Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

¿Qué estados permiten el matrimonio igualitario en México?

En 2009, la CDMX dio el primer paso en favor de los matrimonios igualitarios, desde entonces varios estados se han sumado. Aquí te detallamos cómo han cambiado las leyes al respecto.
lun 24 junio 2019 05:25 AM
Antonio Hernández
@hhamescal

El pasado 10 de abril, legisladores votaban en secreto la iniciativa para abrir paso a los matrimonios igualitarios en Yucatán.

Uno a uno pasaban a colocar la papeleta con su voto en una pequeña urna ante los abucheos y aplausos de los opositores e impulsores de las reformas a la Constitución local. La votación final, señalaba el presidente del Congreso Enrique Castillo Ruz, quedaba así: 15 votos a favor y 9 en contra.

Pero se trataba de un error, el resultado real era 9 votos a favor y 15 en contra, con lo que los legisladores cerraban al puerta a la iniciativa que fue antecedida por amparos ante Tribunales y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), así como por otras tres iniciativas que no llegaron a ser discutidas.

El caso de Yucatán es uno de los más recientes y que muestran la resistencia de los estados para legislar en la materia. Las parejas de la población LGBTIII que quieren casarse por el civil en 15 estados no lo pueden hacer más que por la vía de un amparo: Baja California, Baja California Sur, Durango, Guerrero, Guanajuato, Edomex, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán, Querétaro y Zacatecas.

Estos estados tienen candados con los que se niegan las uniones igualitarias, esos obstáculos consisten en definir en códigos civiles, familiares o en sus constituciones al matrimonio y/o al concubinato como la unión exclusiva entre “un hombre y una mujer” y, en algunos casos, se agrega que dicha unión tiene como fin “procrear”.

En contraste, sólo Campeche, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nayarit y San Luis Potosí han modificado su normativa para que las parejas puedan realizar el trámite de manera sencilla ante el registro civil, como ocurre con el grueso de la población que desea casarse.

Te puede interesar: El Congreso de Sinaloa dice "NO" al matrimonio igualitario

Publicidad

Y aunque estas entidades facilitan el trámite no son las únicas en las que la parejas LGBTIII pueden contraer matrimonio sin necesidad de un amparo, pues algunas ya fueron obligadas por la SCJN —mediante acciones de inconstitucionalidad promovidas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos— a realizar el trámite aunque su leyes locales tengan candados. Es el caso de Aguascalientes, Chiapas, Jalisco, Nuevo León y Puebla.

También existen estados que por algún tipo de acuerdo permiten los matrimonios igualitarios sin recurrir a un amparo, es el caso de Chihuahua, donde el gobierno de la administración pasada ordenó que se avalaran estos acuerdos; Quintana Roo, donde el código civil que no tiene un concepto del matrimonio y solo consigna que es necesaria la intención de dos personas o contrayentes, y Oaxaca, donde la capital permite las uniones.

Publicidad

¿Qué dice la Carta Magna al respecto?

Desde 2015, la SCJN sentó jurisprudencia en favor de los matrimonios igualitarios cuando determinó que las leyes locales que no los permitan son inconstitucionales.

La tesis de la Corte señala ninguna norma jurídica debe vincular el matrimonio a la procreación, ni limitarlo únicamente a la unión de un hombre y una mujer.

“El matrimonio igualitario ya es una realidad en México, el asunto es cuál medio se utiliza para ello y en dónde todavía hay obstáculos que establecen cargas extras para las personas que se quieren casar”, resalta Alex Alí Méndez Díaz, maestro en derecho y director México Igualitario A.C., organización que desde 2015 ha presentado más de 300 amparos para personas LGBTIII que buscan casarse.

El activista explica que las personas LGBTIII tardan alrededor de cuatro meses en poder unirse en matrimonio por la vía del amparo, cuando al resto de la población el trámite le toma sólo un día, a ello se suma el costo económico que representa llevar el juicio si no tienen el apoyo legal de una asociación como el el caso de México Igualitario, que lo hace de manera gratuita.

“El obligar a las personas a llevar un juicio extra en sí mismo ya es discriminatorio independiente de que sabemos que el resultado del juicio va a ser positivo”, apuntó en entrevista.

Pese a los obstáculos que la población, Méndez Díaz es optimista, pues recordó que fue en 2009 cuando la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) daba el primer paso y hasta 2014 Coahuila secundaba, pero a partir de ahí otros estados se han sumado.

“Hablamos básicamente de que en un periodo de cinco año se ha logrado este movimiento, si en 2009 te hubieran dicho que esto iba a pasar, ninguno de nosotros lo creeríamos”, sostuvo.

“Creo que es algo que ya no se puede detener, entonces el panorama es alentador. Yo digo que sí o sí esto va a ser una realidad”, afirmó.

¿Tienes poco tiempo?
Infórmate en menos de cinco minutos de lo más importante del día.

¡Falta un paso! Ve a tu email y confirma tu suscripción (recuerda revisar también en spam)

Hubo un error. Por favor intenta más tarde.

Publicidad
Publicidad