Los mejores bares alemanes en el mundo

Algunos se encuentran en salones tradicionales con tablas de madera en todas partes, muros tapizados con tarros de cerveza de un litro y meseros vestidos con 'lederhosen'.
Sello alemán  La escena gastronómica alemana no es solamente bandas de metales, enormes tarros de cerveza y meseros vestidos con lederhosen. La Munich Brauhaus, en las márgenes del río Yarra, en Melbourne, es una versión moderna y pulcra del bierkeller tradicional.  (Foto: Munich Brauhaus)
Albert Stumm

Nota del editor: Albert Stumm es escritor independiente, especialista en viajes y gastronomía; vive en Barcelona. Puedes encontrarlo en Instagram y como @albertstumm en Twitter.

(CNN) – Es fácil caer en el estereotipo de que la escena gastronómica alemana es toda bandas de metales, enormes tarros de cerveza y meseras de escote generoso, vestidas con la clásica falda con peto.

No hay nada de malo con esa generalización y, durante el Oktoberfest en Múnich, es muy acertada. Pero ese país es más que el estándar bávaro de cervezas claras de barril y una tabla de salchichas con mostaza y pan de centeno (sin mencionar las wiener schnitzel, que de hecho llevan el nombre de Viena, la capital de Austria).

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Actualmente, los bares y restaurantes alemanes han proliferado alrededor del mundo y sus estilos son diversos. Es cierto que algunos se encuentran en salones tradicionales con tablas de madera en todas partes, muros tapizados con tarros de cerveza de un litro y meseros vestidos con lederhosen. Sin embargo, hay otros espacios modernos con toques de concreto pulido e incluso palapas a la sombra de las palmeras.

Sin importar de qué estilo sean, el común denominador de los mejores bares alemanes —además de la cerveza, las salchichas y el chucrut— es un sentido de lo que se conoce como gastfreundschaft, de acuerdo con Marco Santomauro, gerente general de la cervecería neoyorquina Paulaner Brauhaus. Esta cervecería de Múnich otorgó permisos de distribución a más de 30 locales en todo el mundo, incluidos 22 en China y seis en Rusia.

"Esta palabra describe una sensación, así como un lugar", explicó Santomauro, quien nació en Múnich y ha trabajado para la cervecería desde hace 23 años.

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"Es acogedor, hogareño, pero también significa estar rodeado de gente buena que te cae bien. Cada sitio trata de lograr esta atmósfera acogedora".

Como hay miles de bares y restaurantes alemanes alrededor del mundo, la docena que elegimos apenas es la superficie. Sin embargo, cualquiera satisfará a los trotamundos que ansíen una cerveza fría, una comida sustanciosa y una cálida bienvenida.

Sello de la casa
Sello de la casa  Los tarros enormes y los platones de carnes son sinónimo de la cocina alemana, como estos del restaurante Heidelberg, en Nueva York.  (Foto: Heidelberg)

Bar Lagoa; Rio de Janeiro, Brasil

Con alrededor de 12 millones de ciudadanos de ascendencia alemana, Brasil es el país con el segundo lazo más importante con la madre patria, después de Estados Unidos. Incluso hay algunas ciudades en el sur en las que el alemán se considera idioma oficial, junto con el portugués.

Sin embargo, el alma de la fiesta es, naturalmente, Rio de Janeiro, que en una época albergó a más de una docena de bares alemanes. Uno de los más famosos es el Bar Lagoa, que alguna vez se llamó Berlín en honor a la capital alemana, pero le cambiaron el nombre durante la Segunda Guerra Mundial.

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La simplicidad del restaurante ha perdurado: ahora, los meseros llevan saco blanco y corbata negra y son famosos por su sencillez eficiente. Impresiona a tus compañeros de viaje pidiendo una cerveza de barril con la palabra "chope", que se pronuncia "shopi".

Bar Lagoa, Avenida Epitácio Pessoa 1674, Ipanema; +55 21 2523 1135.

Zum Franziskaner; Estocolmo, Suecia

Este bar en Estocolmo goza de la distinción de ser uno de los bares más antiguos del mundo. Unos monjes franciscanos fundaron el Zum Franziskaner en 1421; se mudó a su sede actual en 1622, aunque el edificio se ha remodelado dos veces desde entonces. Es toda una institución: los lugareños se refieren a él simplemente como "Zum".

La tradición reina tanto en la cocina como en la decoración acogedora. El restaurante tiene una atmósfera de cabaña de caza: techos en arco, luz tenue y paneles de maderas oscuras.

Las cervezas alemanas y austríacas son las reinas y la comida es una mezcla de salchichas alemanas y especialidades suecas, tales como el venado con arándanos rojos, hinojo y queso de cabra.

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Zum Franziskaner, Skeppsbron 44, 111 30 Estocolmo, Suecia; +46 8 411 83 30.

Siggi's German Restaurant; Salt Rock, Sudáfrica

A tiro de piedra del océano Índico Sur, el Siggi's parece más una palapa jamaiquina que una cervecería de Múnich. Sin embargo, la comida representa a todas las regiones de Alemania gracias a dos inmigrantes de nombre Chris, quienes inauguraron el local en 2008.

Puedes comenzar con el arenque en salmuera con aderezo de manzana, seguido por una salchicha de ternera con spaetzle y salsa de paprika, y terminar con un pastel Selva Negra. Puedes acompañarlo todo con una Bitburger, una Erdinger, una Paulaner o con cualquiera otra de las 10 cervezas alemanas o belgas importadas.

El restaurante está en un lugar alejado; tanto turistas como lugareños van porque es una taberna para toda la familia; tiene una zona de juegos para niños durante el día y mucha diversión por la noche.
Siggi's German Restaurant, Basil Hulett Drive, Umhlali Beach, Dolphin Coast, 4420, Sudáfrica; +27 032 525 7460.

Bauhaus; Vancouver, Canadá

El Bauhaus, situado en el histórico barrio de Gastown, es la prueba de que la tradición culinaria alemana puede ir más allá del chucrut y las salchichas.

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Este restaurante elegante, que inauguró en 2015 el exdirector de cine Uwe Boll, se sitúa en un viejo banco que se sometió a una remodelación de 10 millones de dólares para adherirse a los principios del minimalismo. De ahí su nombre, un juego de palabras entre el nombre de la escuela artística alemana y la palabra "cervecería" en alemán.

De película
De película  El director de cine Uwe Boll abrió la elegante Bauhaus en Vancouver en 2015.  (Foto: Bauhaus)

La cocina ofrece versiones refinadas de platillos clásicos como el stroganoff de ternera, pero también pepinos en salmuera con arenque curado y codorniz rostizada con duraznos, champiñones chanterelle y garbanzos.
La atención también se centra en la amplia gama de vinos alemanes que no son todos dulces, contrario a la creencia popular.

Bauhaus, 1 W Cordova St., Vancouver, BC V6B 2J2, Canadá; +1 604-974-1147.

Helmut's; La Cumbrecita, Argentina

En 1934, un inmigrante alemán compró un terreno de 500 hectáreas cerca de Córdoba, Argentina, y recreó un pueblo alpino bávaro con la ayuda de sus familiares.

Construyeron carreteras y chalets alpinos y sembraron miles de abetos y pinos, árboles que no eran comunes en esa parte de Argentina.

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Hoy, unos 300,000 turistas van cada año a disfrutar del spa y de las caminatas por las cascadas.

La nieta de Helmut Cabjolsky sigue dirigiendo el restaurante que lleva su nombre, situado en uno de los primeros edificios del pueblo.

El pastel Selva Negra es uno de los favoritos, aunque gran parte del menú y de los vinos te recordarán en qué país estás. En la cafetería Edelweiss, justo a la vuelta, sirven un pastel de queso delicioso.

Helmut's, Calle pública La Cumbrecita, Córdoba 5194, Argentina; +54 (03546) 481 189.

Brauhaus Schmitz; Filadelfia, Estados Unidos

Este restaurante, de ocho años de antigüedad, aprovechó el auge de la cerveza artesanal y creó uno de los programas de cerveza artesanal alemana más impresionantes del país.

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Tras la larga barra, los clientes encontrarán 30 marcas de cerveza alemana de barril y 50 más en botella, incluidas algunas que nunca habían estado disponibles en Estados Unidos.

Cantidad
Cantidad  Brauhaus Schmitz en Filadelfia sirve 30 cervezas alemanas de barril.  (Foto: Brauhaus Schmitz )

El restaurante toma la batuta de todos los festivales relacionados con Alemania en la ciudad y cierra la calle para Oktoberfest y para el Maifest, que se celebra en primavera.

El año pasado, el Oktoberfest se extendió a una vieja armería, en la que se dieron cita 5,000 visitantes. Día tras día, los clientes regresan por un menú que respeta la tradición, pero que cambia cada temporada.

Brauhaus Schmitz, 718 South St., Filadelfia, Pennsylvania, Estados Unidos 19147; +1 267-909-8814.

Katzenjammers; Londres, Reino Unido

En el bullicioso Katzenjammers caben unos cientos de parroquianos; el lugar se llena del sonido de las copas chocando, de la música de metales… y a veces, de una interpretación ruidosa de Sweet Caroline, que por alguna razón es una canción popular durante el Oktoberfest en Múnich.

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Bajo varias bóvedas de cañón, los meseros, vestidos con lederhosen, sirven platones de pretzels, schnitzels y carnes asadas, aunque la mayoría de las personas asisten por la música y la cerveza.

Hay seis cervezas alemanas de barril y más de 20 pilsner, kolsch, lager oscuras, weissbier y dunkel embotelladas. Como indican en su sitio web, "la planta de arriba es para beber, la de abajo es para bailar". Otra de las ventajas es la ubicación, a unos pasos de la estación del tren subterráneo London Bridge.

Katzenjammers, 24 Southwark Street, Londres SE1 1TY; +44 07771 363 542.

German Tourist Club; Mill Valley, California, Estados Unidos

Una cabaña alpina de 100 años de antigüedad, en medio del bosque Muir, recibe a los caminantes que puedan encontrarla, justo al norte de San Francisco.

Esta cabaña es una filial del Nature Friends Tourist Club austriaco; quienes no son miembros pueden visitarlo durante los festivales y en ciertos días especiales para invitados que se anuncian en el sitio web, en donde también se dan sus coordenadas en vez de una dirección.

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Los caminantes que llegan para descansar tras un paseo por los senderos Dipsea, Sun y Redwood se encontrarán con vastos paisajes al occidente.

Además de la cerveza y el vino, usualmente tienen botanas ligeras como frituras y salchichas curadas, pero puedes llevar tu propio sándwich para disfrutarlo en las mesas de picnic que hay afuera. Ten presente que solo aceptan efectivo y que no hay un cajero automático en varios kilómetros a la redonda.

German Tourist Club, Lat. 37° 53' 54.58" N, Long. 122° 34' 12.12" O; +1 415-388-9987.

Ya Udah Bistro; Yakarta, Indonesia

El país con la mayor población musulmana en el mundo tiene, casualmente, un restaurante alemán famoso por un trozo enorme de cerdo. El Ya Udah, que significa a grandes rasgos "muy bien" en indonesio, ha servido un chamorro de cerdo asado de casi dos kilos desde 2001.

Pero el apego estricto a la tradición alemana no es la idea, precisamente. Su vasto menú incluye espagueti con salsa de carne y carne salteada a la pimienta, además de una docena de salchichas, carnes asadas y platillos con coliflor.

Opciones
Opciones  Ya Udah en Jakarata noquea un menú ecléctico a base de carne.  (Foto: Ya Udah)

Esa irreverencia no impide que el restaurante sea increíblemente popular, cosa que se traduce en una atmósfera de incorrección política que combina con el espacio de color naranja y amarillo. Para muestra, basta su política respecto al tabaco: "Fumadores, los saludamos: ¡FUMEN! Los que no fuman, por favor ¡NO FUMEN!".

Ya Udah Bistro, Jl. Johar 15, Menteng, Yakarta 10350; +62 21 3140343.

Old Heidelberg; Helen, Georgia, Estados Unidos

Oculto en un rincón del noreste de Georgia, no lejos de donde termina el sendero de los Apalaches, el antiguo pueblo maderero de Helen había estado en declive por varios años hasta que los pobladores decidieron darle nueva vida como pueblo alpino, en la década de 1960.

Con la idea de que con eso atraerían a los turistas, decretaron que todos los edificios del pueblo debían tener un estilo alemán. No fue sino hasta 1975, año en el que se inauguró el Old Heidelberg, que se sirvió comida alemana en alguno de los restaurantes, pero incluso ahora, las cadenas de restaurantes sirven hamburguesas en casas que parecen salidas de un cuento de hadas.

El Old Heidelberg se sitúa en Main Street, en el centro del pueblito rodeado de lomas boscosas, a un par de horas en auto desde Atlanta. Es una muy buena opción para probar salchichas en un enorme jardín cervecero.

Old Heidelberg, 8660 N Main St., Helen, Georgia 30545, Estados Unidos; +1 706-878-0061.

Munich Brauhaus; Melbourne, Australia

Este animado sitio adopta algunos elementos tradicionales, tales como los candeleros de madera que parecen astas de venado y las largas mesas; fuera de eso, la atmósfera es más moderna.

Estilo clásico
Estilo clásico  El Munich Brauhaus de Melbourne es una elegante toma en un bar alemán a orillas del río Yarra.  (Foto: Munich Brauhaus)

Este espacio, brillante y cavernoso, con vista al malecón del río Yarra, tiene capacidad para varios cientos de personas que van por la música de bandas de metales en vivo, los ríos de cerveza e incluso el concurso de comer una salchicha de un kilo. El récord actual del salón de la fama del Schnitzlmeister es de siete minutos con veintisiete segundos.

Como indica su sitio web, lo que pasa en Múnich, se queda en Múnich. También tienen una sucursal en el distrito financiero en el centro de Sydney.

Munich Brauhaus, 45 South Wharf Promenade, South Wharf, Melbourne, Australia 3006; +61 1300 686 424.

Heidelberg; Nueva York, Estados Unidos

El segundo sitio que lleva el nombre de Heidelberg en esta lista no podría ser más diferente del primero. Este clásico del Upper East Side también tiene todo lo que la mayoría de las personas esperan de uno de los restaurantes alemanes más antiguos de Estados Unidos: grandes trozos de cerdo, schnitzels crujientes, panecillos de papa y platones rebosantes con seis clases de salchichas.

Las recetas no han cambiado desde que se abrió en 1936, cuando Yorkville era un enclave de inmigrantes con una atracción principal que la gente conocía como "avenida del goulash". Este es el único que queda de los más de diez restaurantes que existían en ese entonces.

El lugar tiene un evidente atractivo multigeneracional para los aficionados que alaban su autenticidad. Más cerca del centro, el jardín cervecero Loreley (a la vuelta del Paulaner Brauhaus) ofrece un menú alemán un poco más refinado, con influencias de Colonia… aunque también tienen un martes taquero.

Heidelberg, 1648 Second Avenue, Nueva York, 10028, Estados Unidos; +1 212 628-2332
Loreley, 7 Rivington St., Nueva York, Nueva York 10002, Estados Unidos; +1 212 253-7077

Bernd's Bar; Tokio, Japón

Cuando llegues a este este local del distrito de Roppongi, en Tokio, tal vez ya haya pretzels frescos en la mesa. El propietario, Bernd Haag, ha llenado el lugar con chucherías, camisetas de futbol enmarcadas y fotos polvorientas de su familia y de varias celebridades alemanas.

Se sabe que se toma muy en serio el concepto del gastfreundschaft y que platica con los clientes frecuentes en inglés, alemán, español y japonés. Los lugareños dicen que él es la mitad de la razón por la que la gente regresa.

Claro que también regresan para bajar la comida sustanciosa con una selección estándar de cervezas alemanas de barril.

Bernd's Bar, Roppongi 5-18-1, Minato-ku, Tokio, Japón; +81 3-5563-9232.

Con base en esta lista y en otros favoritos que seguramente quedaron fuera, queda claro que la receta para una experiencia "auténtica" no tiene que incluir una ruidosa banda de 10 músicos ni una montaña de chucrut, aunque a veces sea así.

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Sin importar en qué parte del mundo estés, el atractivo del bar alemán es universal, de acuerdo con Ursula Heinzelmann, autora del libro Beyond Bratwurst: A History of German Food.

"¿A quién no le gusta la cerveza? Junto con el Oktoberfest, es un concepto muy fácil de entender", dijo Heinzelmann, quien escribe un blog en heinzelcheese.de. "Cerveza, carne frita, música y diversión. No es nada complicado".

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