13 cosas divertidas para hacer en Curazao

Hay un ambiente festivo en toda la isla, con mucho que hacer y ver en Willemstad y más allá.
Color  La colorida capital de Curazao, Willemstad, celebra 20 años en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2017.  (Foto: Lebawit Lily Girma)
Lebawit Lily Girma

Convenientemente situado fuera del cinturón de huracanes, a 50 kilómetros al este de Aruba, Curazao ofrece historia y arquitectura, barrios multiculturales, playas de arena blanca y aguas de color turquesa caribe.

La isla es mejor conocida por su capital Willemstad, con su arquitectura colonial holandesa que bordea una hermosa bahía.

En 2017, la ciudad celebra 20 años en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Pero no es necesario esperar hasta la fecha oficial del 4 de diciembre para celebrar. Hay un ambiente festivo en toda la isla, con mucho que hacer y ver en Willemstad y más allá.

Te presentamos 13 divertidas propuestas:

1. Disfruta una capital rebosante de cultura

A menudo es descrita como una Ámsterdam en chiquito, pero la capital de Curazao tiene su propio toque euro-caribeño. Cuatro distritos coloniales brindan distintas experiencias:

Los callejones adoquinados de Punda son excelentes para pasear, cercados de tiendas de diseño, galerías de arte, museos y restaurantes al aire libre.

A lo largo del puente flotante de la Reina Emma, los edificios en colores pastel de la zona Otrobanda albergan tiendas de descuentos, restaurantes criollos y bares poco iluminados con música latina en la calle Bredestraat.

El distrito de Pietermaai se despereza en las noches, mientras que las mansiones del siglo XIX de Scharloo y el arte callejero atraen a los espíritus creativos.

"El 4 de diciembre Willemstad cumple formalmente 20 años como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, pero estamos celebrando todo el año", dice Marcel Dennert, director de Stichting Monumentenzorg, la fundación de monumentos de Curazao.

La entidad organizará el tercer Congreso del Caribe de Fundaciones Nacionales y Sociedades para la Preservación en Willemstad del 16 al 19 de noviembre de 2017, con invitados de todo el Caribe, incluyendo Cuba.

"Hay mucha emoción, somos considerados el hermano mayor de la preservación de monumentos", dijo Dennert.

Es la ocasión perfecta para inscribirse y disfrutar de visitas guiadas por la arquitectura de los encantadores barrios coloniales de Willemstad. Durante todo el año, Dushi Walks Curaçao ofrece excursiones a pie de Otrobanda y Scharloo.

2. Visita la sinagoga más antigua de América

Monumento
Monumento  La ciudad es el hogar de la Sinagoga Mikvé Israel-Emanuel, la sinagoga más antigua en América.  (Foto: Lebawit Lily Girma)

La sinagoga Mikvé Israel-Emanuel, que forma parte de la designación de la UNESCO, es la sinagoga más antigua de América, activa desde 1732.

Con casi tres siglos, el edificio de color amarillo pastel es impresionante por su diseño neoclásico, pero también por su distintivo suelo de arena. Esta característica es en parte un recordatorio de los antepasados de los fieles que eran judíos secretos que vivían en España y Portugal durante la Inquisición. Se vieron obligados a esconder su culto antes de huir a Ámsterdam y a otros países, y más tarde establecerse en Curazao.

Hoy en día, la sinagoga atiende a 145 familias que mantienen esta herencia. La entrada incluye una visita al museo judío de dos pisos que alberga artefactos, fotografías e historias de la comunidad judía de Curazao.

3. Disfruta la naturaleza

El Parque Nacional Shete Boka
El Parque Nacional Shete Boka  Se extiende a lo largo de la costa más rocosa de la isla, y sus playas desiertas son un importante sitio de anidación de tortugas.  (Foto: Lebawit Lily Girma)

El escarpado noreste es el pulmón de Curazao, con dos parques protegidos. El Parque Nacional Christoffel ofrece múltiples senderos diseñados para caminar o explorar desde la comodidad de un vehículo. Los safaris al atardecer permiten que los excursionistas escapar del calor mientras disfrutan de la flora y la fauna de la isla, incluyendo el ciervo de cola blanca y la lechuza nativa.

Puedes escalar al pico más alto de la isla al amanecer, el Monte Christoffel se eleva sobre Curazao a 377 metros.

Al lado, el Parque Nacional Shete Boka se extiende 10 kilómetros a lo largo de la costa más rocosa de la isla, y sus playas desiertas son un importante sitio de anidación de tortugas.

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Hay senderos marcados que conducen a plataformas de observación justo por encima de una serie de siete calas donde el mar choca furiosamente contra las rocas. Boka Pistol es la cala más impresionante de todas, con las olas de hasta 12 metros de altura.

4. Prueba la gastronomía

Al igual que gran parte del Caribe, la diversa cocina de Curazao refleja su historia y su patrimonio, desde el sabor creole o criollo hasta el holandés e indonesio.

El plato oficial es keshi yena - queso relleno con una carne especiada (a menudo pollo), aceitunas, alcaparras, cebollas y ciruelas pasas, todo horneado a la perfección. Una deliciosa versión está en el menú del Gouverneur de Rouville, ubicado en la segunda planta de un edificio colonial en Otrobanda, con vistas panorámicas de la costa de Willemstad.

Una bebida popular para combatir el calor es awa di lamunchi, un zumo de lima recién exprimido.

5. Recorre las ‘food trucks’

Los curazoleños adoran sus ‘truki pan’. Los camiones de comida más populares aparecen en la zona de Caracasbaai cerca de Willemstad después de las 9 pm, con luces de discoteca y música a todo volumen, mientras sirven carnes a la parrilla perfectamente sazonadas - desde costillas a sándwiches rellenos. Los noctámbulos se reúnen allí entre fiesta y fiesta o para cerrar la noche.

Elite Grill Food es un favorito por su carne, mientras que BBQ Express es legendario por sus costillas.

Los camiones de smoothies y de postres también son muy populares, abiertos durante las horas diurnas. Dushi Wafels en el barrio Willemstad de Punda sirve repostería holandesa tradicional como oliebollen y stroopwafel, y las furgonetas de batidos sirven refrescantes malteadas de frutas frescas.

6. Visita el Museo Kurá Hulanda

El Kurá Hulanda Museum tiene la colección más completa de objetos africanos en el Caribe.

También aloja una exhibición detallada de la trata de esclavos transatlántica, explicando el papel de Curazao como un lugar donde los holandeses vendían y enviaban africanos esclavizados a otras partes del Caribe y a Estados Unidos.

En el edificio de Middle Passage, la guía de museos Yflen Florentina comparte relatos espeluznantes sobre los métodos de captura y castigo junto con herramientas para marcar la piel, las jaulas y cuellos de hierro usados con los esclavos.

7. Nada en la hermosa costa de Westpunt

El extremo oeste de la isla es un destino precioso, una escapada de fin de semana favorita de los lugareños, lleno de playas que bordean el cristalino mar Caribe.

A hora y media en coche de Willemstad, una serpenteante carretera costera flanqueada por gigantescos cactus conduce hacia un paisaje marino de riscos que se elevan sobre finos tramos de arena blanca. Puedes pasar los días practicando snorkeling y buceo junto a los acantilados o en la playa. Abundan los corales y los peces tropicales, y la visibilidad es casi siempre perfecta.

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Si bien muchas playas cobran una pequeña cuota de acceso, Playa Kenepa, la más hermosa, es un espacio público. Los vendedores de comida se alinean en la entrada - una excusa perfecta para degustar los pastechi locales, una empanada crujiente rellena con carnes condimentadas.

8. Los jueves de Punda Vibes

Una vez a la semana, Willemstad cobra vida con el jueves de Punda Vibes. Desde las 6 p.m. hasta las 10 p.m., el distrito colonial más visitado de la ciudad se convierte en un gran festival cultural con mercadillo nocturno.

Hay danza folclórica en la plaza principal de Punda, en Gomezplein, puestos al aire libre venden artesanías y joyas hechas a mano y varios artistas locales tocan en vivo en las calles principales de Punda.

Los restaurantes y bares se unen a Punda Vibes con especiales de comida y de hora feliz, y la tarde termina con fuegos artificiales sobre la bahía de St. Anna.

9. Los saltadores de acantilados

De altura
De altura  Saltar desde el acantilado de 40 pies en Playa Forti debe estar en la lista de tu visita a Curaçao.  (Foto: Lebawit Lily Girma)

Saltar desde 12 metros en Playa Forti es un algo imperdible en Curazao, y no solo para los turistas.

Frente a un extenso mar azul en Westpunt a pocos kilómetros al norte de Playa Kenepa, este crestón ofrece una de las vistas más bellas de la costa y atrae a multitudes de lugareños y visitantes que se atreven a saltar los fines de semana.

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Si tienes fobia a las alturas ve al restaurante Blue View, situado en un farallón justo frente a este crestón, y pide un cóctel Blue Curaçao para disfrutar del espectáculo a una distancia segura.

10. Empápate de arte urbano

Los coloridos murales en los distritos coloniales de Willemstad están convirtiendo la ciudad en una galería al aire libre. Algunos decoran las plazas más transitadas en Punda, mientras que otros tienen que buscarse en las callejuelas de Otrobanda.

Este creciente movimiento de arte callejero también está ayudando a revivir las áreas más olvidadas de Willemstad. Gracias a Street Art Skalo (un proyecto lanzado en septiembre de 2016 por un dinámico trío de emprendedores) hoy obras de artistas renombrados de Curazao y del extranjero atavían las paredes de Scharloo a lo largo de la entrada al distrito, por toda Bitterstraat y en el Parque Leyba.

Como resultado, nuevos negocios se han trasladado a la zona, convirtiendo a Scharloo en un polo creativo de Willemstad.

"Tenemos permiso del Monumentenzorg para hacer 40 muros y espacios más", dice Nicole van Beusekom, cofundadora de Street Art Skalo, que recibió en junio de 2017 el prestigioso premio BIC al emprendimiento innovador y creativo del Programa de Innovación para el Crecimiento Sostenible de las Islas de los Países y Territorios de Ultramar de la Unión Europea.

11. Compra artesanías curazoleñas

Artesanías
Artesanías  En Willemstad, la fábrica de arte de Serena almacena muñecas Chichi pintadas a mano.  (Foto: Lebawit Lily Girma)

Encontrar artesanías y manualidades auténticas es una tarea fácil en Willemstad, a pesar del papel de la ciudad como puerto de cruceros. En el callejón Windstraat, Serena's Art Factory tiene muñecas Chichi pintadas a mano -una representación folklórica de una hermana mayor o amiga sabia- hechas por un grupo de mujeres locales. También se ofrecen talleres grupales e individuales para hacer las tuyas.

A la vuelta de la esquina, la nueva cooperativa de SilvanyRoss está llena de una colección de artesanías y obras 100% hechas a mano en Curazao, desde pinturas hasta monederos y artículos para el hogar.

12. Visita una isla cercana

Como si no tuvieras suficientes playas increíbles, navegando por la costa sureste hay otro paraíso: Klein Curaçao o "Pequeño Curazao".

A hora y media en bote, la pequeña isla de coral tiene como habitantes lagartos azulados y cangrejos ermitaños que se arrastran y se alimentan a la sombra.

Dos millas de arena perfectamente blanca parecen derretirse en aguas iridiscentes repletas de peces tropicales.

En tierra, puedes caminar hasta un faro abandonado del siglo XIX en el extremo sur, donde un par de barcos naufragados también descansan imperturbables.

13. Paladea el ‘rom berde’

¡Salud!
¡Salud!  Situado en la zona Otrobanda de Willemstad, Netto Bar ha estado haciendo, embotellando y sirviendo shots de rom berde (ron verde) desde 1954.  (Foto: Lebawit Lily Girma)

En la calle Bredeenstraat, la animada vía comercial de Otrobanda, Netto Bar ha estado elaborando, embotellando y sirviendo ‘shots’ de ron verde desde 1954.

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Es una de las tabernas más antiguas de la isla, abre todos los días a las 8 a.m. y se llena de locales y turistas por la tarde. Incluso ha recibido la visita de celebridades y de la realeza holandesa, y sus fotos están en las paredes para probarlo.

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Los shots o caballitos de ron verde -un brebaje entre dulce y amargo que recuerda a un remedio para el resfriado- son un favorito, pero también hay cócteles de ron verde de la casa.

En cuanto a los ingredientes del ‘rom berde’, todo lo que sabrás es que incluyen anís y cortezas deshidratadas de la naranja nativa Lahara, también empleada en la elaboración del Curaçao Azul.

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