Los recuerdos de ‘infancia’ de LinkedIn

Creció en un patio de recreo conocido como Silicon Valley, entre promesas como Google y Apple; hace 9 años pocos conocían sus servicios, aún no nacía Facebook y Yahoo era el rey de Internet.
linkedin equipo oficina logo  (Foto: AP)
Lee Hower*

LinkedIn salió a Bolsa la semana pasada, y la respuesta de los inversionistas no pudo ser mejor: se peleaban entre sí para comprar acciones a una capitalización de mercado que hoy excede los 9,000 millones de dólares (mdd). Pero recaudar dinero no siempre fue fácil para la red de contactos profesionales.

Como accionista y miembro del equipo fundador, estoy más que satisfecho por el recibimiento que los papeles han tenido. Es un gran hito para una compañía que comenzó hace casi 9 años.

La gente me pregunta cómo reuníamos capitales de riesgo para LinkedIn en aquel entonces, en 2003. Muchos creen que era pan comido, considerando el éxito que la compañía ha tenido con el tiempo y la actual talla de nuestro fundador, Reid Hoffman. Al final logramos obtener inversión del tipo ‘Series A' (para compañías en estado de desarrollo más avanzado, no tanto en fase inicial), pero les aseguro que nos esforzamos mucho y enfrentamos bastante escepticismo.

Creí que podría interesarles la historia, así que la comparto con ustedes:

Primero debemos remontarnos al inicio de 2003. Google era aún una compañía privada (su salida a Bolsa fue en agosto de 2004). Yahoo, dirigida por el CEO Terry Semel, era la compañía líder en Internet de consumo. Silicon Valley apenas emergía de la burbuja tecnológica y de la crisis de 2000-2002. El volumen del mercado de la publicidad en línea, el comercio electrónico y los servicios web rondaba entre una décima a una tercera parte del tamaño que actualmente tiene. (En 2002, el mercado publicitario online en Estados Unidos totalizaba 6,000 millones de dólares, frente a los 25,000 mdd que movió en 2010).

Salesforce.com era entonces una startup con 76,000 suscriptores (hoy tiene más de 2.1 millones). Apple se preparaba para lanzar un iPod revolucionario con una rueda táctil en lugar de una rueda mecánica, y la sola idea de que Steve Jobs incursionara en el negocio de los teléfonos celulares era algo absurda.

Las redes sociales en Internet eran un concepto que aún no arraigaba en Silicon Valley: Friendster se encontraba en versión beta. Facebook no existía. No había plataformas sociales sobre las cuales se podía construir algo... si era importante para lo que hacías, tenías que construir una desde cero. Faltaban dos años para que el concepto 'Web 2.0' fuera popularizado por Tim O'Reilly (la primera conferencia sobre Web 2.0 se dio a fines de 2004).

Incluso el propio Reid Hoffman, en esos días, era solamente 'nuestro amigo Reid'. Sí, era un ejecutivo exitoso de PayPal, pero este era su debut como presidente ejecutivo. Y aún no se convertía en el legendario inversionista ángel de Facebook, Zynga y otras empresas. Si Reid quisiera iniciar hoy una compañía, posiblemente todas las firmas de capital riesgo estadounidenses le ofrecerían su respaldo, pero ese no era el caso cuando comenzamos con LinkedIn en su apartamento de Mountain View, hacia finales de 2002.

Financiamiento, por favor

Ese era el contexto a principios de 2003. Reid formó un equipo fundador, atrayendo gente de sus startups anteriores, además de otros colegas que conocía desde hacía tiempo. Aportó el capital semilla de LinkedIn para lanzar públicamente el sitio, el 5 de mayo de 2003. Poco después del lanzamiento, comenzamos a conversar con firmas de capital riesgo para gestionar una inversión 'Series A'.

Reid y yo recorrimos la avenida Sand Hill Road, que concentra las compañías de capital de riesgo, durante los meses siguientes. Muchas con las que hablamos entonces siguen siendo reconocidas, otras ya no están en el negocio del capital de riesgo. En total, creo que hablamos con 25 firmas de todos los tipos. Logramos la colaboración de seis, si mal no recuerdo. Las reacciones eran mezcladas: un par de firmas inmediatamente aprovecharon la oportunidad que buscábamos y les gustó nuestro equipo y el concepto. Otra sociedad no estaba tan convencida, dentro de ella se dividían las opiniones y una minoría creía que las compañías especializadas en Internet de consumo eran una pérdida de tiempo y dinero. Otra firma discrepaba de nuestras previsiones para 5 años y concluimos que no era la mejor elección para nuestra ronda de financiación 'Series A'. Otra incluso sometió a Reid a mucha presión para saber si tenía 'garra' emprendedora, pese al éxito que había obtenido en PayPal. 

No le guardo animadversión a las firmas que nos rechazaron. Como capitalista de riesgo que soy ahora, sé cuán difícil es evaluar a las compañías en una etapa temprana de desarrollo. Muchos capitalistas de riesgo perdieron con la burbuja puntocom y no les entusiasmaba el concepto de compañías especializadas en Internet de consumo. El producto de LinkedIn apenas llevaba vivo un par de meses, con decenas de miles de usuarios registrados, y no esperábamos generar ingresos hasta dentro de un año o más.

Pero igualmente puedo reconocer el entusiasmo de un puñado de firmas que mostraron interés en financiarnos. Como me gusta decir, la obtención de fondos para startups no consiste en convencer a escépticos, si no en encontrar a verdaderos creyentes.

Al final del proceso, que terminó en otoño de 2003, dos de las firmas nos ofrecieron un acuerdo. Los términos y la valoración de ambas ofertas eran comparables, y cualquiera de las dos hubiera sido un buen socio. Por varias razones, elegimos finalmente el acuerdo de Sequoia Capital. Algo irónico, pues Sequoia tardó en mostrar su interés, pero a partir de allí avanzó con rapidez. La ronda de recaudación fue de 4.7 millones de dólares, el acuerdo se firmó en noviembre de 2003. Así que, de inicio a fin, la obtención de fondos nos tomó unos cinco meses.

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El resto, como se suele decir, es historia. Pero una historia escrita por varios años de trabajo duro e innovación de mucha gente estupenda.

* Lee Hower (@leehower) fue parte del grupo fundador de LinkedIn, sirvió como director de desarrollo corporativo desde el inicio de la compañía hasta sus primeras fases de desarrollo. Actualmente es cofundador y socio general de NextView Ventures, una firma de inversión que aporta capital semilla a compañías que trabajan con Internet. Bloguea en AgileVC.

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