Europa 2013: la recuperación no llegó

Aunque este año la eurozona abandonó oficialmente la recesión, aún tiene retos por delante.

A paso lento

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europa1  (Foto: Getty)

La eurozona abandonó la recesión en este año, y lo peor de la crisis parece haber quedado atrás; sin embargo, las propias autoridades reconocen que es demasiado pronto para festejar el fin de la turbulencia.

El panorama sigue sin ser alentador: el desempleo está estancado en niveles por encima del 12% y la economía aún no logra alcanzar velocidad.

La Comisión Europea pronosticó que la zona euro crecerá en 2014 más lento de lo que se esperaba, debido a la debilidad de la demanda privada.

La entidad estimó una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) del 0.4% este año y para 2014 un crecimiento del 1.1%, una décima porcentual menor a su previsión de mayo.
El Banco Central Europeo (BCE), que hizo dos recortes a su tasa de interés en el año para respaldar la recuperación, ha repetido que la política monetaria se mantendrá expansiva el tiempo que sea necesario.

Sin embargo, el bloque enfrenta la amenaza de la deflación y debe lograr la unión bancaria y fiscal para evitar de nuevo una crisis de la que apenas va saliendo.

A continuación te presentamos el estado de algunas de las economías más grandes de Europa.

Adiós a la recesión

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grafica  (Foto: Getty)

La zona euro salió de la recesión en el segundo trimestre al crecer 0.3% frente a los tres meses anteriores, de acuerdo con Eurostat.

El avance se debió al mejor desempeño que en ese momento mostraron Alemania y Francia, lo que confirmó las expectativas de que había comenzado una frágil recuperación, aunque esta es desigual, con tasas de desempleo inaceptablemente altas en España y Grecia.

Para el periodo julio-septiembre hasta los países más fuertes del bloque tuvieron problemas para afianzar la recuperación.

La economía creció apenas 0.1%, cifra inferior a lo esperado, golpeada por un desempleo récord, la falta de confianza del consumidor, que ha lastrado particularmente a la industria automotriz, y el anémico crédito bancario, pese a los esfuerzos del Banco Central Europeo (BCE) por alentarlo.

En el periodo de referencia: Alemania se desaceleró a 0.3%. Italia tuvo una contracción de 0.1% al igual que Francia, mientras que España reportó un crecimiento de 0.1%, con lo que puso fin a una recesión que se remontaba a inicios de 2011.

La Comisión Europea pronosticó que el área monetaria se contraerá en 0.4% en este año para tener un crecimiento modesto en 2014.

El Banco Central Europeo al rescate

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euros union europea sign  (Foto: Getty)

El Banco Central Europeo (BCE), que tomó la batuta en las medidas para revivir a la economía de la eurozona, recortó su tasa de referencia en dos ocasiones durante eL año.

El primer recorte vino en mayo, cuando la debilidad en la actividad económica y una inflación contenida convencieron a la entidad que comanda Mario Draghi de reducir en 25 puntos base su tasa de referencia, a 0.5%.

En agosto, el propio Draghi señaló que las tasas de interés se mantendrían en su nivel o en uno más bajo por un periodo extendido de tiempo.

Sin embargo, el BCE también consideró otras opciones para apoyar el crecimiento, incluyendo una nueva ronda de préstamos a los bancos, conocidos como LTRO, e incluso llevar a terreno negativo su tasa de depósito, lo que significaría que los prestamistas tendrían que pagar por mantener su dinero en el Banco Central, lo que en consecuencia alentaría el préstamo.

El BCE sorprendió al mercado a inicios de noviembre cuando recortó de nuevo su tasa de referencia, esta vez para llevarla a un mínimo histórico de 0.25%, en respuesta a una sorpresiva desaceleración de la inflación, que elevó las alarmas sobre un riesgo de deflación (una caída generalizada en los precios que puede llevar a que consumidores y negocios retrasen compras en anticipación a mayores bajas en los precios en un futuro).

Al momento del segundo recorte en la tasa de referencia el panorama de la eurozona seguía sin ser alentador: el desempleo está estancado en niveles por encima del 12%, y la economía aún no logra alcanzar velocidad la velocidad suficiente como para que 19 millones de desempleados encuentren un trabajo.

El siguiente paso: la unión bancaria

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mario draghi  (Foto: CNN)

Con la peor parte de la crisis cada vez más lejos, los gobiernos europeos han relajado los esfuerzos para alcanzar una unión bancaria.

El presidente del BCE, Mario Draghi, pidió a los gobiernos de la eurozona que completen las reformas para lograrlo. Argumentó que es clave completar la agenda a un nivel europeo.

Desde 2012, los países que comparten la moneda buscan establecer una unión bancaria que incluye la supervisión del Banco Central Europeo, un mecanismo de resolución bancaria y un esquema común de garantía de depósitos.

Varios actores han llamado a completar los acuerdos para lograr una unión bancaria. El Fondo Monetario Internacional señaló que los gobiernos no pueden contar exclusivamente con políticas monetarias expansivas del BCE para estabilizar la crisis de la eurozona, y que las bases de una mejor gobernanza parten de una unión bancaria.

Se espera que el próximo año el BCE comience sus labores de supervisión sobre los prestamistas con activos superiores a los 30,000 millones de euros o el 20% del PIB de su país.

Los demás bancos permanecerán bajo la supervisión directa de los reguladores nacionales, aunque el BCE podrá asumir la tarea si lo considera necesario.

La amenaza de la deflación

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monedas  (Foto: Getty)

El sorpresivo recorte de tasa del BCE de inicios de noviembre fue en parte una reacción a una sorpresiva desaceleración de la inflación.

La decisión se basó en un aumento de 0.7% en los precios en octubre, muy por debajo de la meta de inflación de 2% que mantiene el Banco Central. También se consideró el mediocre crecimiento de la eurozona y las débiles expectativas de la Comisión Europea, que hoy espera un crecimiento de apenas 1.1%, cuando hace unos meses pronosticaba 1.4%.

Todos los bancos centrales parecen convencidos de que la deflación está entre lo más destructivo que le puede pasar a una economía, de acuerdo con CNNMoney.

La caída generalizada en los precios puede desalentar la inversión ya que induce a las personas y a los bancos a acumular efectivo. Con las tasas de interés tan bajas, se figuran que los prestamistas y la gente no se arriesgarían a prestar o invertir su efectivo cuando pueden ver un retorno medible de su poder adquisitivo simplemente al aferrarse a ese dinero y no gastarlo.

Expertos consideran que el BCE todavía tiene armas para combatir a la deflación, una vez que sus tasas ya están en mínimos históricos, una de ellas es una flexibilización cuantitativa al estilo de la Fed o reducir la tasa de depósitos.