Facebook busca ‘hackers’ de alto nivel

La empresa recluta a quienes resuelven acertijos de programación en línea y muestren su talento; la red no exige un alto grado académico como Google, pero sí es exigente con los solicitantes.
facebook2  (Foto: Archivo)
Miguel Helft y Jessi Hempel

Hay buenas noticias para los ingenieros que buscan un trabajo en Facebook: Facebook no es Google. No necesitas una titulación en ciencias computacionales otorgada por Stanford o la Universidad Carnegie Mellon. No necesitas tener un doctorado.

No requieres un promedio cuasi-perfecto en tus calificaciones, tampoco tendrás que presentar los resultados de la prueba SAT exigida para ingresar a la educación superior en Estados Unidos.

Después de todo, Facebook fue fundada por un estudiante trunco con una pasión por el hackeo, no por un par de doctorandos trabajando en el espinoso problema de encontrar la forma de sobresalir en un mar de páginas web.

Ahora bien, la mala noticia es que todo lo anterior no significa que es sencillo unirse a las filas de ingenieros de Facebook.

A medida que la compañía ha crecido, y Mark Zuckerberg ha pasado de ser un programador a ser un curador, él ha necesitado de un suministro inagotable de ingenieros que no sean únicamente programadores astutos, sino que adopten el ‘ethos' o carácter hacker de Facebook.

Muchos han ingresado a la compañía a través de sus operaciones de reclutamiento, que no se han limitado a rebuscar en las mejores escuelas. "Prefiero tener al mejor estudiante de la Universidad de Texas o de la Universidad Central de Florida que al trigésimo mejor de Stanford", señala Jocelyn Goldfein, directora de ingeniería en Facebook.

Y para llegar a estudiantes de escuelas a donde no pueden enviar entrevistadores, Facebook ha montado acertijos de programación en línea, de manera que los estudiantes pueden intentar resolverlos con la esperanza de llamar la atención.

Los afortunados que pasan la primera prueba deben prepararse para mostrar sus capacidades como hackers: la primera entrevista tiene que ver con la codificación. "No hay forma de que alguien que no sabe supere una entrevista sobre codificación. Es como una prueba de fuego para saber si el candidato es serio", explica Goldfein.

Quienes superan esa prueba son invitados a las instalaciones de Facebook para una serie de entrevistas perfectamente programadas donde, desde luego, se aplican más preguntas sobre codificación.

De hecho, dos de las entrevistas son ejercicios puramente de programación, señala Goldfein. Las otras dos dependen de la experiencia del candidato, pero tienen que ver con "resolución de problemas difíciles" y adentrarse en un "nivel técnico", comenta. En al menos una de las entrevistas, Facebook examina, desde el punto de vista conductual, cómo abordan los candidatos un problema, cómo lo diseccionan y cómo piden ayuda.

A diferencia de Google, donde el CEO Larry Page todavía da el visto bueno a cada oferta laboral, Zuckerberg no participa en la aprobación de las contrataciones. Pero un comité de supervisión de contrataciones, conformado por los principales tecnólogos de Facebook, recibe reportes detallados de las entrevistas. "La razón más común para desechar a un candidato es que simplemente no está a la altura técnica", dice Goldfein.

Hay, sin embargo, una forma de eludir todo este proceso: emprender una compañía que atraiga la atención de Zuckerberg o de sus altos directivos, gracias a su producto, su velocidad y, desde luego, su inclinación hacker.

Con los años, Facebook ha adquirido más de 28 empresas, principalmente por sus ingenieros. En la mayoría de los casos, aniquiló los productos de la startup, pero conservó el recurso humano. Silicon Valley tiene un nombre para ese peculiar giro en la fusión y adquisición tradicional: la adquisición de talento, la ‘acq-hire' (un término que juega con la palabra ‘acquire').

Aunque Facebook no inventó esta costosa práctica de reclutamiento, la ha institucionalizado más que cualquier otra compañía. Y algunas de sus adquisiciones de talento han producido contrataciones que se tradujeron en los lugartenientes más cercanos de Zuckerberg.

En efecto, dos de los cinco subalternos inmediatos que supervisan áreas clave se unieron a Facebook cuando sus compañías fueron adquiridas por la red social: Bret Taylor, un veterano de Google y cofundador del agregador social FriendFeed, y Sam Lessin, un colega de Zuckerberg en los días de Harvard que fundó Drop.io, un servicio de intercambio de archivos.

En una entrevista de 2010, Zuckerberg dijo que esta estrategia para reclutar a talento emprendedor de primer nivel (léase, con ‘ethos' hacker) bien valía el precio. "Alguien que es excepcional en su cargo no es solamente un poco mejor a alguien que es bastante bueno. Es cien veces mejor", dijo.

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