Jobs, ‘en el estrado’ en juicio a Apple

Autoridades de EU presentaron correos del fundador de la firma acusada de prácticas monopólicas; Steve Jobs habría exigido que se presionara a Amazon para aumentar el costo de los ‘e-books’.
stevejobsebook  (Foto: Cortesía de CNNMoney)
Philip Elmer-DeWitt
FORTUNE -

Lo que comenzó la semana pasada como un momento incómodo durante el interrogatorio de un ejecutivo de Apple de rango medio, se convirtió en un auténtico caso federal el lunes, el noveno día de testimonio de la causa del Gobierno estadounidense contra Apple.

El último elemento en el caso antimonopolio del Departamento de Justicia contra Apple es un correo electrónico firmado por Steve Jobs y dirigido al vicepresidente senior de la firma, Eddy Cue, que según el Gobierno era "el cerebro" de una conspiración para elevar el precio de los libros electrónicos en 2010.

Dan McCuaig, un abogado del Departamento de Justicia, mostró la evidencia y la colocó delante de Keith Moerer, jefe de la iBookstore de Apple, en la última hora del sexto día (el martes pasado). Moerer y su colega Kevin Saul habían testificado antes que Apple era "indiferente" al tipo de acuerdo que los editores suscribieron con Amazon, que entonces era el vendedor líder de libros electrónicos con una cuota de mercado del 90%. Sin embargo, en un correo electrónico enviado en respuesta a algunos cambios al precio máximo propuestos por Eddy Cue, Jobs había escrito el 14 de enero de 2010:

"Puedo conformarme con esto, siempre y cuando ellos hagan que Amazon adopte también el modelo de agente para los nuevos lanzamientos para el primer año. Si no es así, no estoy seguro de que podemos ser competitivos..."

¿Refleja esto "indiferencia"?, le preguntó McCuaig a Moerer. "No", admitió de mala gana Moerer.

El principal abogado de Apple, Orin Snyder, no perdió tiempo para intentar desarmar las nuevas pruebas. "¿Es usted consciente de que este correo nunca se envió?", le preguntó a Moerer.

El Gobierno objetó de inmediato y el juez ordenó que la pregunta fuera eliminada del registro. Pero sabíamos que la cosa no terminaría allí.

Snyder volvió al tema al día siguiente y presentó una versión más larga del correo electrónico fechada el mismo día, sugiriendo que el correo que el Gobierno había mostrado al tribunal como prueba un día antes era un borrador desechado.

El Gobierno retomó al asunto del correo el pasado jueves. Cuando le tocó a Eddy Cue subir al estrado, otro abogado del Departamento de Justicia, Larry Buterman, le preguntó qué era aquello y si alguna vez lo recibió. Cue respondió que no, y Buterman -al parecer sin tener evidencia de que en efecto lo había recibido- tuvo que aceptar la palabra de Cue al respecto.

Luego, el lunes, las cosas se salieron de control. Snyder lanzó la pelota presentando cinco versiones diferentes del correo electrónico de Jobs. En cuatro de ellas, la frase "hagan que Amazon se pase al modelo de agente" (move Amazon to agent model) había desaparecido. En su lugar, había variaciones de la cláusula de igualación de precios que terminó en el contrato de Apple. De allí se concluye que el pensamiento de Jobs había evolucionado en el proceso de elaboración de los correos. El problema para Snyder era que la versión que el Gobierno había presentado como prueba estaba fechada en una hora posterior a la de las otras cuatro.

 

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Éstas son las cinco versiones del correo electrónico.  

El Gobierno no iba a permitir que el abogado de Apple se saliera con la suya. En su contrainterrogatorio, Buterman del Departamento de Justicia hizo que Cue leyera la fecha y hora de cada uno de los correos, demostrando que la versión que introdujeron como prueba estaba fechada cinco minutos después de la primera.

Snyder, en su contrainterrogatorio, hizo que Cue testificara que las marcas de tiempo (fecha y hora) no probaban nada. Si tienes varias ventanas abiertas en la pantalla de una Mac, dijo Cue, la última ventana que cierras tendrá la última marca de tiempo.

Buterman contraatacó señalando que la versión elegida por el Gobierno no solo tenía la hora más posterior, sino que era la única que Jobs había firmado en su forma habitual: "Steve".

Cuando los dos abogados terminaron de interrogar a Cue, la jueza de distrito, Denise Cote, (quien decidirá el juicio sin jurado) recogió la pelota.

"Bien, probablemente no quieras ver esos cinco documentos de nuevo", comenzó. Luego procedió a someter al texto de Jobs a un análisis que en nada envidiaría al que haría un especialista en literatura inglesa sobre un poema de Emily Dickinson. Cuando Cue señaló que la versión firmada del correo, la que tiene la última marca de tiempo, contenía un trozo de una versión anterior (la frase "if they are offering a $26 book to Amazon"), ella respondió... Y cito de la transcripción:

"LA CORTE: ‘Créeme, me he dado cuenta, y esa parte apareció en la (prueba documental del demandante) 687, la segunda versión. Y bueno, no debería decirlo. Primero apareció en la primera versión, la 688, pero como parte del párrafo, parte del texto, y luego para la segunda versión parece como si hubiera pulsado enter y terminó como el comienzo de un nuevo párrafo, y luego empezó a completar la frase y después esa parte no la borró. De todos modos, se queda como colgando allí en la parte inferior del correo en el resto de la serie; lo que, para mí, es una confirmación adicional de que este es el último correo de la serie'.

CUE: Estoy de acuerdo con usted, su señoría".

Por lo tanto, se estableció, al menos en la mente de la persona que más importa en este caso (la jueza), que la versión presentada por el Gobierno fue de hecho la última.

La jueza Cote planteó varias teorías acerca de lo que ese correo significaba. Quizás Jobs no había cometido un error, como sugirió Cue, cuando usó la palabra "wholesale" en lugar de haber utilizado "agent". O tal vez le preocupaba que Apple no pudiera obtener una ganancia sobre los libros electrónicos si tenía que igualar los precios de Amazon.

No y no, respondió Cue. Y luego, hablando como alguien que había estado más cerca de Jobs que nadie en el proyecto de la iBookstore, Cue explicó lo que él creía que había sucedido de una manera que pareció satisfacer a la jueza Cote:

"CUE: ‘Está escribiendo el primero, está confundido porque no se aclaraba del todo en lo de wholesale (modelo mayorista), retail (modelo minorista), agency (modelo de agencia), non-agency (modelo sin agencia). Y luego lo cambia a esto, pero se da cuenta, ¿sabes qué? realmente no sé qué es lo más adecuado, y es por eso que él nunca me envió los correos... Con base en mi experiencia con Steve durante 17 años, le puedo decir que estoy cien por ciento seguro de que eso es lo que sucedió, porque Steve jamás hubiera enviado un correo si no estuviera seguro de él'.

LA CORTE: Gracias".

Lo que hizo tan absurdo todo este rodeo sobre el correo de Jobs es que la cosa ni siquiera era una evidencia irrefutable, una "smoking gun" como suele decirse. Cue ya había testificado que él y Jobs habían planeado originalmente conseguir que los editores forzaran a Amazon a pasarse del modelo mayorista (donde el editor vende un libro al distribuidor a un precio establecido y el distribuidor luego lo vende al público a un precio fijado por él; bajo este sistema, Amazon estaba vendiendo bestsellers del New York Times por 9.99 dólares) al modelo de agencia (donde los editores son los que fijan los precios, usualmente más altos).

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El testimonio fundamental en este punto fue la explicación que dio Cue el pasado jueves del porqué abandonó el enfoque "hagan que Amazon se pase al modelo de agente" (move Amazon to agent model) que apareció en el correo de Jobs escrito la semana en que Cue cambió de opinión.

Si la jueza acepta la explicación de Cue, el dichoso correo sin enviar de Jobs es irrelevante.

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