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Las empresas de IA de EU dependen de energía china para ser sostenibles

Los centros de datos se enfrentan a un dilema: energía nuclear o retorno a los combustibles fósiles, tal como quiere Donald Trump.
jue 27 febrero 2025 05:20 AM
Las empresas de IA de Estados Unidos dependen cada vez más de energía china
Imagen de una de las tres zonas de disponibilidad de Azure (data ceters) que estarán disponibles en Arabia Saudita en 2026, cada una cuenta con infraestructura de energía, refrigeración y redes independientes.

Para ganar una carrera se necesita mucha energía. Y esto es imperativo cuando la carrera de la que se trata es la de la supremacía de la Inteligencia Artificial. Recientemente, Google mostró su preocupación por la desventaja de las grandes tecnológicas estadounidenses frente a la competencia de China, dado el déficit de energía que plantea escalar el negocio a través de la instalación de cada vez más centros de datos.

“Estamos en una crisis de capacidad en este país, en este momento, justo cuando estamos en una carrera de IA contra China”, alertó Coraline Golin, líder de estrategia energética de Google, indicó en una conferencia organizada por el Instituto de Energía Nuclear de Estados Unidos.

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Google, Microsoft y otros gigantes de la tecnología han apostado a la operación 24/7 de centros de datos, alimentados principalmente por energías libres de emisiones de carbono.

Pero además, la energía en Estados Unidos depende del gas natural y de las importaciones chinas, un riesgo en la guerra comercial con China.

Una dependencia que no para de crecer

“A grosso modo, entre el 70 y el 80% de la generación y almacenamiento de energía en Estados Unidos viene de China. En 2023, se importaron casi 20,000 mdd en paneles solares, lo cual refleja un dominio sustancial de parte de Asia en el sector fotovoltaico y deja a Estados Unidos muy descobijado”, explica Óscar García, Head of Growth and Customer Succes de Energía Real, empresa especializada en generación de energía distribuida en México.

El problema es, en parte, la competitividad en este renglón. China tiene sobrecapacidad de producción en todo lo referente a energías renovables, domina el 80% del mercado mundial y, de hecho, sus principales fabricantes ya se ven en la necesidad de realizar acuerdos al estilo de la OPEP, para evitar la caída de los precios.

En el primer semestre de 2024, China agregó tanta nueva generación de energía limpia como la que produjo Reino Unido con todas sus fuentes de energía, y planea triplicar su capacidad de renovables (solar y eólica) para 2030.

Y pese a los crecientes aranceles impuestos desde la primera administración de Trump, en 2024 se dispararon hasta alcanzar un máximo histórico. De hecho, se han triplicado desde 2022, cuando Joe Biden ordenó una exención de dos años en el cobro de aranceles ampliados, según un reporte de S&P Global.

Esta importación de paneles solares desde China y países satélite se ha incrementado de la mano del crecimiento del negocio de centros de datos. Microsoft tenía previsto que para este año el 100% de su suministro de energía sería renovable. En 2021, la empresa fue el segundo comprador corporativo más grande de energía a través de PPA, un tipo de contrato entre un desarrollador y un consumidor para la compra de energía a largo plazo.

El impacto del crecimiento de los centros de datos impacta cada vez más en la demanda de este tipo de energías. “Un data center de hiperescala como los que buscan establecer empresas como Amazon, Microsoft y Meta en México puede consumir casi 500 gigavatios anuales. Para poner esto en perspectiva, es aproximadamente lo que consume Puerto Vallarta o Los Cabos en un año”, señala el especialista de Energía Real.

¿Es viable reemplazar a China?

Para reemplazar a China, no bastan aranceles. Estados Unidos se enfrenta a diferencias de costos de producción, dependencia de su sector eléctrico del gas natural y

En Estados Unidos, actualmente los centros de datos representan 4% del consumo nacional de energía. Esto es equiparable a la energía que consume toda España o todo Tokio en un año.

Pero reemplazar a China no es fácil, al menos por ahora, Óscar García explica que un kilovatio pico (kWp) producido en China cuesta entre 0.17 y 0.25 USD, mientras que en Estados Unidos el costo es de 0.35 a 0.50 USD por kWp, lo que representa un 160% más caro.

Además de esto, para generar paneles fotovoltaicos y dispositivos de almacenamiento de energía se requiere materia prima. En este renglón, China concentra el 60% de los minerales raros como litio, cobalto y níquel; Estados Unidos tiene solo el 15% de las reservas mundiales de China, principalmente en California.

La dependencia del gas natural en el sector eléctrico de Estados Unidos no es fácil de suplir. De acuerdo con un reporte de BBVA Research, con el triunfo de Trump, se espera un incremento en el uso de los combustibles fósiles. Además de que señala que para avanzar en la descarbonización de la matriz energética de Estados Unidos se necesitan estrategias diferenciadas, dada la dependencia de diversas economías locales en la producción de energías fósiles.

Además, el presidente Donald Trump viró la política energética en sentido contrario. Una de sus primeras acciones fue emitir una orden ejecutiva que suspende la distribución de fondos asignados bajo la Inflation Reduction Act y la Ley de Inversión en Infraestructura y Empleos, afectando proyectos de energía limpia y manufactura en todo el país.

La política energética de Estados Unidos plantearía un camino de regreso para las energías fósiles, incluso para los centros de datos. Las empresas tecnológicas ya dieron muestras de complacencia a los planes de Donald Trump en otros aspectos, eliminando las áreas de diversidad e inclusión de género, por ejemplo, e incluso invirtiendo grandes sumas de dinero para crear empleos dentro de Estados Unidos en lugar de China u otros países emergentes.

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México comparte un reto similar

Para 2029, se proyectan 73 nuevos centros de datos en México, los cuales se sumarían a los 166 ya existentes en el país. Lo cual demandaría mayores cantidades de energía. Para Óscar García, el panorama es alentador y podría implicar oportunidades para el sector de las energías renovables en el país.

Según el especialista, las nuevas leyes secundarias en términos de la reforma energética, en México pueden dar lugar a inversiones de casi 24,000 millones de dólares en generación, transmisión y distribución de energía.

Esto podría facilitar el acceso a energías limpias a través de nuevos esquemas como el autoconsumo interconectado y la generación distribuida. Los especialistas también esperan que estas leyes ayuden a diversificar las fuentes de energía y reducir la dependencia de China.

De acuerdo con el IMCO, las leyes secundarias enviadas a finales de enero, permitirían que la participación del sector privado recobre dinamismo y se aseguren derechos adquiridos.

Así, algunas empresas de soluciones integrales podrían tener más oportunidades en el mercado mayorista, contratos de energía a mediano y largo plazo, esquemas de almacenamiento y financiamiento para infraestructura energética.

De acuerdo con Ainara Velázquez, Gerente de Relaciones Institucionales de Enlight, México, en particular, está viendo una expansión significativa en la construcción de centros de datos, lo cual representa una oportunidad para empresas dedicadas a la generación y almacenamiento de energía eléctrica. La Asociación Mexicana de Centros de Datos destaca la importancia de la energía en el desarrollo de estos centros y menciona que es vital contar con un suministro energético confiable.

Además, con los nuevos umbrales, el autoconsumo interconectado aumentaría a 20 megavatios (MW), lo que permite a las industrias obtener ahorros más relevantes en sus costos energéticos. Lo cual abre el interés a sectores intensivos en consumo de energía, como la siderúrgica y, precisamente, los centros de datos.

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