¿El fin de la miopía de Microsoft?

Los creativos de la firma llevan décadas innovando, pero pocos de sus inventos llegan a las tiendas; con el lanzamiento de Surface, la tecnológica comienza a tomar en serio su producción propia.
surface  (Foto: Cortesía Microsoft)
David Goldman
NUEVA YORK -

Microsoft está compulsivamente centrada en los productos, limitando a su personal creativo a ideas que puedan mantener bien aceitadas las máquinas de dinero que son Windows y Office.

Esa obsesión es lo que ha sostenido el notable éxito financiero de Microsoft durante más de tres décadas. También es el obstáculo que la hizo quedarse a la zaga de Apple, Google y Facebook en categorías de consumo cruciales como los teléfonos inteligentes, las tablets, la música, los medios, la búsqueda y las redes sociales.

Incluso los más acríticos y leales a Microsoft tienen que admitir que el alguna vez revolucionario fabricante de software ha sido superado en demasiados frentes en la última década.

De allí que Microsoft creara una división de investigación, amplia y de bajo perfil, ajena a cualquiera de sus grupos de productos. Es el lugar donde algunas de las mentes más brillantes del mundo tienen la libertad de inventar casi cualquier cosa que quieran, independientemente de la forma en que se ajuste a la estrategia de negocio de la compañía. Microsoft Research (MSR) es donde la legendaria burocracia de la compañía se extingue.

El resultado: Los 850 investigadores de la división están creando cosas realmente alucinantes.

"Somos uno de los pocos grupos de investigación en el mundo con rienda suelta para desafiar las fronteras de la ciencia y la tecnología", declara Kevin Schofield, Director de Operaciones de MSR. "La división está diseñada para asegurar que nuestros investigadores se topen con la menor burocracia posible".

Esa libertad ha detonado proyectos en desarrollo como un robot que acude al trabajo en tu lugar, tecnología de control de movimiento para ordenadores portátiles, pantallas de alta definición de 1,300 pulgadas, e incluso una diminuta mariposa que mide la presión arterial.

Si alguno de estos proyectos se convierte en un producto real, Microsoft tiene la oportunidad de liderar un nuevo mercado aventajando a sus rivales.

El problema es que...eso raramente ocurre. Microsoft Research ha estado funcionando desde 1991, y Microsoft todavía sigue rezagado en casi todas las categorías de consumo que no sean PC, software de productividad o juegos de video.

El mayor obstáculo de la compañía es, con frecuencia, ella misma.

El CEO de Microsoft, Steve Ballmer, desechó un producto tipo tablet que era inquietantemente similar a la iPad años antes de que la pizarra de Apple debutara en el mercado. Microsoft tiene poco que mostrar luego de tantos recursos invertidos en el fallido proyecto "Courier", mientras que Apple ingresó 9,200 millones de dólares en ventas solamente de la iPad en el último trimestre.

Microsoft fue uno de los primeros desarrolladores de la tecnología de pantalla táctil, pero se aferró a su software para smartphones basado en el bolígrafo digital y observó cómo iPhone y Android lo rebasaron.

Los ingenieros de investigación de Microsoft inventaron también en 1998 la tecnología básica de control de movimiento detrás del muy vendido Kinect, pero Microsoft no la integró a un producto hasta el año 2010.

El reciente y mordaz reportaje de la revista Vanity Fair sobre la "década perdida" de Microsoft destaca que la compañía desarrolló un e-reader o lector electrónico una década antes de que apareciera el Kindle de Amazon. El entonces director ejecutivo Bill Gates lo descartó. La lista es interminable.

Hay un tema constante en cada uno de estos casos de productos potencialmente revolucionarios que fueron exterminados antes de que vieran la luz del día: tenían poco que ver con Windows u Office.

Microsoft Research puede jactarse de su ethos ‘a-burocrático', pero los científicos del grupo no son quienes tienen los recursos para convertir sus invenciones en productos. Las divisiones encargadas de convertirlos en realidad están plagadas de burocracia.

La buena noticia para Microsoft es que hay algunas señales prometedoras de que la cultura inmovilizada de la compañía finalmente está evolucionando.

La tablet Surface, con su innovador teclado, esencialmente hizo trizas el modelo de negocio para las PC que Microsoft había aplicado hasta ahora: ‘deja que otros hagan el hardware'.

El sistema Windows 8, de próximo lanzamiento, es un rediseño completo tanto de la interfaz de usuario del sistema operativo como del modelo de aplicación de código abierto que ayudó a Windows a conquistar más del 90% del mercado de la PC.

Estos avances hacen que el equipo de Microsoft Research sea más optimista respecto a que algunos de sus proyectos puedan, en última instancia, aterrizar en las tiendas.

"Las personas que trabajan aquí están aquí porque quieren ver que sus cosas terminan en las manos de los clientes", dijo Schofield. "Siempre estamos preguntándonos: ¿Cómo podemos empujar los límites más rápido? ¿Y cómo podemos llevar esto al mercado?"

CNNMoney pudo recorrer el laboratorio de Microsoft Research y ver su cartera de prototipos. Los proyectos que vimos son futuristas e indudablemente frescos.

Esta semana podrás consultar en nuestro portal notas y videos de los productos más intrigantes. Pero hay una pregunta que no podemos responder: ¿Alguno de ellos verá la luz fuera del laboratorio?

Si Microsoft quiere seguir siendo uno de los Goliats de la industria tecnológica, tiene que encontrar una manera de conectar a sus innovadores y sus creaciones con el resto del mundo.

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