¿Será Android el próximo Linux?

La gran apertura del sistema operativo de Google podría llevarlo al confinamiento que Linux padece; al hacer de Android una utilidad libre de ser modificada, la tecnológica abrió la caja de Pandora.
google android  (Foto: Cortesía Google)

El sistema operativo para móviles de Google, Android, es el nuevo Linux: abierto, libre (al margen de las cuestiones de patentes) y es sólo una utilidad. Es completamente inútil como una marca en la que se pueda construir. Por desgracia para Google, Android significa diferentes cosas para diferentes empresas. Para HTC y Samsung, está empezando a ser un lío de patentes. Y para Amazon, es sólo una capa personalizable que ni siquiera merece tener una marca, reconocimiento o apoyo universal. Y en última instancia, ello significará la caída de Android en la irrelevancia. Android, basado originalmente en un kernel de Linux y respaldado por 84 socios de hardware y software como parte de la Alianza Open Handset, fue concebido inicialmente para ser el próximo estándar móvil abierto. Google presumía -y con razón- que si fueran capaces de lograr un consenso en la industria, habría menos problemas de compatibilidad, más ventas, y una probabilidad mucho mayor de éxito a largo plazo. Bueno, una de tres no está mal.

Las ventas no se pueden discutir. De acuerdo con el último reporte de la firma de investigación Nielsen, Android representa una participación del 43% del mercado de smartphones. Y la reciente adquisición de Motorola Mobility (MMI) por parte de Google ha llevado a muchos analistas a creer que Google le está diciendo al mundo dos cosas fundamentales: (1) estamos apostando todo a Android, y (2) asegurar más patentes ayudará a reforzar a Android ante las demandas de patentes. Pero también mostró una debilidad importante. "La compra de MMI es el resultado de errores de cálculo de Google acerca de la forma en que el valor es capturado en la computación móvil. Estos errores estratégicos colocaron a Google en una posición de debilidad y lo obligaron a una maniobra costosa y desesperada", dijo Horace Dediu, un destacado analista de la industria móvil.

Es apropiado que Android haya nacido a partir de Linux. Durante mucho tiempo considerada la 'joya de la corona' del enfoque de software abierto, Linux es un sistema operativo totalmente gratuito, cuyo código fuente puede ser modificado a voluntad y ser regalado o vendido. Los fanáticos afirmaban que iba a introducir una nueva era de la computación de escritorio y vencería a Microsoft en los años 80. Por supuesto, eso no ocurrió.

En caso de que no te hayas enterado: Microsoft llegó a tener algo de éxito, y Linux fue casi totalmente destinado a los servidores, donde reside mayormente en la actualidad. De hecho, las ventajas competitivas que Linux tenía sobre otros sistemas operativos -de uso gratuito, fácil y legalmente modificable; y que funciona en casi cualquier dispositivo- lo llevaron a ser relegado a sólo una utilidad para ser manipulada al gusto de cualquier fabricante, y una marca aún más pequeña de identidad entre los consumidores en general. Resultó que a las personas no les importaba si su sistema operativo era abierto o no: simplemente querían que funcionara bien.

Android va en la misma dirección. La fragmentación es un gran problema (que Google ha reconocido). Debido a que muchos socios están utilizando diferentes versiones de Android, que actualizan cuando lo consideran necesario (en lugar de seguir un calendario unificado) y, naturalmente, que tienen limitaciones de hardware diferentes, el Android que los desarrolladores esperan no es necesariamente el que sus aplicaciones pueden ejecutar bien. Una encuesta reciente a 250 desarrolladores de Android encontró que 86% estaban preocupados por la fragmentación, y 56% dijo que era un problema significativo o 'enorme', lo que representa un aumento frente a los 3 meses previos.

Si eso no fuera suficientemente malo, la nueva tablet de Amazon, Kindle Fire, que está basada en Android -aunque te será muy difícil reconocerlo- no soportará oficialmente aplicaciones de Android fuera de la App Store de Amazon. Es el equivalente a comprar una PC con Windows en Best Buy y no ser capaz de usar Excel a no ser que, por supuesto -lo adivinaste-, el Excel también fuera comprado en Best Buy. No culpo a Amazon por esto. En realidad, es un golpe de genialidad que garantiza que los usuarios de la Kindle Fire sólo van a comprar sus aplicaciones en Amazon. Los usuarios -o detractores- pueden culpar justo a quien lo merece: a Google. Al volver Android tan abierto como para convertirse en una utilidad menos identificada por la marca, libre de ser consumida, modificada, reinventada y carente de la ventaja competitiva con la que nació - a saber, la apertura-, Google ha abierto la caja de Pandora.

Y ¿qué espera en el interior de esta caja? En un intento de 'facilitar' la navegación web en la Fire, Amazon ha decidido almacenar un pre-caché de la navegación web del usuario; es decir, utilizar sus servidores para comunicar la información del usuario al sitio de destino. ¿Las implicaciones? "Amazon capturará y controlará todas las transacciones realizadas por los usuarios web de Fire. Todas las páginas que vean, todas las ligas que sigan, cada clic que hagan, cada anuncio que vean, va a ser intermediado por una de las mayores granjas de servidores en el planeta", dijo el ingeniero de Apple Chris Espinosa. ¿Qué opinas de esa apertura?

Y se pone mejor. Amazon no sólo está cambiando el propósito de Android - de proliferar un sistema operativo móvil abierto- sino que también está cambiando el modelo de ganancia con el que fue creado. Espinosa continúa diciendo:

"(Amazon no) usa el navegador web de Google; ellos pueden intermediar los clics del usuario en los resultados de búsqueda de Google para que éste no vea el comportamiento real del usuario. El juego completo de Google al promover Android con el fin de agregar los patrones de comportamiento de los usuarios para venderlos a los anunciantes, es totalmente subvertido por la intermediación de Amazon".

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Google dio Android de forma gratuita porque entre más servicios pudieran atraer a Android, más ingresos por publicidad podrían generar. En el primer trimestre de este año, los ingresos por publicidad representaron el 97% de las ganancias de Google (un porcentaje típico). Por lo que Google no puede darse el lujo de que la Kindle Fire de Amazon tenga éxito. Eso no sólo acabaría con la idea de que lo 'abierto' es el futuro del espacio móvil tanto como Linux era el futuro del escritorio, sino que también sentaría un precedente: aunque puede que Google necesite a Android, Android definitivamente no necesita a Google.

* John S. Wilson es un analista de políticas de salud y editor de Policy Diary, un blog semanal de políticas de salud. Él puede ser contactado en john@policydiary.com o en Twitter: @johnswilson1.

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