Todo lo que necesitas saber sobre los meteoros, meteoritos y meteoroides

Te presentamos una guía acerca de los objetos espaciales que entran a la Tierra, sus nombres, características y peligros
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| Otra fuente: CNNMéxico

Ha surgido mucha confusión sobre si el cuerpo que cayó y dejó más de 1,000 heridos en Rusia es un meteoro o un meteorito. Te presentamos la diferencia entre estos cuerpos, su composición y las pistas sobre sus orígenes.

Un meteoroide es un pedazo de escombro parecido a una roca o al metal que viaja en el espacio exterior. La mayoría de los meteoroides son más pequeños que un puño humano, según la NASA.

Si un meteoroide entra en la atmósfera de la Tierra, comenzará a calentarse y a brillar. En ese momento se le denomina meteoro.

Las estrellas fugaces en realidad son meteoros; pedazos de material que caen a través de la atmósfera de la Tierra y en su precipitación se calientan hasta la incandescencia por la fricción del aire, precisa la agencia espacial.

Estos meteoros dejan senderos luminosos al pasar por la atmósfera de la Tierra y el cielo; esos senderos son más visibles durante la noche y en general invisibles durante el día, debido a la luz solar.

La mayor parte del objeto original se quema antes de golpear la superficie del planeta. Cualquier pedazo restante que golpee a la Tierra se llama meteorito.

Un meteoro, como el que se vió caer en Rusia, puede partirse en pedazos durante su caída, y si estos pedazos tocan la tierra, también se llaman meteoritos.

Un meteorito puede crear un agujero o cráter, en la tierra cuando la golpea. Mientras más grande sea el meteorito, más grande es el agujero, indica la NASA.

De dónde vienen y qué son

Los científicos estiman que entre 1,000 y más de 10,000 toneladas de material meteorítico penetran la atmósfera diariamente, pero la mayoría de este material es muy pequeño, del tamaño de un grano de arena hasta un puño humano, y no provocan daños.

La mayoría vienen del interior de nuestro propio Sistema Solar. Se cree que los meteoroides grandes que llegan a la Tierras provienen del cinturón de asteroides que se encuentra entre Marte y Júpiter, donde se concentra gran cantidad de estos pequeños (en relación con los planetas) cuerpos celestes. Algunos de los meteoroides más pequeños pueden venir de la Luna o de Marte, indica la NASA.

La composición de estos cuerpos ofrece pistas sobre sus orígenes, aunque es un reto encontrarlos y que cuando caen a la Tierra, no se les confunda con simples rocas y los científicos puedan estudiarlos.

Algunos comparten un origen común con los asteroides; otros tienen material similar al de la Tierra y al de la Luna y muchos se originan en los cometas, según pruebas científicas.

Cualquier noche, en lugares con poca luz artificial como los desiertos, se ven varias “estrellas fugaces” o meteoros por hora. Cuando la cantidad de meteoros visibles a simple vista aumenta dramáticamente, se le llama “lluvia de meteoros”.

De hecho, algunas lluvias de meteoros ocurren anualmente o en intervalos regulares, debido a sus órbitas. Por ejemplo, generalmente hay “estrellas fugaces” más visibles durante el otoño e invierno. Quizá la más famosa sea la de las Perseidas, que alcanza su punto máximo alrededor del 12 de agosto cada año.

Las lluvias de meteoros usualmente son nombradas en honor de una estrella o constelación que está cerca del radiante (la posición de la cual aparentemente vienen los meteoros). Muchas de las lluvias de meteoros están asociadas con los cometas. Las Leónidas están asociadas con el cometa Tempel-Tuttle; las Aquarids y Oriónidas con el Halley, y las Táuridas con el Encke.

Los meteoritos pueden parecerse mucho a las rocas de la Tierra, o tener una apariencia de roca quemada y pueden ser pedazos metálicos o más rocosos. Algunos pueden tener exteriores irregulares (como los de las huellas digitales), rugosos o lisos. Varían en forma, desde granos de tamaño micrométrico hasta grandes rocas individuales. El mayor meteorito individual encontrado es el Hoba, identificado como tal en 1920 en el suroeste de África. Tiene una masa de aproximadamente 54,000 kilogramos y se compone principalmente de hierro.

Al considerar la abundancia de meteoros, uno no puede evitar preguntarse si alguien ha sido lastimado o ha muerto por el impacto de un meteorito. Sólo hay pocos casos documentados en la historia. Una lluvia de meteoritos cayó sobre Nakhla, cerca de Alejandría, Egipto, el 28 de junio de 1911. Supuestamente una de estas rocas mató a un perro, indica la NASA.

El 30 de noviembre de 1954, la señora Hewlett Hodges de Sylacauga, Alabama, Estados Unidos, fue gravemente golpeada por un meteorito pedregoso de 3.6 kilogramos que chocó con su techo. Esa es la primera lesión humana documentada.

La mayoría de las muestras meteoríticas son metálicas, de una aleación de níquel y hierro; pedregosas, predominantemente de silicatos, o de una mezcla de metálico con pedregoso.

Un total de 16 meteoritos ha sido encontrado en Antártida, los cuales se creen que se originaron en el planeta Marte. Los gases atrapados en estos meteoritos coinciden con la composición de la atmósfera marciana, la cual fue medida por la nave espacial Viking, que aterrizó en Marte a mediados de la década de 1970.

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