En los últimos dos años, Televisa ha estado sujeta a cambios estructurales: escindió sus activos -Club América, Estadio Azteca, juegos y publicaciones- para pasarlos a otra empresa con la finalidad de revitalizar sus negocios. La decisión busca enfocar sus esfuerzos en telecomunicaciones a través de Izzi y Sky.
Pero los cambios no terminaron en los activos. De manera más profunda, el gigante de los medios de comunicación vive cambios en su estructura de inversores: el fondo Dodge & Cox vendió prácticamente toda su participación que tenía en la empresa, de la cual era el segundo mayor accionista. Pasó de tener el 13.6% de participación a 0.04% al finalizar noviembre.
Uno de los mayores inversionistas de Wall Street apuesta por Televisa
A cambio, Eduardo Tricio Haro, el presidente del Consejo de Administración de Grupo Lala, adquirió una participación de 7.2% de capital, sin intenciones de influir en la compañía.
Pero el movimiento más reciente y que ha llamado la atención de los analistas bursátiles y de la industria de telecomunicaciones es la llegada de Mario Gabelli, el CEO de GAMCO Investors, a Grupo Televisa con la adquisición de 5.5% de la empresa, cuya transacción fue valuada en más de 182 millones de dólares, según Investing, plataforma de mercados financieros.
El fundador de GAMCO Investors es uno de los inversionistas más influyentes y respetados en Wall Street. Gestiona desde Nueva York un grupo de fondos con una larga tradición en el value investing –búsqueda de empresas subvaluadas con potencial de revalorización–.
Su interés en Televisa no es una coincidencia. La compañía atraviesa por un momento en donde busca alcanzar la rentabilidad debido a que sus negocios de telecomunicaciones - Izzi y Sky- afrontan retos financieros por los cambios de hábitos entre los consumidores que ahora prefieren a las plataformas digitales sobre la televisión de paga.
Solo en el tercer trimestre de este año, Televisa tuvo una caída en sus beneficios de 1,932 millones de pesos, acompañado de una disminución de 4.8% en sus ingresos y una desconexión de 329,000 clientes de Sky.
Los impactos financieros que arrastra Grupo Televisa llevaron a Moody´s Ratings a rebajar su calificación como emisor y deuda sénior a ‘Ba1’ desde ‘Baa3’ en julio pasado. La valoración de la calificadora significa que la solvencia de la empresa ha disminuido y se encuentra en una categoría especulativa con un riesgo crediticio sustancial.
Roberto Solano, gerente de análisis económico, bancario y bursátil de Monex, explicó que el perfil con el que cotiza Televisa coincide con el que apuesta Gabelli.
El inversionista ve en Televisa la posibilidad de mejorar su operación gracias al Mundial que podría significar para la compañía mayores ingresos en términos publicitarios y para sus negocios de streaming y conectividad.
Pero también, asegura el analista, su entrada como accionista de Televisa puede influir en la estrategia que ha mantenido en los últimos dos años: unificar Izzi - Sky. Este cambio vendría principalmente de su participación en asambleas y procesos de votación.
Si bien las decisiones estratégicas provienen del management, es en la asamblea donde inversionistas relevantes —incluido Gabelli— pueden cuestionar, matizar o impulsar nuevas líneas de acción.
"Su presencia personal, o la de representantes que voten en su nombre, abre la puerta a comentarios y propuestas que podrían aportar valor a la administración, ya sea para reforzar una estrategia existente o para reorientar prioridades hacia oportunidades futuras".
Además, Gabelli aporta una perspectiva distintiva gracias a su experiencia en análisis y gestión dentro de múltiples sectores e industrias. Su participación como inversionista le permite absorber y comparar información fundamental de diversas empresas, lo que podría traducirse en sugerencias estratégicas útiles para Televisa.
En la actualidad tiene inversiones en sectores diversos: telecomunicaciones, servicios financieros, consumo, manufactura y entretenimiento.
"Al contar con una visión más amplia del mercado y de las tendencias globales, Gabelli podría impulsar a la compañía a explorar enfoques alternativos, identificar nuevas oportunidades de negocio o ajustar su estrategia para mantenerse competitiva frente a los cambios del entorno", añadió Solano.
El reacomodo accionario no es solo un movimiento financiero, sino parte de una reingeniería integral de la empresa para adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado de medios y telecomunicaciones, con un enfoque claro en la disciplina financiera y la consolidación de sus negocios principales.
“La coyuntura en dónde se enmarca la entrada de Gabelli es importante porque Televisa se encuentra en un momento de recuperación en la acción y parece que el tema de la rentabilidad y de lo que viene a futuro puede ser alentador", anticipó el analista financiero de Monex.