OPINIÓN: Pese a toda la locura de las cápsulas de Tide, hay buenas noticias

Antes de que existiera YouTube, Snapchat o Instagram, no sabíamos mucho sobre las modas bobas, las tendencias subversivas y las bromas peligrosas que reinaban entre los adolescentes, opina S. E. Cupp.
YouTube y Facebook luchan contra el peligroso reto de comer detergente
S. E. Cupp

Nota del editor: S. E. Cupp es analista política de CNN y conductora del programa S.E. Cupp Unfiltered de la televisora HLN, en el que toca temas de actualidad. Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

(CNN) — Hace poco, estaba perdiendo el tiempo en internet —como hacemos todos para pasar el tiempo en el tren o mientras esperamos que salga la ropa de la lavadora— y terminé absorta con las conferencias TED de unos adolescentes. Ya saben, las conferencias TED (esas conferencias inteligentes pero usualmente pretenciosas de líderes del mundo de la tecnología, el entretenimiento y el diseño). Bueno, pues un puñado de adolescentes superimpresionantes ha hecho cosas verdaderamente increíbles, tales como construir un reactor de fusión nuclear (no se preocupen, es benévolo), desarrollar una prueba de detección de cáncer de páncreas o combatir el matrimonio de niños.

Si estos chicos son nuestros futuros líderes, estamos en buenas manos. Por otro lado, apuesto a que si tuviéramos un diagrama de Venn de adolescentes, no habría interrelación entre estos muchachos decididos a cambiar el mundo y los imbéciles cabezas huecas a los que se les ocurrió el llamado Tide Pod Challenge (desafío de las cápsulas de Tide), una estupidez para llamar la atención en la que los adolescentes graban cómo se meten las cápsulas de detergente en la boca (que por cierto, es el último lugar en el que tendrías que ponerla… o al menos, uno de los últimos. Pero no les demos ideas aún más tontas).

Lee: YouTube y Facebook quieren evitar que comas... detergente

Un portavoz de la Asociación Estadounidense de Centros de Control de Envenenamiento dijo que en los primeros días de 2018 se reportaron 40 casos de exposición a cápsulas de detergente líquido para ropa en adolescentes de entre 13 y 19 años, grupo que uno pensaría que ya sabe lo que hace. Más de la mitad de los casos fueron intencionales.

En caso de que no sepas que meterte sustancias químicas tóxicas en la boca no es inteligente, un médico te lo explica letra por letra: "Pueden provocar quemaduras en la boca", de acuerdo con Rais Vohra, toxicólogo clínico del campus de Fresno de la Universidad de California en San Francisco. "Si el líquido sale de la cápsula y pasa al fondo de la garganta, puede causar quemaduras que requerirían de atención en la sala de emergencias o incluso en la Unidad de Cuidados Intensivos". Obviamente. Pero intenta que esta generación —que también se ha embarcado en misiones pioneras y nobles para responder preguntas importantes como "¿Qué pasa si inhalo un condón?" o "¿Cuánta canela en polvo puedo ingerir sin envenenarme?"— entienda estos "datos científicos" claros e innegables.

Pobre de Tide, que sin quererlo terminó en una pesadilla de relaciones públicas en las que lleva todas las de perder, teniendo que defender su producto de la idiotez primitiva de los adolescentes suburbanos aburridos, en una época en la que las cápsulas de detergente abundan, pero la sensatez no.

Como adultos, la respuesta fácil es poner cara de fastidio, sacudir los puños y gritarles a esos niños tontos: "¡Salgan de mi jardín!". Pero, en realidad, pese a toda esta estupidez hay buenas noticias.
Aunque puede ser muy lamentable que las redes sociales den a cualquier aspirante a adolescente idiota una plataforma para mostrar sus hazañas disparatadas, también nos da una forma de verlos y juzgarlos instantáneamente.

Antes de que existiera YouTube, Snapchat o Instagram, no sabíamos mucho sobre las modas bobas, las tendencias subversivas y las bromas peligrosas que reinaban en los sótanos, en las áreas de comida de los centros comerciales y en los estacionamientos del país. Si salían a la luz, usualmente era demasiado tarde para muchos de los chicos que habían quedado atrapados en las corrientes subterráneas de la presión de sus compañeros. Pero gracias a que esta generación está obsesionada con el estrellato estilo "hágalo usted mismo" y con compartir hasta la exageración, lo sabemos inmediatamente, en tiempo real.

Pensemos en la reacción rápida como el rayo a lo que hizo Logan Paul, una celebridad de YouTube. El 31 de diciembre de 2017, publicó un video grotesco en el que se lo ve tonteando frente a un cadáver en el "bosque de los suicidios", en Japón. Tras una oleada inmediata de críticas del público, el 1º de enero de 2018 quitó el video y emitió la primera de sus muchas disculpas. Para el 10 de enero, YouTube había eliminado los canales de Paul de su programa de publicidad, suspendió la producción de su película para YouTube y lo excluyó de la cuarta temporada de Foursome, la serie de YouTube. La justicia en la era del compartir en exceso es expedita.

Esa es una buena noticia para los padres preocupados, siempre y cuando se tomen el tiempo para revisar las redes para enterarse de estas modas y para estar al tanto de los perfiles de redes sociales de sus hijos.

También es buena noticia para todos los demás, a quienes nos entristece que hayan mancillado a nuestra marca favorita de cápsulas de detergente. Tide recurrió nada más y nada menos que al niñote favorito de los adolescentes, Rob Gronkowski, de los Patriotas de Nueva Inglaterra, para que les diga, en palabras que entiendan, que no, no, no y no.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

Ahora ve
Firma crea cámara térmica para mejorar el funcionamiento de vehículos autónomos
Te Recomendamos
×