Tesoro de Camboya sufre la modernidad

Arqueólogos y ecologistas están preocupados por la urbanización desmedida de zonas protegidas; la ciudad de Angkor, que fue la urbe más grande del mundo, ya cayó hace siglos por la deforesta
Antes de caer, Angkor fue la capital de Asia entre los siglo
SIEM REAP, Camboya (AP) -

Al destruir vastas secciones de la selva para aumentar su terreno cultivable, los habitantes de la maravillosa ciudad de Angkor encendieron la mecha de una bomba de tiempo ecológica que condenó la que en un momento de la historia llegó a ser el área urbana más grande del mundo.

Eso es lo que creen los arqueólogos que investigan la antigua civilización de Angkor en Camboya.

Y advierten que la historia podría repetirse debido a la negligencia y la avidez por los dólares que aportan los turistas que vienen a admirar los famosos monumentos de Angkor.

''Es un círculo vicioso. Parece como si la historia de Angkor se estuviera repitiendo'', comentó Mitch Hendrickson, quien recientemente condujo una excavación como parte de una investigación de Angkor como asentamiento humano.

Desde hace tiempo, los conservacionistas han manifestado preocupación por el estado de los monumentos, especialmente las consecuencias de la invasión de turistas. También dicen que el bombeo incontrolable de agua subterránea para satisfacer la demanda creciente de los hoteles, posadas y residentes en la ciudad colindante de Siem Reap podría estar desestabilizando de tal modo la tierra donde se levantan los antiguos templos que éstos podrían hundirse.

''Se están construyendo muchos edificios sin ninguna preocupación a largo plazo. La situación se está acelerando tanto en Siem Reap que va a agotarse a sí misma muy rápidamente y tornarse insostenible'', advirtió Hendrickson, arqueólogo de la Universidad de Sydney, Australia.

Desde Angkor, los reyes gobernaron gran parte del sudeste de Asia durante su momento de mayor poderío en los siglos IX a XIV, en el que dirigieron la construcción de maravillas arquitectónicas de piedra, incluyendo Angkor Wat, considerada una joya de la arquitectura religiosa.

Aunque la invasión en 1431 desde lo que hoy es Tailandia ha sido considerada desde hace mucho como una causa importante de la caída de Angkor, los arqueólogos del Proyecto del Gran Angkor, de la universidad australiana, creen que fuerzas ecológicas anteriores condujeron al desplome de la ciudad.

Sus conclusiones apoyan una teoría de principios de la década de 1950 elaborada por Bernard-Philippe Groslier, un prominente arqueólogo francés, de que el colapso de Angkor se debió a la explotación excesiva del ambiente.

Los habitantes de Angkor iniciaron el cultivo del arroz en las zonas bajas cerca del lago Tonle Sap al sur de Siem Reap, dijo Roland Fletcher, otro arqueólogo que participa en el proyecto.

Pero gradualmente fueron reduciendo los bosques para extender la tierra de cultivo hasta las laderas de la montaña Kulen, a 80 kilómetros al norte, dijo Fletcher, quien dirigió un equipo de diez arqueólogos para excavar en varios sitios cerca del complejo de Angkor.

Se desencadenaron inundaciones y grandes cantidades de sedimento y arena llenaron los canales, probablemente ahogando el vital sistema de administración del agua.

Utilizando datos de radar de la NASA, el proyecto ha efectuado numerosos reconocimientos aéreos y terrestres en unos 3,100 kilómetros cuadrados que revelaron que la ciudad con un millón de habitantes era mucho más grande que lo que se suponía.

Abarcaba unos 1,000 kilómetros cuadrados y tenía un sistema hidráulico avanzado cuya magnitud resultó inmanejable.

Angkor era un ''complejo urbano disperso, de baja densidad'', comparable a Los Angeles y, ''por mucho, la ciudad preindustrial más extensa en el planeta'', dijo Fletcher.

Su red hídrica incluía un canal artificial utilizado para desviar agua de un río a 25 kilómetros  al norte de Angkor, y dos enormes embalses artificiales conocidos como Baray del este y del oeste.

''Ellos probablemente no necesitaban necesariamente esta agua extra, debido a que una agricultura arrocera alimentada por lluvia es bastante suficiente para alimentar a una población muy sustancial'', explicó Damian Evans, un miembro del proyecto.

Una teoría, dijo, fue que los reyes de Angkor construyeron el sistema hídrico solamente ''para demostrar su poder y su autoridad para gobernar''. Sin embargo, consideró que solamente las excavaciones y el análisis del suelo pueden dar más indicios.

''Es un proceso que consiste en ir a esos sitios y buscar información detallada, como el perfil de los canales subterráneos y el tipo de sedimento depositado en ellos'', dijo.

Provistos de un mapa digital impreso de la zona de Angkor, Evans y Fletcher visitaron un sitio en el Baray del oeste donde los arqueólogos excavaron en busca de rastros de un canal antiguo. Trataban de determinar si el canal existió y si pudo haber servido para la entrada y la salida del agua.

El embalse está circundado por cuatro terraplenes ahora cubiertos de selva, cada uno de ellos de 12 metros (40 pies) de alto, 100 metros  de ancho y un largo de 20 kilómetros. Puede almacenar 50 millones de metros cúbicos de agua.

Fletcher lo calificó como ''el mayor artefacto y pieza de ingeniería del mundo preindustrial''.

''Todo este trabajo está destinado a comprender cómo funcionaba el sistema de administración del agua en Angkor... y cómo dejó de funcionar'', dijo, y agregó que el despeje de la selva es ''la pieza clave de información'' sobre el peligro ecológico que causó el desplome de Angkor.

Aunque algunos problemas ecológicos del pasado han sido vinculados a la deforestación, también ponen de manifiesto la amenaza que el auge del turismo significa para los templos, dicen los investigadores.

''El mismo tipo de factores que sabemos constituían problemas para Angkor se repiten esencialmente en el contexto actual en el área de Angkor: como el uso insostenible del agua, el desarrollo excesivo sin consideración alguna por los efectos a largo plazo'', dijo Evans. ''Decididamente hay lecciones que aprender de lo que ocurrió aquí en el pasado''.

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