6 organizaciones que quieren lucrar con tu información

Candidatos políticos, aseguradoras y ladrones tienen algo en común: quieren saber todo sobre ti; corredores profesionales de datos venden bases compiladas de tu información a estos compradores.
google privacidad  (Foto: Getty)
Melanie Hicken

1.- Candidatos políticos

Desde hace mucho, los políticos y sus equipos de campaña han apuntado a votantes y donantes potenciales al revisar con detalle cosas como los registros públicos de propiedad y los registros de votantes para averiguar con qué frecuencia votan, cuánto vale su casa y con qué partido están alineados.

Pero ahora pueden saber más sobre ti.

Al comprar reportes de corredores de datos que hacen un seguimiento de las compras, los hábitos de navegación web y la actividad en medios sociales, los candidatos políticos ya pueden imaginar los temas que apoyas, la cantidad de dinero que ganas y la mejor forma de llegar a ti.

“(Los Big Data) nos dicen quiénes son, dónde están, qué edad tienen, lo que les gusta en Facebook, de lo que hablan en línea y lo que no les gusta”, explicó Jake Rosen, estratega de Fleishman-Hlllard, en un informe de 2012 sobre el uso de análisis de datos para campañas.

El problema es que muchos estadounidenses no tienen idea de que están analizando sus perfiles, dijo Jeffrey Chester, director ejecutivo del Center for Digital Democracy.

“No sólo no tienes la menor idea, sino que no tienes manera de controlar ese proceso en absoluto”.

2.- Cobradores de deudas y recompras

Si estás siendo acosado por un cobrador de deudas o embargador, no te sorprendas si parece saber mucho sobre ti.

Eso es porque las compañías en el negocio del rastreo de personas a menudo compran una variedad de información para apoyar sus esfuerzos.

La filial de TransUnion, TLO, por ejemplo, dice en su página web que venderá informes a los cobradores de deudas que incluirán número de Seguro Social, número de teléfono celular, los detalles de las propiedades, e incluso los nombres de amigos y familiares con los que las personas pasan su tiempo.

TransUnion dijo que todos sus clientes pasan por un riguroso proceso de acreditación antes de obtener acceso a los datos.

Bajo la ley federal, es válido que el número de Seguro Social de los clientes en EU sea vendido a los cobradores de deudas, ya que está siendo utilizado para fines relacionados con el crédito. Aunque, en muchos casos, los cobradores de deudas ya tienen estos datos.

Y eso es sólo el principio. Algunos corredores de datos recopilan información captada por los escáneres de placas vehiculares para realizar un seguimiento “avistamientos de vehículos”, que proporcionan la ubicación física de los autos. Luego venden esa información a empresas de embargo y otras firmas.

En un informe del año pasado, la American Civil Liberties Union dijo que estas bases de datos privadas plantean “graves preocupaciones sobre la privacidad”, en parte debido a que no están sujetas a ninguna normativa de seguridad de datos o privacidad.

3.- Hospitales y aseguradoras

Las aseguradoras, hospitales y otros proveedores de salud dicen que están comprando datos de consumo para ayudar a los pacientes a vivir un estilo de vida más saludable. Pero los defensores de la privacidad creen que es un terreno resbaladizo.

Blue Cross Blue Shield of North Carolina dice que compra los datos de consumo con el fin de identificar a los miembros que podrían beneficiarse de herramientas adicionales o tratamientos para diversos problemas de salud, como la obesidad o la diabetes.

Mientras tanto, Carolinas HealthCare System, una red de hospitales, centros médicos y consultorios médicos en Carolina del Norte y del Sur, está experimentando con la combinación de datos de consumidores con los expedientes médicos para predecir cosas como el riesgo de que un paciente tenga un ataque al corazón.

“Podemos proporcionar beneficios a nuestros pacientes con el mismo mecanismo que es utilizado para vender a la gente más cosas”, dijo el Dr. Michael Dulin, director clínico del sistema de análisis y resultados de investigación.

Aunque la ley federal estadounidense dicta que la información de una persona no puede ser utilizada para negarles rotundamente la cobertura del seguro, los defensores de la privacidad dicen que hay otras cuestiones en juego.

Los datos de consumo recopilados por los corredores de datos pueden ser “sorprendente inexactos” por ejemplo, dijo la directora mundial del World Privacy Forum, Pam Dixon. “¿Acaso los hospitales utilizan datos inexactos que hacer (este) análisis?”, preguntó.

4.- Ladrones y estafadores

Hackear tu computadora no es la única manera en que los delincuentes tienen acceso a tu información personal.

En algunos casos, los ladrones pueden comprar nombres, direcciones, información financiera y e números de Seguro Social a corredores de datos.

El gigante del crédito Experian, por ejemplo, reconoció que una de sus filiales, sin saberlo, vendió los datos personales de millones de estadounidenses -incluyendo números de seguro social, números de licencias de conducir y direcciones- a un defraudador en Vietnam, que luego vendió la información a ladrones de identidad en todo el mundo.

Experian ha dicho que era un “asunto lamentable y aislado”, pero los legisladores han dicho que estos casos subrayan la necesidad de una mayor regulación.

5.- Organizaciones caritativas

Mejor piénsalo dos veces antes de emitir ese cheque por 25 dólares para tu organización de caridad favorita.

Las pequeñas donaciones apenas cubren el costo de solicitar esa donación. Como resultado, muchas organizaciones no lucrativas cambian de estrategia y venden tu información para obtener un beneficio, de acuerdo con el grupo de vigilancia Charity Navigator.

Algunos venden o “rentan” sus listas de donantes directamente a otras organizaciones de caridad, pero otros trabajan con intermediarios que luego venden las listas de donantes a un sinnúmero de otras organizaciones. Los organismos de caridad que compraron tu información te hostigan entonces con sus propias solicitudes.

Para evitar entrar en esa lista, puedes escribir un cheque mucho más grande (las organizaciones benéficas tienden a proteger cuidadosamente la información personal de sus mayores donantes) o comprobar la política de privacidad de un organización sin fines de lucro antes de donar.

Según Charity Navigator, casi la mitad de las organizaciones no lucrativas exigen a los donantes que opten por no compartir su información o no tienen ninguna política en absoluto.

6.- Colegios y universidades

Los Big Data son un gran negocio para los colegios y universidades.

Al tratar de impulsar los donativos, muchos colegios y universidades están comprando datos de alumnos; rastreando todo, desde qué tipo de auto conduces hasta dónde trabajas.

El objetivo: establecer claramente qué tan probable es que retribuyas, y cuánto. Entre más probable sea que des un gran donativo, más correos recibirás.

Las escuelas también están utilizando bases de datos masivas para buscar matricular primero a los estudiantes.

Listas de millones de estudiantes de preparatoria, vendidas por The College Board y otros grupos, ofrecen de todo, desde sus resultados en los exámenes y su licenciatura deseada, hasta los deportes que practican, su etnia y si sus padres fueron a la universidad.

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Los funcionarios universitarios dicen que los datos les ayudan a orientar a los estudiantes que mejor de adaptan a ellos. Pero los defensores de la privacidad de datos temen que la información pueda ser utilizada para discriminar.

“Ésa es la información que los estudiantes deben elegir dar a las escuelas, no la que las escuelas deberían poder comprar sin que los estudiantes lo sepan”, dijo Pam Dixon, del World Privacy Forum.

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