Una máscara, el elemento clave en la hazaña de Diana Nyad

La nadadora de resistencia portó una máscara de silicio que impidió que las medusas frustraran su intento de nadar desde Cuba a Florida
Científicos crean una medusa con células de roedor
Autor: Brandon Griggs
(Reuters) -

Una máscara personalizada de silicio, ajustada sobre el rostro, cabeza y boca de la nadadora Diana Nyad, fue un factor clave que hizo la diferencia al ayudar a la nadadora de 64 años a completar –en su quinto intento– el extenuante recorrido de 160.9 kilómetros desde Cuba hasta Key West, Florida, Estados Unidos. 

Nyad necesitaba la máscara para protegerse en contra de las medusas cubozoas, mortales y comunes criaturas que habitan en aguas tropicales, cuya picadura venenosa impidió completar la hazaña en su cuarto intento en agosto de 2012. Debido a que la máscara es pesada e hirió su boca, solo se la puso cuando su equipo de apoyo divisó la presencia de las medusas.

“Es difícil nadar con la máscara. Eso es un hecho”, dijo Nyad en una publicación en su sitio web, escrita antes de su recorrido histórico. “Tengo que hacer mucha presión para poner la boca lo suficientemente arriba para evitar una gran ingesta de agua salada. Y aun así tomé un poco de agua de mar debido a la estrecha abertura y por no poder juzgar en dónde golpean las olas, como podía (hacerlo) sin esta (máscara)".

“Me hace más lenta y me cansa”, añadió Nyad.

Aun así, era necesaria. El veneno de las medusas cubozoas contiene toxinas paralizantes que atacan la piel, el corazón y el sistema nervioso, veneno considerado como uno de los más letales en el mundo.

Entre 20 y 40 personas mueren anualmente por las picaduras de medusas cubozoas solo en Filipinas, según la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

El año pasado, en su intento de cruzar el estrecho de Florida, Nyad usó un equipo de protección sobre su rostro, manos y cuerpo. Pero las medusas la picaron repetidamente en la boca, lo que hizo que abortara su intento casi a la mitad del recorrido entre Cuba y Key West.

“Literalmente el único centímetro expuesto de todo mi cuerpo eran los labios. Simplemente no pudimos diseñar una forma de proteger la boca y todavía respirar mientras nadaba”, dijo en su blog.

“Sin embargo, estos animales son brillantes al encontrar animales a los cuales picar y encontraron mis labios. En ambas ocasiones, sufrí la parálisis, la sensación sobrenatural de ser quemada viva”, refirió.

Nyad se asoció con Stefan Knauss, un experto en prótesis de California, Estados Unidos, quien pasó un año desarrollando la máscara de silicio. Crearon muchos moldes y diseños diferentes del área de la boca antes de encontrar el que funcionara mejor. Nyad probó la máscara, junto con su otro equipo protector, al nadar a través de un grupo de cientos de medusas cubozoas en junio.

“Por más difícil que era nadar, no me picaron ni una vez”, dijo. “Esos tentáculos mortales no podían penetrar”.

Según las versiones iniciales, las medusas no fueron un problema en el quinto y triunfante recorrido de Nyad, el cual completó la tarde de este lunes después de casi 53 horas en el agua.

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Algunas personas en Twitter lograron divertirse con su máscara.

“No solo Diana Nyad completó su recorrido, sino que esa nueva máscara puede duplicarse como disfraz de Halloween. Dos pájaros de un solo tiro. Una señora inteligente”, escribió en Twitter una bloguera de Boston.

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