Lo que un niño come después de su primer cumpleaños puede influir mucho más de lo que parece en su desarrollo futuro,
incluso impactando en la forma en la que su cuerpo procesa los nutrientes.
Presentado por NIDO®
Con décadas de presencia en los hogares mexicanos, NIDO® ha construido su posicionamiento a partir de un principio clave: la nutrición infantil no puede abordarse con fórmulas genéricas.
Cada etapa requiere una composición específica de nutrientes que responda a las necesidades reales del cuerpo en crecimiento.
El primer cumpleaños suele marcar un cambio importante en la alimentación infantil: muchos niños se integran por completo a la mesa familiar. Esta es la oportunidad de potenciar un segundo brote de crecimiento, con equilibrio preciso de nutrientes.
Además, entre el primer y quinto año de vida, el organismo del niño trabaja intensamente en el desarrollo de masa muscular, órganos y sistemas clave.
De acuerdo con Verónica Copka , experta en Nutrición de NIDO®, integrar sin guía la dieta familiar puede generar desequilibrios silenciosos.
El exceso de proteína, lejos de impulsar un desarrollo saludable, se asocia con acumulación de grasa corporal y alteraciones en la salud intestinal.
Por ello, soluciones diseñadas específicamente para niños pequeños, como las de NIDO, como NIDO® Kinder 1+, o su versión Kinder 1+ Deslactosada, ofrecen una solución precisa que aporta entre 4 y 5 gramos por porción.
Esto permite que el niño reciba los beneficios del lácteo sin exceder los límites diarios, permitiendo la integración de otros alimentos y favoreciendo un crecimiento equilibrado y sostenible.