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Un nadador afgano lucha por ver su nombre en los Juegos Paralímpicos

Malek Mohammad está entrenándose para conseguir su sueño de representar a su país en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012
sáb 05 mayo 2012 09:05 AM
Malek Mohammad paraolimpico
Malek Mohammad paraolimpico Malek Mohammad paraolimpico

Dentro de una reluciente piscina nueva, ubicada en una polvorienta calle de la capital de Afganistán, hay un hombre con un sueño.

Malek Mohammad, un joven de 18 años amputado de sus dos piernas, ha superado tantos obstáculos en su vida que algunos podrían pensar que no necesita de ninguna ayuda en absoluto.

La adversidad lo ha hecho sabio más allá de su edad, y Malek está consciente de ello. Su batalla ha sido solitaria.

“Necesito apoyo, necesito ayuda porque represento a Afganistán, en especial a los discapacitados”, dice Malek, quien desea con todas sus fuerzas nadar por su país en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.

Las minas terrestres le quitaron sus piernas a los 11 años mientras caminaba por un campo, cerca del aeropuerto de Kabul.

Fue durante su estancia en el hospital que un visitante estadounidense lo vio y pagó para que lo llevaran a Estados Unidos y pudiera recibir prótesis para sus extremidades.

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Durante los dos años de recuperación que estuvo allá, alentaron a Malek a participar en algunos deportes y aprendió inglés. Luego regresó con su familia en Afganistán.

El hermano menor de Malek, Smandar, no cabe de orgullo al ver a su hermano nadar a lo largo de la piscina.

“No perdió su valor y su poder. Es muy fuerte y estoy seguro de que podrá formar parte de cualquier competencia. Estoy seguro de que tendrá éxito y de que todo el mundo estará orgulloso de él.”

En la piscina, Malek nos demuestra cómo los deportes dieron un giro a su vida, al usar sus brazos para levantar su cuerpo del suelo y lanzarse al agua.

“No tengo entrenador y nadie me enseña a nadar, ni como prepararme para los juegos, así que lo hago solo porque me encanta nadar”, dice Malek.

En un país destrozado y azotado durante muchos años por la guerra, Malek está lejos de ser el único atleta que enfrenta este tipo de retos.

"Creo que el gobierno de Afganistán le ha dado al Comité Olímpico muy poca ayuda y no le ha puesto suficiente atención”, dice el miembro del Comité Olímpico, Sami Darayi.

“El presupuesto que el gobierno destinó al Comité Olímpico es casi nulo puesto que tenemos más federaciones deportivas que muchos otros países".

A la fecha, Afganistán ha ganado solo una medalla dentro de los Juegos Olímpicos y fue en los juegos de Beijing, en 2008, cuando Rohullah Nikpai ganó la medalla de bronce en taekwondo.

Nikpai, quien nadaba en la misma piscina que Malek al momento de nuestra visita, está muy consciente de lo difícil que es sobresalir en los deportes en Afganistán.

“Sé que no tenemos recursos suficientes para los deportistas en Afganistán”, dice Nikpai, “pero las generaciones más jóvenes del país aman el deporte y se esfuerzan en salir del país para asistir a las competencias ”.

“Quieren regresar con medallas. Por eso no dudamos en hacer todos los esfuerzos posibles para competir a nivel mundial”.

Malek asiste a dos piscinas de la ciudad para practicar, pero ninguna tiene medidas olímpicas. Cuando no está nadando, Malek pasa el tiempo corriendo en la pista y entrenado para mantenerse en forma.

El estricto régimen es complicado para sus prótesis y los extremos inferiores ya se están desgastando. Malek dice que es imposible que entren repuestos en Kabul.

Nikpai está feliz de ver el progreso de Malek. “Es superinteligente y está lleno de energía. De verdad espero que Malek logre llegar a los paralímpicos de Londres”, dijo Nikpai.

“Porque en este momento no tiene piernas y aun así intenta servir a su país de la forma en que él cree que puede hacerlo y eso es muy bueno”.

Hay quien alienta a Malek a perseguir su sueño olímpico. Sus amigos y familiares también tienen esperanza en él, algo que creen que está perdido en un país destrozado y azotado durante muchos años por la guerra .

“Estoy feliz de ver a alguien como él, que no tiene piernas y que aun así nada”, dice su amigo Raza Javed. “Y, a menudo, lo hace mejor que cualquier otro miembro del equipo”.

Mientras Malek espera a ver si se gana un lugar en los Juegos Olímpicos, se siente optimista al respecto. Se da cuenta de que las probabilidades no están muy a su favor pero está seguro de que las cosas mejorarán.

“Estoy seguro de que tendré un entrenador profesional, un buen maestro, un buen apoyo y que representaré a Afganistán y que mi trabajo será ganar una medalla para mi país”.

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