Tu personalidad, en la nube digital

La identidad digital evolucionará hasta condensar toda la personalidad de un usuario en la nube; las ‘cajas fuertes’ de datos suplirían a los ‘smartphones’ que no protegen la información personal.
internet seguridad  (Foto: Archivo)
Francesca Robin
NUEVA YORK -

Los usuarios de Internet han oído hablar mucho acerca de terceros agregadores que hurtan sus datos, los espían a través de todo tipo de cookies y luego venden la información de navegación web a comerciantes sin escrúpulos. Mucho menos se ha hablado de lo que los usuarios pueden hacer para controlar su información personal, y poca voz tienen sobre quién tiene permiso para husmear en ella o utilizarla.

Eso era hasta ahora. La situación ha cambiado, pues un puñado de nuevas empresas tecnológicas está compitiendo para posicionarse en el mercado emergente de productos diseñados para el control de datos personales

Según el Foro Económico Mundial, los datos personales son el activo financiero del siglo XXI; los usuarios esencialmente deben ver sus datos como "dinero en un banco".

Forrester Research proyecta que el negocio emergente de la gestión de datos personales vale miles de millones de dólares y podría crecer sustancialmente en los próximos 18 a 24 meses. Únicamente en Estados Unidos, se gastan más de 2,000 millones de dólares al año sólo para la recopilación de datos de consumidores de una variedad de terceros. Empresas como Azigo, Mydex, The DataBanker y Personal.com están apresurándose para aprovechar ese nuevo mercado.

¿Cómo funcionarían exactamente estos casilleros de datos personales? Imaginen una caja de seguridad basada en la nube que es segura y funciona como un asistente personal digital. Este servicio permite a los usuarios gestionar sus vidas en línea y almacenar todas sus cosas digitales: información financiera, registros médicos, películas, música, y así sucesivamente. Un software inteligente controla el acceso, asegurándose de que los elementos apropiados de la identidad digital de un usuario estén disponibles para sitios web apropiados y de confianza.

Dave Siegel, autor de "Pull: The Power of the Semantic Web to Transform Your Business", sostiene que estas bóvedas cibernéticas terminarán por reemplazar a las PC, las tablets, los iPhones, y los sistemas operativos Windows de Microsoft y Macintosh de Apple. Sí, también sustituirá a Android de Google.

¿Suena arrogante? Tal vez. Pero para el año 2016, habrá 3,000 millones de usuarios de internet a nivel mundial -casi la mitad de la población mundial- de acuerdo a estimaciones del Boston Consulting Group.

Multiplique estos usuarios y sus expedientes digitales por miles de millones de registros para comprender la magnitud de la idea. No es difícil ver por qué el capital riesgo está muy interesado en ese mercado. Steve Case es uno de esos capitalistas. Su compañía Revolution invirtió en Personal.com, que recaudó 7.3 mdd en enero de 2011 y agregó otros 3.5 mdd a sus arcas en marzo, de acuerdo con la Comisión de Bolsa y Valores. Su rival Sing.ly reunió 7 mdd en capital riesgo.

Cuando le preguntamos a William Heath, cofundador de la empresa británica Mydex, si fue difícil reunir el capital semilla, se va un poco por la tangente: "Tenemos lo que necesitamos". "Estamos justo en el inicio de este proceso", señala Heath, "pero podemos ver claramente todos los ingredientes para una tormenta perfecta."

Por separado, otro ejecutivo reconoce "No es demasiado difícil ver que si tienes suficientes usuarios, hay varios modelos de negocio que podrían aprovecharlos (los almacenes de datos personales)", dice Paul Trevithick, cofundador y director de tecnología de la compañía estadounidense Azigo, un servicio web gratuito que reúne todas nuestras marcas preferidas, las preferencias publicitarias, los catálogos y las suscripciones diarias en una bóveda personal.

La cuestión crucial es cuándo llegarán estas tecnologías al ‘mainstream', cuándo dejarán de ocupar un lugar marginal.

Drummond Reed, fundador de Connect.me, dice que una aplicación revolucionaria, una "killer app", será el catalizador. El primer servicio que para funcionar requiera de un casillero para datos personales y una red de datos personales será la señal de que estas bóvedas virtuales han incursionado en las grandes ligas.

Connect.me está trabajando en The Respect Trust Framework para establecer su marco operativo. Funciona así: en lugar de iniciar sesión en un montón de sitios y hacer malabares con decenas de contraseñas y pestañas abiertas en el navegador, iniciarás sesión una única vez e ingresarás a tu "canal personal", el locker, casillero o almacén. Desde allí, podrás acceder a tu menú de compras, tu banca o tus blogs, sin tener que abandonar la red. Está programado para ser lanzado a finales de 2013.

Cameron Lewis, veterano de Netscape y McAfee, tiene un enfoque diferente. En 2011 posicionó a Statz.com como un cliente basado en web donde los consumidores crean una cuenta (similar a Schwab o E-Trade) y gestionan una cartera de sus datos para venderlos directamente a los comercializadores. Lewis describe este modelo como el primero en su tipo, que consiste a grandes rasgos en pagar a la gente "de acuerdo a sus actitudes en materia de privacidad".

Aunque la publicidad en Internet abarca más de un 2% del PIB estadounidense, la idea de que los consumidores deban tener la opción de beneficiarse o controlar sus datos personales es bastante radical. Y los críticos de los lockers de datos no han tardado en descartar la idea.

Alan Reiter, presidente de la consultora Wireless Internet & Mobile Computing, fue explícito: "Francamente, no puedo ver que estas compañías tengan éxito", escribió en el blog CMO Site, señalando que los consumidores ya entregan libremente sus datos en Facebook, sitios de redes sociales, y aceptan, con o sin consentimiento, que se capturen los datos.

Entonces, ¿cómo podemos arrancarle un beneficio a nuestros datos personales? Kaliya Hamlin, activista de la privacidad y la preeminencia del usuario así como directora del Personal Data Ecosystem Consortium, compartió con nosotros extractos del informe aún no publicado ‘Personal Data Landscape', que describe tres modelos de negocio principales.

A modo de ejemplo, los datos almacenados en lockers o a los que se accede en tiempo real mediante la navegación web pueden ser explícitamente vendidos por el propietario, o negociados a través de terceros comerciantes que venden la información a los anunciantes.

O bien, con los servicios de agregación de datos, los usuarios juntan sus datos con los de otros en un depósito más grande que se vende (o se comparte) con empresas y servicios.

"Probablemente haya muchos modelos más", subraya Hamlin.

Trevithick de Azigo ofrece una posición matizada, argumentando que los anunciantes ajustarán sus relaciones con los consumidores porque les conviene hacerlo. Si los clientes se convierten en una fuente de datos de calidad, se minimiza la necesidad de una minería de datos poco fiables.

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Y este es el argumento de David Siegel. La gran migración de los datos personales a la nube ha alcanzado una fase crítica. ¿Qué sellará la transición? "Cuándo los teléfonos inteligentes se vuelvan... tontos", dice. "Cuando una compañía como LG o Samsung o HTC fabrique un teléfono que no tenga almacenamiento local sino que todo lo baje desde la web, entonces la era del teléfono tonto comenzará". En ese momento, un locker personal se convertirá en el centro de la experiencia al usar cualquier dispositivo.

De acuerdo a Siegel, Apple entonces tendrá que empezar a hacer lockers de datos que sean, como todos sus diseños, hermosos.

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