Marissa Mayer juega con sus propias reglas en el club de 'geeks'

La directora operativa de Yahoo rompe con los estereotipos y toma decisiones arriesgadas para sacar adelante al gigante de la tecnología
redes
marissa mayer yahoo  redes
Breeanna Hare
Autor: Breeanna Hare
(Reuters) -

Para ser la primera ingeniera de Google en 1999 —y más adelante una de las mujeres más poderosas del mundo de la tecnología— Marissa Mayer tuvo que sentirse cómoda con correr riesgos.

"Siempre hice cosas para las que no me sentía totalmente lista", dijo en 2012 a Laura Sydell, corresponsal de la organización mediática estadounidense NPR. "Esa sensación al final del día, cuando piensas: '¿En qué me metí?' Me di cuenta de que a veces, cuando tienes esa sensación y la superas, ocurre algo realmente grandioso".

LEER: Las 11 cosas que debes saber sobre Marissa Mayer

Esta mujer de 37 años fue contratada a mediados de 2012 como nueva directora operativa de Yahoo, con lo que se convirtió en la líder más joven de una empresa de la clasificación Fortune 500. Meses más tarde, sus arriesgadas decisiones han impactado más allá de las instalaciones del portal web.

Primero, tenemos su breve permiso de maternidad después de dar a luz en septiembre. Anunció que estaba embarazada el mismo día que Yahoo reveló que era la nueva directora operativa de la empresa. Algunas personas lo consideraron como una maniobra progresista y esperaron que Mayer fijara un nuevo estándar para las madres que tratan de equilibrar las exigencias contrapuestas de sus roles corporativo y familiar.

Sin embargo, lo que vieron fue a una empresaria ansiosa por regresar a la oficina, quien dijo que tener un nuevo bebé en su vida no era tan difícil como le habían dicho.

Pero las verdaderas críticas llegaron el mes pasado, cuando el departamento de Recursos Humanos de Yahoo envió un correo electrónico en el que anunciaba al personal que ya no podría trabajar desde casa.

A algunas personas les pareció justa su postura, mientras que otros interpretaron su maniobra como injusta y señalaron que Mayer había aprobado el edicto al mismo tiempo que construía una guardería junto a su oficina, una opción no disponible para la mayoría de los padres que trabajan.

Sin embargo, a lo largo de su carrera de casi 14 años en el mundo de la tecnología, Mayer constantemente ha cimbrado las expectativas. Si hemos aprendido algo acerca de esta influyente ingeniera computacional convertida en ejecutiva corporativa, es que juega en los negocios con sus propias reglas.

1. No cree en los estereotipos

Parte de la leyenda de Marissa Mayer se debe a que ella no corresponde a nuestras suposiciones de lo que significa ser un geek.

Se ha dicho mucho acerca de su apariencia, que desafía la idea popular de que los mejores científicos de computadoras son "personas con protectores de bolsillos y gafas gruesas que se pasan toda la noche programando", dijo Mayer a la revista Glamour en 2009. "¡Pero sí paso toda la noche programando! Soy el estereotipo, pero también rompo con el estereotipo", agregó.

Tampoco creció inmersa en la tecnología. Nació en Wisconsin, en el norte de Estados Unidos, y tuvo una niñez con lecciones de piano, patinaje sobre hielo y ballet; perteneció a los clubes de debate y de matemáticas en la preparatoria, según reportó la revista Vogue en 2009.

En 2010, la futura líder de la tecnología dijo a la revista Newsweek que no aprendió a usar un mouse sino hasta su primer año en la Universidad de Stanford.

Pronto estaba escalando por las filas de Google; pasó de programadora a vicepresidente de servicios locales, mapas y localización. Sin embargo, a la prensa y al público les interesó más que hubiera modelado para Vogue y que, según los reportes, desembolsó 60,000 dólares en una subasta de beneficencia para almorzar con Oscar de la Renta. ¿Una geek amante de la moda? ¿Quién lo hubiera imaginado?

Mayer dijo al New York Times en 2009: "Me rehúso a sujetarme a un estereotipo. Creo que para la gente es muy cómodo encasillarme. 'Oh, es una chica femenina a la que le gustan la ropa y los panqués. Pero esperen, pasa los fines de semana fabricando hardware electrónico'".

2. La pasión puede triunfar sobre el género

Mayer obtuvo dos títulos en Stanford, incluida una maestría en Ciencias Computacionales, y tiene una carrera exitosa en un sector dominado por los hombres. Se ha dicho que durante su gestión en Google tuvo una influencia clave en productos como Gmail, Google Maps y el motor de búsqueda minimalista. Con frecuencia se le toma como ejemplo a seguir

Como resultado, generalmente le preguntan cómo triunfó en un medio que se considera territorio masculino. "En la preparatoria era muy buena en química, biología, física, cálculo; mis maestros me apoyaban genuinamente y nunca dijeron cosas como: 'Vaya, eres muy buena para esto, eso es raro en una mujer'. Nunca sacaron a colación el tema del sexo… Creo que siempre he estado poco preocupada por el género (...) Siempre fui muy ciega con respecto al género", dijo en una conferencia en 2012.

"No soy una mujer en Google, soy una geek en Google", dijo Mayer a CNN en 2012. "Si puedes encontrar algo que realmente te apasione, el que seas hombre o mujer pasa a segundo plano. La pasión es una fuerza que neutraliza al género".

Cuando se trata de feminismo, Mayer rehúye al término.

"No creo que pueda considerarme feminista. Ciertamente creo en la igualdad de derechos, creo que las mujeres son igualmente capaces, si no es que más capaces, en muchas dimensiones diferentes. Pero no creo tener la clase de impulso militante", dijo en el documental Makers de las cadenas estadounidenses PBS y AOL.

3. ¿Agotamiento? Ella no se lo cree

Desde hace mucho, Mayer es vista como la empleada que puede trabajar más que tú en el día que más consumes cafeína. Sin embargo, dijo que no cree en el agotamiento en el sentido típico.

"De hecho, tengo una filosofía muy diferente acerca del agotamiento", dijo al sitio BuzzFeed el año pasado. "No creo que el agotamiento ocurra por la falta de sueño o por no hacer suficientes comidas adecuadas. Creo que el agotamiento proviene del resentimiento… Es posible que trabajes 'demasiado', pero tienes que descubrir qué es lo que necesitas realmente para mantenerte activo, con energía, para no volverte resentido".

La intensidad de Mayer en la oficina parece haberse mantenido ahora que es madre. Tomó solo unas semanas de permiso de maternidad y trabajó durante esos días.

Algunos de sus críticos se preguntaron qué estándar podría fijar con este comportamiento en el mundo corporativo, tomando en consideración que Mayer tiene recursos que la mayoría de los padres trabajadores no tienen.

4. Recibe de buen grado los retos

Unos de los mantras que Mayer usa para tomar decisiones en la vida son: a) trabajar con las personas más inteligentes que pueda encontrar y b) aceptar un reto que la haga sentir poco preparada. Digamos, por ejemplo, dirigir Yahoo, el gigante de la red.

Sin duda, Yahoo espera un cambio radical tanto en sus finanzas como en sus productos que valga el sueldo de Mayer. Los observadores optimistas están esperando que ella aplique la inteligencia y el sentido de la estética que mostró en Google.

"Si Mayer fuera tan solo otra ejecutiva sagaz de Silicon Valley que hubiera pasado la mayor parte de su carrera en un solo puesto y que nunca hubiera dirigido una empresa, podría parecer que su contratación fue una decisión quijotesca para una empresa pública grande como Yahoo", escribió Harry McCracken, de la revista Time, en julio.

"Pero se trata de Marissa Mayer. Jugó un papel clave en la transformación de Google en… Google. Es famosa por concentrarse obsesivamente en las experiencias agradables y porque irá hasta el final para determinar si algo está funcionando para los usuarios o no".

5. Si necesita probar 41 tonos diferentes de azul, lo hará

Su pasión por la perfección y su atención a los datos ha deslumbrado a todo el mundo.

Un antiguo empleado de Google, Douglas Edwards, quien escribió el libro I'm Feeling Lucky: The Confessions of Google Employee Number 59 (Me siento afortunado: confesiones del empleado número 59 de Google), recordó sentirse perturbado por el énfasis que Mayer pone en las pruebas y en los datos. Ella cambió los resultados que Google arrojaba para que se presentaran con la tipografía sans serif, porque había visto una investigación que decía que esa tipografía era más fácil de leer.

¿Quieres más noticias como esta?
Conoce las innovaciones y las tendencias tecnológicas más relevantes.

El Times también señaló los hábitos y el perfeccionismo de Mayer cuando se trata de datos, como cuando quiso probar 41 tonos diferentes de azul en la barra de herramientas de las páginas de Google para ver cuál atraía más a los usuarios. Se decía que su estilo gerencial era tan meticuloso que la revista Wired la colocó en su lista de los jefes de la tecnología más "brillantes" pero estrictos.

Solo el tiempo dirá si esta atención obsesiva al detalle da resultados a Yahoo y a Mayer, o si los problemas de su empresa son demasiado grandes.

Ahora ve
Diez marinos de EU están desaparecidos tras choque de destructor en Singapur
No te pierdas
×