de la empresa) con el objetivo de cumplir una tarea profundamente humana: competir en el programa televisivo Jeopardy. Bernard Meyerson, el vicepresidente de tecnología de IBM, dice que el reto no es el poder de la computadora sino "escribir el software que pueda entender las sutiles indicaciones del lenguaje." Watson está teniendo un asombroso desempeño y podría competir contra humanos en el programa en otoño.

¿Quieres más noticias como esta?
Conoce las innovaciones y las tendencias tecnológicas más relevantes.

En cuanto a mi ejercicio de conteo, puede llegar a convertirse en algo imposible, muy pronto. Les pregunté a los expertos de IBM cuántos transistores tiene Watson. El sistema es tan vasto, complejo y cambiante que no saben exactamente.

 

Ahora ve
Trump causa nueva polémica por supuestas condolencias a la viuda de un soldado
No te pierdas
×